logotipo

img_google
COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
Ornitorrincos Sin Fronteras.
El ornitorrinco, animal raro, único y recondenadamente feo (por qué no admitirlo) tiene un hábitat natural atribuído, donde convive, juega, se alimenta y se reproduce rodeado de más ornitorrincos raros, únicos y recondenadamente feos.
Esto que acabo de decir no ha sido una aseveración gratuita. El hecho de que el ornitorrinco, que es feo, silvestre, más bien tirando a borde y raro como la madre que lo parió tenga un hábitat natural, cuando yo llevo años instintiva e involuntariamente dando por sentado que "Home is where the ashtray is", me pone de los nervios.
Qué le voy a hacer. Igual es que soy más rara que un ornitorrinco.
Odio jactarme de mi propio victimismo. Me doy náuseas, cuando me pongo así.
Igual es la crisis esta de verme a un exámen y un ensayo de llamarme licenciada, que es todo lo que realmente he deseado en la vida, además de viajar. Ahora que esto se acaba, ¿qué significa mi vida? No sé de qué quiero trabajar, no hay nada que me apasione, además de dar clase a un rebaño de especímenes en proceso de cocción que para sus progenitores pueden ser talentos en potencia, pero para mí no sobreviven fuera del cajón del material "Carne de cañón". Fíjense en un ejemplo, para que vean que a veces también acierto, a pesar del resto de veces en que alguien debería darme en la cabeza con algo contundente.
El viernes por la noche salí, y cuál no sería mi sorpresa al encontrarme con un antiguo compañero de la escuela primaria, al que no veía desde que yo tenía once años y él trece. El tío era el P.A. del lugar (el puto amo, vamos.) Todas las niñas se inclinaban para celebrar su presencia, y los niños lo idolatraban.
Yo pensaba que era más bien corto, porque iba a su clase (no a la misma clase que él, no, oigan, a SU clase, que no es lo mismo) y cada vez que abría la boca a mí me saltaban las lágrimas.
En fín, da igual, el viernes pasado nos encontramos, yo y él, con veintipico y treinta años, respectivamente, y dos cogorzas considerables, y empezamos a hablar.
Fíjense que el pobre hombre estaba casado, divorciado, desengañado, adicto a la coca pero muy orgulloso de sus dotes de jugador de billar... dotes que una servidora se encargó de hacerle revisar, pegándole tremenda paliza al hacer desaparecer todas mis lisas de la mesa y dejar sólo sus rayadas, la blanca y su pérdida de autoestima a la vista.
Pobre. Yo no quería cobrarme ninguna venganza. Él ni se acordaba de lo mal que me lo hizo pasar, persiguiéndome por la calle después de clases gritándome, durante un par de cursos o más. Y yo tampoco quería recordárselo, porque como todo cerdo tiene su San Martín y para este individuo ha habido más San Martines que San Fermines, poco me quedaba por decir o hacer para amargarle la vida.
Luego intentó seducirme, diciéndome que era preciosa, honesta, maravillosa, que mis ojos nosequé y mi sonrisa nosecuantos, momento en que decidí que era hora de pillar bolso y desaparecer, so pena de vomitarle encima y dejar mal recuerdo si no me iba. Una retirada a tiempo...
Bueno, eso iba para ilustrar las pocas ganas que tengo de dedicarme a una enseñanza tan llena de vicisitudes, trabas, engaños, límites e ignorancias voluntarias imperecederas. Y es cuando pienso: "Lástima, porque era lo único que me gustaba".
¿Y ahora, qué?
¿Me lío a tener y criar hijos e hijas, para ocuparme con algo?
¿Viajo?
¿Doy mi currículum a una ETT, trabajo aquí y allá en cualquier cosa que no tenga nada que ver con mis expectativas y voy a comer los domingos a casa de mis padres con el marido y los uno coma tres hijos, y luego vuelvo para hacer la plancha de la semana y preparar los almuerzos del uno coma tres de descendencia? ¿Qué medida de bocadillo necesitaría un coma tres?
¿Escribo una novela que nunca podré publicar ni mucho menos cobrar, pero con la que me podré sentir bohemia y perderé peso dada la carencia de fondos para comprar comida?
Me compro un piano, toco durante meses seguidos ininterrumpidos, y cuando salga del coma, ya decidiré.
Me tomo un café, sigo viviendo, de momento, y ya decidiré.
 
Comentario:
welcome to the "y que cojones hago yo ahora con mi vida????" lifestyle!!!!
no te preocupes, por ahi henos pasado todos-bueno,algunos todavia no hemos salido, pero no estamos hablando de eso!!!
nada nena, a torearlas segun las vemaosvenir y a celebrarlo con algo fresquito!!!... de todas formas siempre nos queda el "...y lo que yo me rio, que???" XD
besines preciosa!
 
Comentario:
L'ornithorynque n'est pas un bon choix. Pense plutôt au pauvre castor canadien qui reconstruit son abrit après chaques froids hivers comme Sysiphe qui doit rouler son rocher "ad vitam eternam". Sans compter qu'il se nourrit d'écorces... si tu trouves le beurre d'arachides pâteux, imagine-toi...
No