recuerdos de un amor
En todo este tiempo que he estado ausente hay unos momentos en los que eche especialmente de menos a Lluna. El que me inclino a volver a plasmar mi recuerdo es la llegada del buen tiempo y del cambio de hora con las tardes más largas, en las que a las ocho de la tarde aun se puede pasear un poco por el campo. Cuando empezamos a querernos Lluna y yo era más o menos esta epoca, cuando salía de trabajar perdía un poco de tiempo paseando por el campo y hablando con ella por teléfono, después cuando ella ya no estaba conmigo también era una de las horas a las que podíamos hablar, tenía mi lugar para sentarme y conversar con ella, sentado con una vista esplendida de mi pueblo. Algunas veces cuando regreso a casa y no es muy tarde todavía me siento algún rato a recordar aquellos momentos con Lluna.
También en los meses pasados ha sido el aniversario de su muerte, y claro tambíen de la última vez que estuvimos juntos, de la última vez que hablamos, pero el momento recuerdo con más nostalgia fue la última vez que nos abrazamos. Era enero, casi las nueve de la noche, hacia frío pero no excesivo y la noche era clara. Habiamos estado casi una semana viendonos todos los días y ya nos teníamos que separar, ibamos el en coche yo hacia mi casa y a ella la dejaba en la de su pareja, paramos salimos y estubimos, no creo que mucho más que 10 minutos, nos abrazamos, nos besamos y a pesar que los dos estabamos tristes por separarnos todavía compartimos risas y bromas, y yo detrás de ella le indicaba donde estaba nuestra constelación, Casiopea, que a ella siempre se le perdía.
En lo que fue el aniversario de su muerte me monte yo lo que se podría decir mi ritual privado, no quería llamar la atención. Ahí i después en otro momento senti a Lluna muy cerca de mí, en esta vez como protegiendome, ya que se dieron una seríe de casualidades que hicieron que mi "ritual" fuera como yo quería, que pasara desapercibido. El otro día que note a Lluna muy cerca de mi el 14 de febrero, si el día de los enamorados. Yo con mi pareja si que alguna vez nos hacíamos algun regalo o ibamos a cenar, Lluna con la suya me dijo que no lo había celebrado nunca pero que conmigo le hacía ilusión celebrarlo, esto fue el año anterior a su muerte, nos hicimos regalos, le escribí una carta y para mí lo que yo más agradecí es que a los 2 o 3 días estubimos unos días juntos. El año pasado yo tenía preparado mi regalo para ella pero murió antes, este año no me apetecía hacer nada, esos días estaba mal. No paso nada especial hasta las ocho en la que me llamo la hermana de Lluna, la única de su familia que sabía algo, que tenía una cosa que era mía. Entre sus cosas encontro una libreta en la que Lluna tenía escritos los sms que yo le mandaba y que tenía que borrar para no saturar el móvil, mensajes de más de un año, escritos con su letra y con algún comentario, para mí ese si que fue el mejor regalo que Lluna podía hacerme. Cuando poco depués regresaba a casa, el cielo estaba totalmente despejado con un Luna Llena inmensa y en el coche sin buscarla especialmente sonaba la canción de Rosana que me hablaba de la primera noche en la que pudimos estar juntos al amanecer. No pude apartar los ojos de la Luna en la veía su imagen, cantar una y otra vez la canción y notar a Lluna junto a mí.
Entre el silencio y las palabras
donde dicen que la noche es larga estas tu.
Tu entre la mente y la mirada
donde dicen que no existe nada solo tu.
Entre la añoranza y el olvido
donde yo soy tuya y tu eres mio
son irrepetibles los recuerdos
a mi pecho unidos.
Recuerdos de un amor
que abrio mi corazon aquella noche.
Su cuerpo fue la espada
que clavandose en mi cuerpo
hizo derroche.
De besos que empezaron en mi boca
y luego por debajo de mi ropa.
Te regale el arrollo de las olas
todo el mar metido en una caracola.
En una antologia de caricias
nos amamos sin reproches
por eso irrepetible es amor aquella noche.
Tu entre lo real y lo divino
donde se quebro nuestro destino siempre tu.
Entre las pisadas y las huellas
donde dicen que el amor se aleja quedas tu.
Tu estas aquí siempre conmigo
aunque todos crean que te olvido
son irrepetibles los recuerdos
a mi pecho unidos.
Recuerdos de un amor
que abrio mi corazon aquella noche.
Su cuerpo fue la espada
que clavandose en mi cuerpo
hizo derroche.
De besos que empezaron en mi boca
y luego por debajo de mi ropa.
Te regale el arrollo de las olas
todo el mar metido en una caracola.
En una antologia de caricias
nos amamos sin reproches
por eso irrepetible es amor aquella noche.
Eterno el cielo de la madrugada
se viste de luces y al nacer el alba
en medio de los sueños con locura
aun deseo que me robes
por eso irrepetible es amor
aquella noche.
Recuerdos de un amor - rosana
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También en los meses pasados ha sido el aniversario de su muerte, y claro tambíen de la última vez que estuvimos juntos, de la última vez que hablamos, pero el momento recuerdo con más nostalgia fue la última vez que nos abrazamos. Era enero, casi las nueve de la noche, hacia frío pero no excesivo y la noche era clara. Habiamos estado casi una semana viendonos todos los días y ya nos teníamos que separar, ibamos el en coche yo hacia mi casa y a ella la dejaba en la de su pareja, paramos salimos y estubimos, no creo que mucho más que 10 minutos, nos abrazamos, nos besamos y a pesar que los dos estabamos tristes por separarnos todavía compartimos risas y bromas, y yo detrás de ella le indicaba donde estaba nuestra constelación, Casiopea, que a ella siempre se le perdía.
En lo que fue el aniversario de su muerte me monte yo lo que se podría decir mi ritual privado, no quería llamar la atención. Ahí i después en otro momento senti a Lluna muy cerca de mí, en esta vez como protegiendome, ya que se dieron una seríe de casualidades que hicieron que mi "ritual" fuera como yo quería, que pasara desapercibido. El otro día que note a Lluna muy cerca de mi el 14 de febrero, si el día de los enamorados. Yo con mi pareja si que alguna vez nos hacíamos algun regalo o ibamos a cenar, Lluna con la suya me dijo que no lo había celebrado nunca pero que conmigo le hacía ilusión celebrarlo, esto fue el año anterior a su muerte, nos hicimos regalos, le escribí una carta y para mí lo que yo más agradecí es que a los 2 o 3 días estubimos unos días juntos. El año pasado yo tenía preparado mi regalo para ella pero murió antes, este año no me apetecía hacer nada, esos días estaba mal. No paso nada especial hasta las ocho en la que me llamo la hermana de Lluna, la única de su familia que sabía algo, que tenía una cosa que era mía. Entre sus cosas encontro una libreta en la que Lluna tenía escritos los sms que yo le mandaba y que tenía que borrar para no saturar el móvil, mensajes de más de un año, escritos con su letra y con algún comentario, para mí ese si que fue el mejor regalo que Lluna podía hacerme. Cuando poco depués regresaba a casa, el cielo estaba totalmente despejado con un Luna Llena inmensa y en el coche sin buscarla especialmente sonaba la canción de Rosana que me hablaba de la primera noche en la que pudimos estar juntos al amanecer. No pude apartar los ojos de la Luna en la veía su imagen, cantar una y otra vez la canción y notar a Lluna junto a mí.
Entre el silencio y las palabras
donde dicen que la noche es larga estas tu.
Tu entre la mente y la mirada
donde dicen que no existe nada solo tu.
Entre la añoranza y el olvido
donde yo soy tuya y tu eres mio
son irrepetibles los recuerdos
a mi pecho unidos.
Recuerdos de un amor
que abrio mi corazon aquella noche.
Su cuerpo fue la espada
que clavandose en mi cuerpo
hizo derroche.
De besos que empezaron en mi boca
y luego por debajo de mi ropa.
Te regale el arrollo de las olas
todo el mar metido en una caracola.
En una antologia de caricias
nos amamos sin reproches
por eso irrepetible es amor aquella noche.
Tu entre lo real y lo divino
donde se quebro nuestro destino siempre tu.
Entre las pisadas y las huellas
donde dicen que el amor se aleja quedas tu.
Tu estas aquí siempre conmigo
aunque todos crean que te olvido
son irrepetibles los recuerdos
a mi pecho unidos.
Recuerdos de un amor
que abrio mi corazon aquella noche.
Su cuerpo fue la espada
que clavandose en mi cuerpo
hizo derroche.
De besos que empezaron en mi boca
y luego por debajo de mi ropa.
Te regale el arrollo de las olas
todo el mar metido en una caracola.
En una antologia de caricias
nos amamos sin reproches
por eso irrepetible es amor aquella noche.
Eterno el cielo de la madrugada
se viste de luces y al nacer el alba
en medio de los sueños con locura
aun deseo que me robes
por eso irrepetible es amor
aquella noche.
Recuerdos de un amor - rosana
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