Abrilidad mental.
(Slim Dusty. Waltzing Matilda -Co-himno nacional australiano).
Cuando llevaba unas ciento veinte páginas escritas de post, esta mañana, en que me regalaba en toda suerte de detalles acerca de las últimas vicisitudes sobrevividas en aras de conseguir visado para australia, justo en ese momento culminante en que me disponía a pesar la carpeta que he ido embutiendo de papeles, papelitos, papelotes, certificados certificadores y certificados compulsados compulsivamente, plof.
Se fue la luz.
Que alguien me explique qué tienen los de Fecsa-Endesa contra mis actividades informáticas, por favor, que parece que cada vez que consigo que algún ordenador me haga caso, se tiene que ir la luz, como diciendo "por aquí, chata". Cabreo tremendo.
En fin, la luz ha vuelto (he llegado a pensar que me había olvidado de pagar algún recibo y cuando volvió, de las taquicardias que llevaba no he podido volver a escribir) y aquí estoy, metida de lleno en lo que he calificado de "operation: Waltzing Matilda". Operación que a bien seguro detallo en las líneas que siguen.
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. Exhausto, después de una semana entera, parte de la otra y parte de la que viene corriendo de un lado para otro como cuando era pequeña y mi Sra. Madre me hacía ir a aquellos campamentos de verano en que te obligaban a participar en aquellas gimcanas (o como se escriba, que nunca entendí de qué idioma venía eso) y tenías que ir corriendo de un lado a otro superando pruebas, y llegabas a los barracones, al final del día, sudando, cubierta de tierra, agotada y con una especie de sensación incómoda de sumisa oveja de rebaño.
2. Habemus casi todos los papeles necesarios para presentar solicitud. Habemus certificado de penales general (que sí que resultó ser papel limpio. ¡Bravo! Ser oficialmente mujer cívica y buena ciudadana con sus congéneres, y totalmente legal, etc. etc.)
3. Ahora que certificado de penales limpio no expirar hasta dentro de tres meses, por fin poder asesinar despiadadamente a quien querer. Hum... Muy necesaria configuración de lista de personas/ entes y/o similares que querer exterminar (por orden de ganas):
a) Cuñao rebelde.
b) Britney Spears.
c) Estúpida creída detrás de mostrador de registro civil que tardó diez años en procesar nombre de servidora para ir a buscar expediente.
d) Inepto compañero de la aforementioned estúpida, que no quería devolver papeles de expediente y que si servidora no llegar a pegar tres bocinazos a susodicho y empezar a convocar a todos santos en plantilla, inepto no devolver papeles y servidora tener que vivir separada de marido por inepto y/o papeles. Vivir para ser absurdo.
e) abuela que avasallar servidora cuando ésta se disponía a rellenar impreso de 2,38 euros con fin de adquirir segundo certificado de penales (específico para docentes) y que por su culpa poner nombre en casilla de apellido y tener que volver a estanco (2,38 más, ¡cling!) a por otro impreso porque impresos de penales tener que estar impecables si no no servir. Maldita abuela. Llegar por segunda vez a sitio, abuela aún estar y servidora observar que en sitio también procesar, además de certificados de penales, últimas voluntades. Pasar muchas cosas por cabeza que hacerme sonreír al mirar intermitentemente abuela-cartel, y disponer a rellenar por segunda vez formulario cuando venir hombre de país muy lejano y pedir servidora rellenar su impreso. Servidora estar a punto de rellenar impreso de hombre pidiendo deportación inmediata a Madagascar por tráfico de armas y de blancas, pero pensar mejor y mirar ropa y tocar espalda en busca de pegatina de Cruz Roja que servidora debía de llevar enganchada aquél día en algún lado.
4. De satisfacción ante autocontrol conseguido. ¡Bien por mí! Conseguí, tal como me propuse, no volver a mirar vuelos a Perth como si tratarse de acto reflejo de ojo cuando entrar pelusilla, y lo conseguí. No he vuelto a mirar ninguno, desde que lo compré.
Vamos, por favor, si lo decía hasta Oscar Wilde, que la mejor manera de no caer en la tentación es sucumbir a ella, ¿no?
Entré una buena mañana en internet, después de enésima noche sin pegar ojo, como mujer ultrapreocupada por no desarrollo, ni nudo ni desenlace de ningún acontecimiento y consecuente angustia vital, y me dije: "Tienes que tener algo seguro, algo alrededor de lo cual ponerte manos a la obra". Les digo que lo mejor para espabilarse es gastarse ochocientos euros en un vuelo de ida a Australia, vía Zurich-Singapur.
5. Al cabo de un rato operadora de vuelos envía confirmación de compra e informa de que tarifa reducida (¿tarifa qué, reducida, qué?) no admite cambios ni cancelaciones. ¡Horror! ¿Y si no consigo visado antes de fecha de vuelo a finales de Junio? ¿Y si suspendo último examen de carrera y tengo que ir a Septiembre?
Así es como empezar ser humano a desvincularse de instintos natural e innatamente vagos y mover culo que dar gusto. Ahora ser cuestión de enviar y esperar e intentar no morir en intento.
6. Conversión progresiva y alarmante en diosa todopoderosa de trámites de derecho internacional civil y disciplinas similares. No pasar una, no perder detalle, exigir y responder como si ser procuradora de toda la vida. Funcionariado respetar servidora y solucionar incluso lo insolucionable.
7. Miedo (leve) a que timbre sonar un día de estos y ser juez arrestándome por intimidar a funcionario para que funcionario devolver papeles de expediente.
COSAS POR HACER:
1. Ir a dentista a arreglar cochina muela antes de que embajada proporcionar día y hora para evaluación médica y encontrar que caries en muela emular tamaño de agujero en capa de Ozono que abrirse sobre continente antipódico.
2. Dejar de fumar (en cuanto apague este, lo juro, lo juro) para no dar resultado negativo (si es que resultado ser numérico) en rayos X.
3. Hum... resultados de rayos X ser numéricos? Seguro que dar menos veinte de capacidad pulmonar.
Radiólogo:
-Señorita, tiene usted el hígado negro.
Y yo:
-No, negro no, es doble malta. Espesito, con mucho cuerpo y un sabor excepcional.
4. Dejar de ignorar sofisticadísimo aparato MP3 y sentarme frente a libro/ladrillo de instrucciones para aprender, si más no, cómo encender. No puede ser tan dificil ahora que haber superado tantas fobias burocráticas. Soy una mujer fuerte. Después de esto hasta quizá consiga arreglar lavadora, que también encontrarse out of order y no procesar suavizante y dejárselo ahí en el cajoncito olvidado.
5. No volver a inventar palabras en francés por mucho que pensar que realmente existir, para no volver a quedar de más de pueblo que san Isidro al otro lado de línea telefónica de especimen macho francés de voz erótico-francófona que se ha reído de servidora esta mañana. Suerte que progenitores ignorar vicisitudes comunicativas de servidora con Hexágono, si no canearme por haberme pagado tanto viaje para aprender lenguas para resultados tan tristes.
Encima existir problema agravante de tener que repetirme "eres de piedra, eres de piedra" cada vez que francés erótico-francófono pronunciar "mademoiselle". Ridículo, considerando lo insultante que me suena cuando me lo llama en español funcionario de registro civil de turno o peor, policía nacional: "señorita".
(Claro que en francés suena a "te voy a tratar con tanta dulzura que vas a morir de éxtasis" y en castellano, a película casposa de Alfredo Landa y coetáneos. No extrañar que torre de Babel venir abajo).
6. Ir a dormir pronto por una vez y no pasarme cien horas leyendo y vagando por el piso/cajazapatos cual alma del pulgatorio, así mañana despertar fresca y gloriosa y afrontar día nuevo lleno de brillo y esperanza.
7. (Vid., anterior) Pedir disculpas por atroz ataque de escribir cosa por hacer que es obvio, a la una en punto a.m., que ya no voy a hacer.





