logotipo

img_google
Una tarde cualquiera de Abril
bailando bajo la lluvia...
Acerca de
creo que aún es pronto para describirme, quizás con 70 años ya pueda hacerlo, ya me conozca lo suficiente como para decir algo de mí, pero hoy por hoy lo único que se sobre mi personita(que todavía no persona) es lo que oigo de los demás, entre otras cosas que algun día perderé la cabeza porque nunca sé donde dejo las cosas y que no conocen a nadie mas despistada que yo. esto no se si es bueno o es malo, pero vamos, es una seña que me acompaña allá donde vaya, y bueno, no sé que hago escribiendo aquí, si hasta hace dos días no sabía que era un blog.
Sindicación
 
vaya, vaya, aquí no hay playa

Siempre me pilla sin paraguas, la lluvia, la del alma, la que de verdad cala. Hay días que te levantas y ya sabes inmediatamente que va a ser una mierda, debo de tener un sexto sentido para estas cosas. Pongo los pies en el suelo y me desperezo, me duele la espalda, oigo un leve susurro y me doy cuenta de que me he quedado dormida con los cascos puestos, todo por escuchar el programa de la radio que anoche estuvo muy interesante, de ahí el dolor de cabeza que llevo.
Levanto la persiana y lo primero que veo es a la vecina mirándome...mala señal, esa tía es una bruja y seguro que me ha echado el mal de ojo para el resto del día. Miro hacia el cielo y veo sol, ufff, menos mal, por lo menos el tiempo me acompaña, y es que me muevo al mismo ritmo que el termómetro, es más, creo que mi estado de ánimo se marca por grados.
Siguiente paso ducharme y lavarme el pelo, tengo hora y media para estar lista y pasar a buscar a la Reu, me ha convencido para ir al rastro, sitio que odio porque si ya de por si no me gusta ir de compras, hacerlo en un sitio abarrotado de gente, entre callejuelas estrechas, vigilando que no te abran el bolso y no te manguen nada, con el sol arriba pegandote en la nuca y asada de calor...en fin, no es la mejor manera de pasar una mañana de vacaciones.
Cuando tengo el pelo ya lavado, me dispongo a usar el secador, y zas, no funciona. Miro hacia la ventana pero la bruja no esta allí, seguro que esta regodeándose de mi, mala pécora.
Reu, que estoy de mala leche, no sé, no me apetece hacer nada, venga despues de comer quedamos. Son las tres y media y me voy a tomar el sol al solarium del polideportivo, intento relajarme y de repente aparece mi prima, niñaaaaaa, que me vengo un rato contigo, salgo ahora de currar y no tengo planes para esta tarde....ammm, vale, y empezamos a hablar del finde, de como acabamos, tal y cual, y hacemos pequeños comentarios, sin malicia, de otra chica, y para sorpresa nuestra, dicha chica, que no es socia, aparece, en fin, ya maldecí a la vieja bruja por todo lo alto y me cague hasta en el vecino que me cae bien.
Ya sin fuerzas para enfrentarme a mi destino me vi abocada a una tarde de compras que había podido evitar por la mañana, dejando aparcados mis libros una vez más, aunque quizás, y para que mentir, eso fue lo que menos me importó. Reu me llamo y nos fuimos a comprar municiones, yo elegí patatas sin sal, que estan buenísimas, y ella gusanitos, le dije que estaba comiendo plastico y ella me miró con cara de circustancias, venga va, que te dejare comer unos pocos no seas envidiosa april.

La tarde acabo tumbadas en el parque de al lado de mi casa, riendonos y peladas de frío, porque si bien al mediodía llegamos a los 25º sobre las ocho y pico de la tarde ya ibamos con cazadoras y bien abrigadas. Asi llegué yo a mi casa congelada de frío porque no iba con suficiente ropa, y así he amanecido esta mañana, vomitando y tan mareada que ni fuerzas he tenido para subir la persiana, y de ahí que esté la habitación cerrada y la cama sin hacer, pero la parte buena es que hoy la bruja no ha podido echarme mal de ojo.


La teoria del caos
Dícese que la conducta caótica es la agregación de muchas conductas ordenadas, si bien ninguna de ellas prevalece en situaciones ordinarias. El caos es impredecible, pero determinable. O dicho de otro modo, el caos no es aleatorio, tiene un orden subyacente.
Es decir, que cuando siento que mi vida está sumergida en el más absoluto caos, no es sino el paso secuencial a otro estado ordenado,...porque todo en esta vida sigue su orden, hasta el más absoluto de los desórdenes...

 
lagarta panza arriba

Trato de encontrarle un tema central a este blog pero la verdad que no hay nada sobre lo que quiera charlar todos los días, asi que dejaré a mi mente hablar, sobre todo y sobre nada porque a veces las ideas me viene de golpe y cuando trato de plasmarlas en el papel me bloqueo, y me da una rabiaaaa
Pero más que hablar va a ser pegarme el monólogo de mi vida, hasta que por azar o por no sentirme tan ridícula dé la dirección de este blog a alguien, pero no será nadie conocido, necesito tener mi rinconcito sobre el que bailar bajo la lluvia.
Ya no quedan mas que dos días para que empiece mi mes, Abril. es el primer año que para estas fechas ya tengo la tripa morena, me encanta tomar el sol tumbada en la hamaca con mis cascos puestos, soy una lagarto panza arriba siempre buscando un poco de calorcito. Ya de por si soy morena asi que sólo necesito un par de días para coger un buen color, para envidia de mi madre que es mas blanca que la patena, pero en fin, una que es lista y eligió bien en el reparto de ADN. Lo que sí herede de ella son las pecas, yo no las tengo por todo el cuerpo pero al tomar el sol me salen por la nariz haciéndome parecer mas cría, cosa que no me importa, me hace parecer mas niña buena, jeje.
En fin, mañana me espera un día movidito, tengo que aprovechar esta semana de vacaciones, asi que entre unas cosas y otras no me ven el pelo en mi casa, mi amiga la Reu no me deja estudiar, que excusas mas tontas me busco a veces para no coger los libros, como me irá en Junio, no quiero ni pensarlo, demasiado pronto para agobiarme.

Y con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho
 
tarde de sol
Es contradictorio, me gusta el mes de Abril, cuando todavía no hace demasiado calor y el frío ya se torna como algo lejano, cuando las tardes se vuelven lluviosas y el aire huele a hierba mojada, y a última hora sale el sol calentando los tejados, cuando giras la cabeza y de repente ves un arco brillante de colores y sonrÍes tontamente perdida en la belleza de esa sorpresa tan agradable.
Pero por otro lado cuando se acercan estas fechas un cosquilleo incómodo se acomoda en mi estómago, en el centro mismo, durante quince días estoy intranquila, no me agrada nada, incluso estoy arisca, quizás exagero, pero hoy es uno de esos días y por ello me replanteo hasta la forma de dormir que tengo, me doy la vuelta y veo a mis espaldas años y años, pero no los distingo de tanto que se parecen.
¿A vosotros os gusta cumplir años?porque a mí no, ni las torrijas de de mi madre consiguen quitarme ese sabor amargo de la boca, y este año todavía peor, que no cae en fin de semana y no puedo emborracharme para olvidar penas.
Y que conste que no me importa haber nacido en martes y trece....porque eso me encanta.