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COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
El más insignificante espectáculo del mundo.


(Pink Martini. Hang on little tomato).

Mi vida hasta ahora.
Insignificante, desde una perspectiva global, porque no he descubierto la vacuna contra el sida, ni he salvado a diez mil niñas tailandesas de un destino peor que un destino peor que la muerte, ni me han sacado fotos junto a Teresa de Calcuta con una criatura tras una cortina de mocos y moscas, ni he ganado ningún Nobel, ni...
(Vale. Debería empezar por las cosas que sí he hecho, que acabaría mucho antes: Quejarme y fumar. En eso me autodeclaro doctora Honoris Causa)...
Espectacular, no obstante, porque nací para exagerar las cosas hasta cotas insospechables. Hay gente que nace para triunfar, otra que nace para conseguir grandes cosas, otra que nace para ser útil... y al final de la cadena, debajo de Homer Simpson, está mi foto.
Quizá al calificarlo de espectáculo adquiera connotaciones positivas, pero créanme, esta manía de "espectacularizar" me ha costado, en un 99,9% de los casos, un índice infernal de recriminaciones y críticas. (El porcentaje restante eran freaks como yo, que lograban identificarse con los triples saltos mortales de mi psique).

¿Dónde quiero ir a parar con todo esto? Ni idea, oigan. (No me irán a decir que se esperaban, a estas alturas, a leer algo con un mínimo de sentido, aquí. Ya, claro que no. Lo entiendo, lo entiendo. Si aún siguen leyendo es, evidentemente, porque a) pertenecen a ese privilegiado e ínfimo porcentaje que practica el salto mortal; b) No lo practican pero les entretiene observarlos, como a mí el patinaje artístico sobre hielo o c) Les inspiro para su doctorado en psicopatologías paranoico-obsesivas en la post-adolescencia del especimen femenino de la raza humana en el s. XXI).

Vaya. Otro paréntesis que se me estira como el chicle. Mi profesor de inglés de la facultad me abofetearía con un atún vivo si leyera esto.

Hmmm... He dicho atún, ¿verdad? En fín, era lo único de lo que he podido echar mano en ese momento para añadirle a la bofetada un toque de humillación, dolor extra y olor más bien tirando a desagradable.

No voy a dejar de escribir. De hecho, como creo que ya comenté (aunque no lo recuerdo. ¿Qué quieren? Es imposible recordar todo lo que una dice cuando presenta un caso clarísimo de Motormouthosis. Segundo paréntesis, de fresa ácida).
Como creo que ya comenté, me he comprado un ordenador de esos que aún me hacen menos caso que los normales (que ya es decir), y que me ha hecho cuestionarme la existencia de mis huellas digitales, porque en vez de ratón tiene una especie de pista de baile para dedos
en la que mis índices resbalan, pero no consiguen mover flecha alguna en la pantalla. En cuanto acabe el examen de informática prometo que aprenderé a utilizarlo. A encenderlo, al menos.
No puedo dejar de escribir. ni aquí, ni en Australia, ni en la luna. Creo que tengo un deber para con el mundo, sin ánimo de resultar pretenciosa.
A saber:
Soy de la atípica clase de gente que decide hacerse un par de sesiones de rayos UVA supercontrolados, medidos y cuidadísimos para no quemarse cuando vaya a la playa, y va y se quema a la segunda sesión. (que si dijeras, me quemé a la primera... aún, pero no. Hay que conseguir el sinsentido de los sinsentidos).
Soy una persona incapaz de dejar las cosas en su sitio, e incapaz, a su vez, de recordar dónde carajo las dejé. ¿Saben esa gente que dice "yo ya me organizo en mi propio caos"? Bien. Pues yo no soy de esa clase de gente.
Soy una persona incapaz de mantener la boca cerrada a causa de mi incapacidad primera de discernir cúando conviente abirla y cuándo no, cosa que me lleva a abrirla siempre, por defecto... y nunca mejor dicho. Por defecto.
Soy menos activa que una ameba con migraña, más quisquillosa que yo misma (gestas imposibles a mí, já), mil seiscientas ochenta y nueve veces más dramática y exagerada que mi sra. Madre y más inestable que los matrimonios de Enrique VIII.
Tengo la sentimentalidad de Virginia Woolf, pero la sensibilidad de una nevera vieja. Tengo la creatividad de una fotocopiadora y por mucho que me esfuerzo en recordar que debe de tener algún otro significado oculto, cuando oigo la palabra "voluntad" sigo creyendo que la gente se refiere a alguna colonia de Calvin Klein o similar.
Tengo muchos nervios, pero todos de patata frita y ninguno de acero (ni nada remotamente parecido).
Tengo ojeras crónicas, los dedos y la lengua demasiado largos, un ojo vago y el otro reticente, un oído medio sordo y otro que se empeña en rebatir todo lo que oye, indiscriminadamente.
Tengo una fobia profunda e irrefenable a las mariposas y a los pájaros, un desprecio absoluto por la gente que hace ruido al masticar y un pánico persistente a dejarme llevar y traspasar la linea divisoria que existe entre la pasión y el fanatismo.
Siento celos de la gente risueña, de la gente amable y de la gente calmada. Siento admiración por mis amigos y amigas (quizá por eso puedo contar mis amistades con la uña del dedo meñique de la mano izquierda, que creo que es la que más me muerdo); y por la gente insensata, la gente persistente y la gente ignorante.
Me repugna el papel de celofán. Me pierden los hombres con traje. Me asustan los relojes. Frustro a los horarios, a las dietas sanas y a las dentistas. A veces fumo mucho, y otras veces, demasiado.
Añoraré la Boldam. Seguiré llorando con la cebolla y con Moulin Rouge y estornudando con la lejía.
Seguiré metiendo la pata antes de poder solucionarlo, y seguiré metiéndome en berenjenales inexplicables, que explicaré de todas maneras. Seguiré disfrutando de las tormentas, aunque sean de viento y arena del desierto. Volveré a tocar el piano. Seguiré escuchando y escupiendo música. Seguiré queriéndome y mimándome como el día en que me conocí (o lo intentaré, al menos). Seguiré metiéndome donde no me llaman, y seguiré diciendo que no vuelvo a probar el alcohol en lo que me queda de vida, cada mañana de resaca en que viva para decirlo.
Y seguiré escribiendo, porque se lo debo a quien piense que no hay nadie peor, a quien se sienta mediocre de vez en cuando y no sepa verle el lado imprescindible a esa mediocridad, a quien esté de vuelta en casa, aunque se la primera vez que la pisa, y a quien piense en ir a Australia y a quien cada día tenga que añadirle tareas nuevas a su lista de cosas por hacer.

 
Comentario:
Decepcion con YACOM TOTAl a 20mb:

Tengo por suerte, para comparaciones, 2 líneas telefónicas y puedo comparar una y otra. Les cuento mi experiencia sobre el nuevo servicio Yacom TOTAl:

En la primera línea tengo telefono normal de Telefónica, al que incorporé la conexión Internet de YA com a 3 MB. Esta conexion va bien para navegacion en general y descargas. En este mismo momento según la prueba de velocidad

www.testdevelocidad.es los valores son:

2604 kbps bajada y 261 kbps de subida

El precio de esta conexión normal: 19,95 € al mes

le sumamos el mantenimiento de linea de telefonica:
13,95 €

Total: 33,90 € + iva 16% 5,24 € = 39, 14 €

Utilizo 2 líneas por motivos de trabajo.

En la segunda línea contraté YA COM TOTAL 20MB:
Total para qué, es lo que me pregunto...

Cuando me contectaron Internet la velocidad estaba bastante bien sobre los 6,7 MB y 350 kbps, eso los primeros días, a los días siguientes conectaron el servicio de Voz, por el cual quedas desvinculado de Telefónica y se utiliza el teléfono a traves de Internet mediante dos clavijas que trae el router para conectar hasta 2 teléfonos, esto produce el inconveniente de tener que modificar las lineas de cable telefonico a las rosetas del sitio o crear un puente con el router para poder utilizar todas las conexiones que haya dispuestas en la vivienda.
En mi caso esto no significó un problema al disponer de otra linea normal que utilicé de forma convencional, para aprovechar el cableado normal y rosetas de la casa.
Al router le puse 2 teléfonos inalámbricos y de momento no me presenta problemas. Pero... además de originarme un gasto extra en el consumo de electricidad, ya que si apago el router me quedo sin teléfono...

Cuando me contectaron el servicio de voz VOIP, la velocidad decayó enormemente, hasta 3,1 Mb y 150 kbps porque el Servicio de voz VOIP consume ancho de banda, me dijeron los de YACOM, ademas me comentaron que la velocidad está bien, que ellos solo garantizan el 10% de lo contratado y que puede variar segun la zona, pero resulta que en la primera línea que tengo contratada a 3MB puedo navegar a 2,6 Mb, y la de YAcom total a 20Mb solo me da 2,1 a 3,2 Megas. Como se entiende???

La distancia de mi casa hasta la Central es de 984 metros en línea recta, y el servicio estimado máximo que debería recibir sería de 18700 kbps incluída la atenuación.

En este momento estoy en la Yacom Total a:

2168 kbps de bajada y 168 kbps de subida, o sea una velocidad INFERIOR al servicio contratado de 3MB en la otra línea.

Precio de YACOM TOTAL 20 Mb : 34,90 €
el mantenimiento de linea está incluído (porque el telefono funciona por Internet.
Le sumamos el IVA correspondiente: IVa 16% = 5,58 €

Total: 40,48€

O sea, me cuesta 1,34€ más caro que la de 3Mb con velocidades de bajada IGUAL o INFERIOR, y velocidad de subida bastante INFERIOR.

A esto le tengo que sumar más desventajas:

Si no funciona Internet, te quedas sin teléfono. También si se corta la luz, aunque hoy en día la mayoría de los telefonos funcionan con electricidad, aún hay quien conserva alguno antiguo por ahí.

Pero los cortes de Internet es casi una rutina en las operadoras de Internet en España.

Una desventaja que verdaderamente molesta, es que no dispone de servicio de contestador de voz. Por consiguiente, tampoco para Fax y cualquier aparato que necesite servicio de datos.

Una solución para ello sería quedarse en casa todo el día pegado al telefono, aunque no es muy práctico, otra, comprar en algún museo un contestador de cinta analógico y conectarlo en serie con el teléfono. Llamé a Yacom para consultar por el servicio de contestador de llamadas, despues de hacerme llamar 3 veces me dijeron que en 2 o 3 días, lo activarían, pasaron siete días, y nada, vuelvo a llamar y me contestan que les cons
 
Comentario:
A mi me preocupa más el futuro que le espera a un traductor neurótico que conozco yo y que va a tener a alguien tan súmamente importante tan súmamente lejos.
 
Comentario:
me he reido mucho con este post :) es genial. no dejes d escribir eh!
 
Comentario:
Que alivio..aunque me sigue quedando la duda acerca del futuro que le espera a una pobre chinchilla neurótica que conozco :P
 
Comentario:
Que alivio..aunque me sigue quedando la duda acerca del futuro que le espera a una pobre chinchilla neurótica que conozco :P
No