CUANDO UNO SE DEBE CALLAR
A veces pienso como una persona como yo: Con todo lo que me llena y me vacía, con este impetu que me empuja, con este caracter que me vino de serie, a veces digo, pienso como y cuando y donde debo callar y hasta donde. !Que dificil empresa! cuan complicado es para una persona como yo callar. Es que si me piden no mirar, pues se intenta y se consigue, si te dicen no oir; te concetras y no oyes. Pero una vez visto, oido, escuchado y rumiado, pedirme que me calle, que no opine es pedir a un bebe que no pida su ración de teta.
Con lo que a mi me gusta que la gente opine, me increpe, me electrice con opiniones dispares, me encanta el discurso y cuando no puedo hacer participe a la que considero mi gente, o no me permiten las circunstancias hacerme eco de lo que llevo dentro, que como por dentro. Con lo pequeña que soy me menguo, me encojo. Vivo sin vivir en mi.
¿Que se hace cuando sabes y tiene que parecer que no sabes? ¿Que se hace cuando quieres opinar y no puedes soltar palabra? ¿ Que se hace con el amor cuando no tiene retorno?
Me imagino que cuando encuentre la respuesta a todo esto, ya no esté aquí para contaroslo. Por que el día que yo de respuesta a mis dudas conoceré todos los secretos del ser humano, y eso creo que en esta vida no es posible. Con los medios que tenemos no podemos tener una visualización tan amplia de nuestras mentes y sus entresijos. Pero es un dilema. Y para mi un trauma.
He aprendido a callar, pero cuan libre me siento cuando a mi mente le doy rienda suelta para imaginar la posible discusión. He aprendido lo más difícil a dejar esas palabras dentro de mi gran pelota con pelos, y lo más difícil todavía, a que mis ojos no dejen ver lo que hay detrás. Y yo que mantengo que la gente no cambia!!!!!!!!!!!!!! Cambiar no cambiamos, pero como nos adaptamos al medio.
Tremendo el temaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Covy
Con lo que a mi me gusta que la gente opine, me increpe, me electrice con opiniones dispares, me encanta el discurso y cuando no puedo hacer participe a la que considero mi gente, o no me permiten las circunstancias hacerme eco de lo que llevo dentro, que como por dentro. Con lo pequeña que soy me menguo, me encojo. Vivo sin vivir en mi.
¿Que se hace cuando sabes y tiene que parecer que no sabes? ¿Que se hace cuando quieres opinar y no puedes soltar palabra? ¿ Que se hace con el amor cuando no tiene retorno?
Me imagino que cuando encuentre la respuesta a todo esto, ya no esté aquí para contaroslo. Por que el día que yo de respuesta a mis dudas conoceré todos los secretos del ser humano, y eso creo que en esta vida no es posible. Con los medios que tenemos no podemos tener una visualización tan amplia de nuestras mentes y sus entresijos. Pero es un dilema. Y para mi un trauma.
He aprendido a callar, pero cuan libre me siento cuando a mi mente le doy rienda suelta para imaginar la posible discusión. He aprendido lo más difícil a dejar esas palabras dentro de mi gran pelota con pelos, y lo más difícil todavía, a que mis ojos no dejen ver lo que hay detrás. Y yo que mantengo que la gente no cambia!!!!!!!!!!!!!! Cambiar no cambiamos, pero como nos adaptamos al medio.
Tremendo el temaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Covy
Los olores del otoño
¿A que huelen las estaciones? y parece un anuncio de noseque.............
YO creo que si que huele, y de todos los olores el que más impregna es el otoño. Tiene aromas tan comunes para todos que vivas donde vivas, los identificas al instante. Ese olor agridulce de la hoja húmeda en el suelo, el olor a vaina abierta de frutos de duras pieles, el olor de la ropa de abrigo en el armario, el efluvio que emana del salpicar de las gotas de lluvia, el olor a rancio de la niebla en las mañanas. Y luego el hombre pone su granito de arena aportando nuevas fragancias a la estación; el humo requemado de las castañas en las calles, el vapor dulzón del chocolate caliente, los olores que desprenden las calientes meriendas ( tostadas, pencillos.....).
Todo en el otoño evoca el sentido nasal, si perdieramos el resto de los sentidos, en este momento del año sólo con la nariz podríamos sobrevivir. No es el momento de mas felicidad me produzca, pero si la que aporta mas tranquilidad y paz, por que el olor es el rey de los sentidos, el que nos hace enamorarnos y repelernos, el olor tambien es el culpable de nuestros apetitos varios. Con lo cual en esta mi oda al otoño y sus fragancias, pienso disfrutar de sus olores, de sus tristes colores y de la melancolia de sus cortisimos dias, difrutaremos de las largas noches en familia; y con amigos, que famila son al fin y al cabo.
Disfrutaremos de estos tres meses por que si los dejamos pasar no serán nuestros, y no es prudente dejar sin tachar ni un sólo dia del calendario, no sea que el último nos arrepintamos y echemos de menos aquel melancólico otoño que nos apeteció aburrirnos. En mi eterna lucha contra el tedio, este post-verano pienso agudizar mi apendice nasal, subir la cabeza al cielo y dejarme embriagar por lo que me regale la vida en forma de gas oloroso.
Covy
YO creo que si que huele, y de todos los olores el que más impregna es el otoño. Tiene aromas tan comunes para todos que vivas donde vivas, los identificas al instante. Ese olor agridulce de la hoja húmeda en el suelo, el olor a vaina abierta de frutos de duras pieles, el olor de la ropa de abrigo en el armario, el efluvio que emana del salpicar de las gotas de lluvia, el olor a rancio de la niebla en las mañanas. Y luego el hombre pone su granito de arena aportando nuevas fragancias a la estación; el humo requemado de las castañas en las calles, el vapor dulzón del chocolate caliente, los olores que desprenden las calientes meriendas ( tostadas, pencillos.....).
Todo en el otoño evoca el sentido nasal, si perdieramos el resto de los sentidos, en este momento del año sólo con la nariz podríamos sobrevivir. No es el momento de mas felicidad me produzca, pero si la que aporta mas tranquilidad y paz, por que el olor es el rey de los sentidos, el que nos hace enamorarnos y repelernos, el olor tambien es el culpable de nuestros apetitos varios. Con lo cual en esta mi oda al otoño y sus fragancias, pienso disfrutar de sus olores, de sus tristes colores y de la melancolia de sus cortisimos dias, difrutaremos de las largas noches en familia; y con amigos, que famila son al fin y al cabo.
Disfrutaremos de estos tres meses por que si los dejamos pasar no serán nuestros, y no es prudente dejar sin tachar ni un sólo dia del calendario, no sea que el último nos arrepintamos y echemos de menos aquel melancólico otoño que nos apeteció aburrirnos. En mi eterna lucha contra el tedio, este post-verano pienso agudizar mi apendice nasal, subir la cabeza al cielo y dejarme embriagar por lo que me regale la vida en forma de gas oloroso.
Covy





