Licenciatura en ciencias cacahuetológicas.
Esta es la última semana de poner bañadores, reprimir chillidos monstruosos (y alguna que otra colleja que me gustaría dar), de cantar canciones que avergonzarían a la propia Britney Spears, de sacar mocos de narices, ojos y otros orificios de pequeños cuerpecitos humanos en proceso de cocción, de bailar reggaeton con especímenes masculinos que me llegan a poco más que las rodillas, de quince abrazos y treinta besos cada mañana y otros quince y otros treinta por la tarde (sin contar los innumerables que más que darme, me propinan, durante todo el día) de trabajos manuales que superarían los índices de pegajosidad de una fábrica de chicles, de oler un montón de pares de orejas escuchando atentamente cualquiera de mis historias... De preguntas insólitas, maquiavélicas, planeadas... ("Eso de que mataron a muchos aborígenes y montaron "puebbos" y todo eso está muy bien, pero ¿Cuándo se complica el cuento? ¿Y la "pincesa"? ¿No hay pincesa?")
La última semana de cansancio, pero la última de cariño incondicional indefinido también. Mixed feelings, qué puedo decir.
"A ella le guuustalagasoliiina, le encaaantalagasoliiiina, damemasgaso-liiiina, terén, ten, ten, terén, ten, teeen".
Tengo que dejar esto del reggaeton. Tengo una reputación. Tengo planes de futuro.
Voy a echar de menos esas caritas, esas palabras medio dichas (mi mae me ha dicho que me tengo de tomar la "misina" a las dose para no toser tanto" -apuntándome peligrosamente con bote de jarabe); esa mugre que se les acumula a sendos lados de la nariz después de una sesión de jugueteo en la arena con cubos, palas y demás parafernalia playerística, donde investigan todas y cada una de las conchitas que se encuentran (y te las traen una por una para que las investigues tú también) de descubrimientos genitales ("Halaaa, jajajajaaaaa, mira eso que le cuelgaaaa, buaajajajaaaaa" etc.); esas sonrisas y esa ilusión permanente por las cosas; esa especial obsesión por coleccionar insectos de todo tipo guardándolos en manos y bolsillos; esos ojitos brillantes, esas rodillas peladas de tanto caerse y esas manos sucias de tanto volver a levantarse...
Seguiré cantando "El monstre de Banyoles", cuando me entre la nostalgia...
En fin, me quedan cuatro días de locuras, diversión y agotamiento sin límites.
Los cacahuetes son el mejor de los libros: te lo quieres acabar de una vez porque te está matando, pero no quieres acabártelo porque te aporta demasiado.
La última semana de cansancio, pero la última de cariño incondicional indefinido también. Mixed feelings, qué puedo decir.
"A ella le guuustalagasoliiina, le encaaantalagasoliiiina, damemasgaso-liiiina, terén, ten, ten, terén, ten, teeen".
Tengo que dejar esto del reggaeton. Tengo una reputación. Tengo planes de futuro.
Voy a echar de menos esas caritas, esas palabras medio dichas (mi mae me ha dicho que me tengo de tomar la "misina" a las dose para no toser tanto" -apuntándome peligrosamente con bote de jarabe); esa mugre que se les acumula a sendos lados de la nariz después de una sesión de jugueteo en la arena con cubos, palas y demás parafernalia playerística, donde investigan todas y cada una de las conchitas que se encuentran (y te las traen una por una para que las investigues tú también) de descubrimientos genitales ("Halaaa, jajajajaaaaa, mira eso que le cuelgaaaa, buaajajajaaaaa" etc.); esas sonrisas y esa ilusión permanente por las cosas; esa especial obsesión por coleccionar insectos de todo tipo guardándolos en manos y bolsillos; esos ojitos brillantes, esas rodillas peladas de tanto caerse y esas manos sucias de tanto volver a levantarse...
Seguiré cantando "El monstre de Banyoles", cuando me entre la nostalgia...
En fin, me quedan cuatro días de locuras, diversión y agotamiento sin límites.
Los cacahuetes son el mejor de los libros: te lo quieres acabar de una vez porque te está matando, pero no quieres acabártelo porque te aporta demasiado.
Comentario:
Aggghhh, mi querida Angela... no te me confundas. Me gustan las criaturas como objeto de estudio y análisis, no como entes a tener en casa veinticuatro horas.
Bueno, vale, lo reconozco, se me ha pasado por la cabeza... pero sólo una micronésima de segundo muy fugaz en que mi cerebro estaba despistado. Después de esa micronésima, el pensamiento fue directamente escupido. Ipso facto.
Oye, escribe más posts, por favor. En cuanto puedas. Necesito reirme, y contigo me río muchísimo!
Suerte por las Españas y buen viaje si aún no has llegado.
A.
Bueno, vale, lo reconozco, se me ha pasado por la cabeza... pero sólo una micronésima de segundo muy fugaz en que mi cerebro estaba despistado. Después de esa micronésima, el pensamiento fue directamente escupido. Ipso facto.
Oye, escribe más posts, por favor. En cuanto puedas. Necesito reirme, y contigo me río muchísimo!
Suerte por las Españas y buen viaje si aún no has llegado.
A.
Comentario:
darling,empiezas a preocuparme... que no te estará saliendo elinstinto maternal por algún sitio??? Corre a por una Volldamm!!!! Antes de que sea tarde!!!! ;))
besiños mil
besiños mil





