A propósito de la derrota de Alemania...
Cada día me gustan menos las competiciones, me doy cuenta de que siempre intervienen en ella factores casuales que hacen que sus resultados no sean objetivos. Aunque tal vez sea filosóficamente imposible decir que el que gana no es el mejor, si se considera que la única manera objetiva de establecer quién es el mejor, es precisamente a través de competiciones, especialmente en los deportes.
Sé que el mundo a lo largo de la historia ha establecido la competencia (y su extremo peor, la guerra) como la única vía para establecer las escalas sociales, y quizás sea la única posible, o incluso la más objetiva (puesto que cualquier otra forma de evaluación supone la prevalencia del criterio subjetivo de algún grupo dotado previamente de poder), pero hay que reconocer que incluso en ella intervienen factores externos, casuales, no controlables por la voluntad ni por el talento de los competidores. La realidad física es así, ningún sistema es absolutamente cerrado y controlable, quizás gracias a Dios, jejeje.
Sé que el mundo a lo largo de la historia ha establecido la competencia (y su extremo peor, la guerra) como la única vía para establecer las escalas sociales, y quizás sea la única posible, o incluso la más objetiva (puesto que cualquier otra forma de evaluación supone la prevalencia del criterio subjetivo de algún grupo dotado previamente de poder), pero hay que reconocer que incluso en ella intervienen factores externos, casuales, no controlables por la voluntad ni por el talento de los competidores. La realidad física es así, ningún sistema es absolutamente cerrado y controlable, quizás gracias a Dios, jejeje.
A propósito de la derrota de España en el Mundial
El "gordo" Ronaldo y el "viejo" Zidane.
Lo mejor que tuvo la derrota de España en el Mundial fue que demostró tres cosas que ya sabemos bien:
-Que el culto desmedido a la juventud y a la delgadez, quizás lógico en los deportes, pero extendido a todas las áreas de la vida en esta sociedad consumista, por suerte, no vale para todo. A veces se impone el talento y la experiencia.
-Que el Real Madrid tiene a los mejores futbolistas del mundo, pero no gana por problemas de organización, de management, de trabajo de grupo, y sobre todo porque sus futbolistas no 'sienten' esa camiseta.
-Que la Liga española es de las mejores del mundo por la pasta gansa que paga a los jugadores extranjeros, pero no porque España dé futbolistas de gran nivel.
O sea, en suma, que la lógica mercantil, la juventud y la delgadez, por suerte, no lo son todo. Nunca pensé que podría concluir eso de un Mundial de fútbol. Mira por dónde.
Lo mejor que tuvo la derrota de España en el Mundial fue que demostró tres cosas que ya sabemos bien:
-Que el culto desmedido a la juventud y a la delgadez, quizás lógico en los deportes, pero extendido a todas las áreas de la vida en esta sociedad consumista, por suerte, no vale para todo. A veces se impone el talento y la experiencia.
-Que el Real Madrid tiene a los mejores futbolistas del mundo, pero no gana por problemas de organización, de management, de trabajo de grupo, y sobre todo porque sus futbolistas no 'sienten' esa camiseta.
-Que la Liga española es de las mejores del mundo por la pasta gansa que paga a los jugadores extranjeros, pero no porque España dé futbolistas de gran nivel.
O sea, en suma, que la lógica mercantil, la juventud y la delgadez, por suerte, no lo son todo. Nunca pensé que podría concluir eso de un Mundial de fútbol. Mira por dónde.
Vuelvo en verano, que es cuando tengo tiempo.
A ver si escribo otras cositas, que había dejado morir este blog el verano pasado.