I fought the net (and I won)
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. Satisfactorio. O casi. No conozco a mucha gente que haya tardado más de un mes en poder hacer funcionar el dichoso adsl, que haya involucrado a amigos/as, familiares, vecinos/as, personal docente de la universidad e incluso a una chinchilla macho con graves problemas de sobrepeso en su cruzada cibernauta en busca del problema que causaba la muerte súbita del sistema entero cada vez que intentaba conectarse a internet.
Al final lo he conseguido (aunque tampoco es para cantar victoria, porque no sé cómo lo he hecho, por lo tanto no sabré volver a hacerlo si vuelve a pasar).
Mientras tanto, tienes que ir oyendo frasecitas de informáticos/as que, intentando ayudarte, sueltan párrafos lapidarios del estilo de "Pero si es sólo una cuestión de ceros y unos, mujer".
Es que precisamente yo no entiendo de ceros ni de unos, como tampoco entiendo de blancos y negros absolutos, o de síes y noes absolutos. O de cosas absolutas en absoluto. Todo tiene matices.
2. (vid. 1) Mi cabeza no cuenta con un sistema operativo compatible con la informática. Yo entiendo de sintaxis, de músicos que follaban demasiado con quien no debían, de sonatas, de rocanrol y de matar delincuentes atropellándolos con el primer cochazo que pueda robar (tengo que dejar la pleisteixon. Lo prometo. En cuanto supere la ausencia de Risk debida al susodicho reformateo contínuo al que he tenido que someter al ordenador).
3. Esta semana estoy sola con Macgaiber (la chinchilla macho con serios problemas de sobrepeso). Creo que Macgaiber es leo. Llevo ya tiempo observando su comportamiento y no tiene nada que ver con lo que dicen los libros sobre chinchillas. Me he informado: Las chinchillas en teoría son vitales y escurridizas.
Por la parte que le toca de escurridizo, el tío cumple, lo juro.
Pero lo de vital lo lleva mal, para qué negarlo. Si lo sueltas, se mete debajo de la nevera, en vez de correr por ahí y ser mono, que es su trabajo y su rol en el micromedio doméstico, y no sale a no ser que hagas crujir una patata frita en el suelo. Entonces sí que es vital, el desgraciado. Entendiendo por vitalidad la suficiente rapidez y elegancia de movimiento para asomar el morro, pillar la patata y volver a esconderse debajo de la dichosa nevera.
Macgaiber tiene ataques de ingestión compulsiva de comida procesada que rozan las cotas más despiadadas y selectivas de la bulimia.
4. Por fin he logrado empezar a ir al gimnasio con una asiduidad respetable (dos veces por semana durante tres o cuatro semanas), para darme cuenta de que en vez de a la Jolie en Lara Croft, cada vez me parezco más a la Swank en Million Dollar Baby.
Porca miseria.
Eso sí, a partir de ahora cualquiera me va a toser. Unas cuantas piscinitas más y quizá en vez de desempleada, en cuanto acabe la carrera puedo ser segurata en el peor antro de Europa. (de Europa por lo de los papeles, y tal).
Qué le vamos a hacer, mi profesora de ballet (ver presentaciones) tenía razón. Yo no me fibro y ya está, yo me enmusculo, en todo el esplendor de la palabra, porque también se me está poniendo un culo de esos de mulata cantante. Estoy convencida de que en mi vida anterior era de otra raza.
5. Añoro a Craig. Tengo toda la Playstation para mí, todo el ordenador (e-mule incluído) y toda la cama, que no es poco. Pero es triste. Vuelve dentro de una semana, si no decide quedarse por las Galias- donde ha ido por cosas del trabajo- con alguna pelambrusca.
COSAS POR HACER:
1. Acostarme pronto (vaya, too late, ya no va a poder ser)
2. Intentar dormir (ver 1)
3. Idear una dieta hipocalórica para Macgaiber .(se come mis cereales, el mamón, pero no le des una hoja de lechuga si no quieres tener la experiencia más insólita que puede vivir un ser humano, que es ver a un roedor partirse el culo de risa, con lágrimas en los ojillos y todo)
O llevármelo al gimnasio y tirarlo a la piscina, para que aprenda a nadar o asuma las consecuencias.
4. Dejar de tener pensamientos satánicos acerca de la apatía y el pasotismo general de la mascota a la que se supone que tengo que mimar y adorar.
5. Dejar de tener pensamientos satánicos acerca del paradero de Craig, que ni me ha llamado, y de qué puede estar haciendo en la costa más pija del mundo, lejos de mi vigilancia.
6. Dejar de tener pensamientos satánicos acerca de las mujeres francesas y de por qué nunca llevan sostenes.
7. Pensar en Vin Diesel instead. Oooommmmm...
8. Pensar en el mortal dolor de cabeza que tendré mañana si no dejo de encenderme un cigarro con otro a cause de todos los pensamientos satánicos acumulados en la neurona y media con sinapsis atrofiada que me ha quedado después de la caraja que pillé el viernes.
5. Dejar de pensar.
1. Satisfactorio. O casi. No conozco a mucha gente que haya tardado más de un mes en poder hacer funcionar el dichoso adsl, que haya involucrado a amigos/as, familiares, vecinos/as, personal docente de la universidad e incluso a una chinchilla macho con graves problemas de sobrepeso en su cruzada cibernauta en busca del problema que causaba la muerte súbita del sistema entero cada vez que intentaba conectarse a internet.
Al final lo he conseguido (aunque tampoco es para cantar victoria, porque no sé cómo lo he hecho, por lo tanto no sabré volver a hacerlo si vuelve a pasar).
Mientras tanto, tienes que ir oyendo frasecitas de informáticos/as que, intentando ayudarte, sueltan párrafos lapidarios del estilo de "Pero si es sólo una cuestión de ceros y unos, mujer".
Es que precisamente yo no entiendo de ceros ni de unos, como tampoco entiendo de blancos y negros absolutos, o de síes y noes absolutos. O de cosas absolutas en absoluto. Todo tiene matices.
2. (vid. 1) Mi cabeza no cuenta con un sistema operativo compatible con la informática. Yo entiendo de sintaxis, de músicos que follaban demasiado con quien no debían, de sonatas, de rocanrol y de matar delincuentes atropellándolos con el primer cochazo que pueda robar (tengo que dejar la pleisteixon. Lo prometo. En cuanto supere la ausencia de Risk debida al susodicho reformateo contínuo al que he tenido que someter al ordenador).
3. Esta semana estoy sola con Macgaiber (la chinchilla macho con serios problemas de sobrepeso). Creo que Macgaiber es leo. Llevo ya tiempo observando su comportamiento y no tiene nada que ver con lo que dicen los libros sobre chinchillas. Me he informado: Las chinchillas en teoría son vitales y escurridizas.
Por la parte que le toca de escurridizo, el tío cumple, lo juro.
Pero lo de vital lo lleva mal, para qué negarlo. Si lo sueltas, se mete debajo de la nevera, en vez de correr por ahí y ser mono, que es su trabajo y su rol en el micromedio doméstico, y no sale a no ser que hagas crujir una patata frita en el suelo. Entonces sí que es vital, el desgraciado. Entendiendo por vitalidad la suficiente rapidez y elegancia de movimiento para asomar el morro, pillar la patata y volver a esconderse debajo de la dichosa nevera.
Macgaiber tiene ataques de ingestión compulsiva de comida procesada que rozan las cotas más despiadadas y selectivas de la bulimia.
4. Por fin he logrado empezar a ir al gimnasio con una asiduidad respetable (dos veces por semana durante tres o cuatro semanas), para darme cuenta de que en vez de a la Jolie en Lara Croft, cada vez me parezco más a la Swank en Million Dollar Baby.
Porca miseria.
Eso sí, a partir de ahora cualquiera me va a toser. Unas cuantas piscinitas más y quizá en vez de desempleada, en cuanto acabe la carrera puedo ser segurata en el peor antro de Europa. (de Europa por lo de los papeles, y tal).
Qué le vamos a hacer, mi profesora de ballet (ver presentaciones) tenía razón. Yo no me fibro y ya está, yo me enmusculo, en todo el esplendor de la palabra, porque también se me está poniendo un culo de esos de mulata cantante. Estoy convencida de que en mi vida anterior era de otra raza.
5. Añoro a Craig. Tengo toda la Playstation para mí, todo el ordenador (e-mule incluído) y toda la cama, que no es poco. Pero es triste. Vuelve dentro de una semana, si no decide quedarse por las Galias- donde ha ido por cosas del trabajo- con alguna pelambrusca.
COSAS POR HACER:
1. Acostarme pronto (vaya, too late, ya no va a poder ser)
2. Intentar dormir (ver 1)
3. Idear una dieta hipocalórica para Macgaiber .(se come mis cereales, el mamón, pero no le des una hoja de lechuga si no quieres tener la experiencia más insólita que puede vivir un ser humano, que es ver a un roedor partirse el culo de risa, con lágrimas en los ojillos y todo)
O llevármelo al gimnasio y tirarlo a la piscina, para que aprenda a nadar o asuma las consecuencias.
4. Dejar de tener pensamientos satánicos acerca de la apatía y el pasotismo general de la mascota a la que se supone que tengo que mimar y adorar.
5. Dejar de tener pensamientos satánicos acerca del paradero de Craig, que ni me ha llamado, y de qué puede estar haciendo en la costa más pija del mundo, lejos de mi vigilancia.
6. Dejar de tener pensamientos satánicos acerca de las mujeres francesas y de por qué nunca llevan sostenes.
7. Pensar en Vin Diesel instead. Oooommmmm...
8. Pensar en el mortal dolor de cabeza que tendré mañana si no dejo de encenderme un cigarro con otro a cause de todos los pensamientos satánicos acumulados en la neurona y media con sinapsis atrofiada que me ha quedado después de la caraja que pillé el viernes.
5. Dejar de pensar.
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