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COSAS POR HACER
Crónicas de la antiheroicidad involuntaria.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. Si me hubieran preguntado, habría preferido ser la heroína que la antiheroína... Pero el condicional es el tiempo verbal más absurdo, y ahora ya le he cogido el truco a mis meteduras de pata. Con el tiempo voy desmadurando y todo lo que parecía estar claro y archivado vuelve a la carpeta de cosas pendientes.
Sindicación
 
Auld lang syne
Should auld acquaintance be forgot,
And never brought to mind?
Should auld acquaintance be forgot,
And days o’ lang syne!

La hora de los adioses... o los hastaluegos.
Mañana es el último día de mi intensivo en cacahuetología y me produce una gran satisfacción, y se me llena la boca cada vez que lo digo: el ÚLTIMO DÍA.
Tengo un dolor de cabeza mortal porque mi necesidad física de cafeína después de la comida no se ha visto colmada hoy, dado que:
a) Estábamos en medio de un monte (monte diferente al último monte mencionado en post anterior, por supuesto)
b) Mis responsabilidades para con los susodichos cacahuetes me impedían dejarlos allí tirados y salir corriendo al bar más cercano (que debía de estar a unos cuantos kilómetros, a juzgar por lo que pude intuir).
Así que digamos que es en estos momentos cuando por fín empiezo a volver a la vida, ingeriendo e inhalando todas las dosis diarias de cafeína y nicotina de las que no he podido echar mano antes.
A partir de mañana a las cinco de la tarde (a las cinco de la tarde, a las cinco de la tarde, a las cinco en punto de la tarde, a las cinco se los llevarán sus progenitores) podré hacer un sinfín de cosas que me han sido negadas y prohibídas durante cinco semanas, de las que elaboro una lista a continuación:
1. Fumar cual carretero en paro.
2. Decir tacos a diestro y siniestro.
3. Ir al gimnasio.
4. Comer como persona adulta en mesa adulta y utilizando cubertería adulta.
5. Tomar café de verdada, y en taza, no en vaso de plástico.
6. Pasarme horas delante del ordenador traduciendo y preparándome el examen de septiembre.
7. Sonreír sólo cuando tenga ganas, no cuando el paramecio de turno viene con un escarabajo pelotero indeseable y asqueroso en la mano para enseñármelo (y es aquello que me entran ganas de decirles: "Mira cariñín, vivo en el Raval. En mi barrio hay escarabajos que miden como treinta de lo que llevas en la mano, así que no te me hagas el/la valiente").
8. No tener que pasar por el trauma diario de la recogida, donde se masca la tensión entre progenitores/as y educadores/as, y nos propinamos miradas sucias de esas que no dejan lugar a conversación, del tipo: "Qué le habrás hecho a mi niña hoy" - "mira, malfollada subnormal profunda, no conocerías a tu hija ni aunque la pobre niña saliera en televisión cada día, así que no me vengas de madre sufridora ahora, ¿estamos?" y un largo etcétera de estiras y aflojas en que los pobres cacahuetes (léase, las criaturas) quedan en medio con su mochilita, sus camisetas llenas de barro, salsa de tomate y otras sustancias en cuya enumeración prefiero no adentrarme, y sus gorritas de color naranja, marrón o marrón-naranja, según las actividades del día.
Cada vez me da más miedo traer criaturas al mundo. ¿A qué mundo van a venir? Me es muy fácil hablar de lo malos y malas que son los padres y las madres de hoy en día, porque yo no he tenido churumbeles todavía y no sé lo que es trabajar como una loca para darles un futuro mejor y no poder prestarles ni un mínimo de atención por el agotamiento causado de tanto trabajar para darles un futuro mejor.
Por otra parte también me doy cuenta de que hay criaturas cuya inteligencia sí que es estimulada en casa, y se les nota a kilómetros, porque saben cosas, preguntan incansablemente, se desenvuelven bien y sólo lloran cuando las circunstancias lo requieren (id est, en caso de aparición de sangre en rodilla u otros sitios del cuerpo, picaduras de insectos desconocidos o severa hinchazón genital por parte de compañero/a tocapelotas) Es entonces cuando pienso que aún queda esperanza para mí, y que puedo llegar a pertenecer a ese diminuto porcentaje de madres que pasan el tiempo que pueden con sus criaturas, pero que lo hacen como es debido, no a lo mecawendiez.
En fin, mañana es el día de la hora de los asioses y hastaluegos, y estoy contenta. Estoy contenta porque creo haberles aportado algo bueno de mí, porque a mí también me han aportado mucho, porque no ha habido ningún accidente grave (si no consideramos accidente grave el hecho de que un macaco de cinco años se cague en el bañador, pero eso ya es otro tema)
Y dicho esto es cuando me entra la morriña. Los besitos y abrazotes de mañana van a ser los últimos, y aunque no se lo crean, yo también tengo mi pequeño corazoncito, bajo las densas capas de mala leche, acidez verbal y esas cosas de las que me ha revestido la vida. Yo aún me derrito cuando viene un paramecio con sus andares torpes y su ropa, sucia hasta límites insospechables, y se me abraza a una pierna, que es a todo lo que llega, cual sanguijuela mortal, y me dice: "guapaaaa". Y quién no se derretiría, dioses. Quién es el chulo o la chula que se quita a esa monada de turno de encima al grito de "aparta, que das calor".
Pues bueno... luego vuelvo por el colegio y veo que ya no son paramecios, que el cacahuete se convierte en banana, la banana en chimpancé y el chimpancé en oso. Y el oso viene, me pega un abrazo y me recuerda cosas que le dije cuando era paramecio-cacahuete, y yo me deshago las neuronas para recordar cómo se llamaba la criatura de marras, que ahora mide dos metros y medio y tiene barba.
Esas cosas pasan. Por eso me gusta dejar buenos recuerdos.
Por eso he aguantado semanas sin asesinar de un borradorazo en la cabeza a una ameba que tengo en mi grupo que es más inútil que la corteza del pan bimbo. Porque esa ameba ha aprendido cosas, lo cual quiere decir que aún hay esperanza.
Me estoy poniendo triste. Estoy completamente agotada. No puedo más. Incluso he renunciado a la boldam sólo por mantener la cabeza despierta para los cachuetes. He renunciado a parecer persona, a comportarme como tal, a escribir posts con más sustancia, a hacer todas las cosas que tengo por hacer... y aún así, ahora que voy a poder llevar vida normal (normal dentro de quien soy, obviamente) me estoy poniendo de un morriñoso que no me soporto ni yo.
Lo malo es que cuando estás así sólo le puedes pegar el rollo a alguien que se dedique a lo mismo. Alguien como Sacarina, por ejemplo, que vive esto de las criaturas con el mismo masoquismo que yo (o puede que más). Alguien como Frida, que las ha pasado de todos los colores en el gremio.
Carajo, no me pregunten por qué son mis dos mejores amigas. Debe de ser patológico.
Hoy he dejado a dos monicacas sin piscina para mañana, pero ahora no me veo con fuerzas de agarrar mañana, el último día, y decirles que no se bañan. Me mirarán con esos ojitos llorosos, empezarán a hacer esa mueca pucheril con la boca, bajarán las cabecitas, les veré esos coleteros con ositos de colores y se me caerán las bragas al suelo de golpe por ser tan ogro. Creo que voy a hacer la vista gorda, por muy putas que me las hayan hecho pasar hoy.
Mañana va a ser uno de esos días de mixed feelings a tope... espero portarme a la altura. Después de todo, soy una persona adulta. Dentro de dos semanas cumpliré veintipico más uno, y ya va siendo hora de madurar.
Dentro de lo que a mí me parecerá poco veré a todos esos cacahuetes convertidos en personas adultas caminando por la calle con el zapato derecho en el pie derecho, y el izquierdo en el izquierdo, y la camiseta del derecho, y me acordaré de mis dolores de cabeza (y mis carcajadas interiores), de sus caras de incomprensión ante mi frustración, de sus saltos y sus carreras, de sus comentarios tan puntillosos, de la manera tan salvaje que tenían de vivir la vida... y me daré cuenta, otra vez, de lo rapidísimo que vuela el tiempo.

For old long ago, my dear
For old long ago,
We will take a cup of kindness yet
For old long ago.
 
Comentario:
darling mia,no te reconozco!!!! va a ser verdad al final que tienes un corazoncito bajo toda la boldam del mundo?? debajo de esos paquetes de cigarillos?? donde te has dejado la
mala leche???? ;)
me alegro de que hayas disfrutado princesa, pero a ver si te vas a poner a criar cacahuetes propios ahora!! (si lo haces, una angelita, plis)
yome voy a ir mas omenos cuando tu te estes despidiendo de tus chiquetes, ahi empezare yo el viajecito de marras, que coñazo por dios.
y por el blog no te preocupes, te sigo leyebdo siempre-joder, cada vez me gustan mas tus expresiones, te informo de que las pienso adoptar et poner en practica en cuanto pise suelo patrio, porque no hay huevos para traducirlas al germano-y no suena igual "cacahuetes" que "peanuts",admitamoslo, tb teniendo en cuenta que mis niños tienen ya todos en las pelotas, asin que no es cuestion!!!!
por cierto,muchas gracias por tus ideas, me ha encantado al frase de que don quijote estana loco pero no era tonto, la adoptare tambien.
voy a provechar que no ahgo nada y escribo un poco en mi psot.
seguimos en contacto preciosa.
un besazo!!!! (y un par de boldams a tu salud!!!) ;)
No