Mi amigo Lester
Mi amigo Lester pasó por mi blog, fue a dejar un comentario, pero no lo hizo y solo dejó su firma. Es una pena, porque los comentarios de mi amigo Lester son siempre una maravilla. Mi amigo Lester es de esas personas casi perfectas que solo se tropiezan una vez en la vida, así que además es un verdadero privilegio conservarlo como amigo. Mi amigo Lester es culto, inteligente, lúcido, generoso, sensible pero mordaz a la vez y con mucho sentido del humor!!!! Qué más se puede pedir. Y encima de todo es talentoso y muy currante.
Quizás mi amigo Lester fue a decir que él también es un estresado y ni siquiera gana mucho por ello, jajaja. Y que que más quisiera él que tener mucho dinero para gastarlo en desestresarse. Y lo entiendo. Porque hay tres tipos de estresado:
1. El que siempre tiene que estar haciendo cosas, porque es verdaderamente laborioso y versátil. Ese es mi amigo Lester, por ejemplo. Están verdaderamente ocupados, y por eso nunca los oirás quejarse de que están ocupados o estresados. Hacen lo que les gusta, tienen jiribilla en el culo y siempre están buscando nuevas aventuras. Se organizan muy bien, y encima siempre encuentran un huequito para atender a los amigos o para organizar una fiesta original y divertida. Ni siquiera cobran mucho a veces por lo que hacen, porque lo hacen más por placer que por dinero. Lo mismo curran en un hotel, que publican en una revista, que bailan en un grupo folclórico. Estos son ocupados, no verdaderos estresados.
2. Ejecutivos intermedios, empleados y demás trabajadores que tienen que currar hasta la extenuación porque su trabajo no tiene horarios y en sus empresas les "explotan" hasta el infinito. Este es el caso de mi señor esposo, por ejemplo y de una gran mayoría de gente. No me refiero a los obreros que trabajan horas extras, sino a esos que encima luego tienen responsabilidades y se tienen que llevar las preocupaciones a casa. Son estresados a su pesar y por supuesto no presumen de ello. Lo sobrellevan como pueden, procuran mantener el buen ánimo, y se sienten muchos días puteados y cabreados. No van de yuppies ni adoptan pose de estresados, no tienen tiempo real para ello. Este es el verdaderamente peligroso, al que se dedican los médicos, el que padecemos todos o casi todos en alguna medida sin poder evitarlo y que provoca pérdida de la salud.
3. Y están los verdaderos estresados. A los que me refería en el artículo de abajo. Aquellos que se hacen los que trabajan mucho, que siempre que los llamas te dirán que están muy ocupados, muy cansados, y que no tienen tiempo para nada. Que siempre tienen algo muyyyyyy importanteee que hacer o alguien muyyyyyy importanteeeeeeeeee con quien reunirse. Que independientemente de que trabajen verdaderamente mucho o poco en importantes empresas (eso nunca lo sabrás) siempre "parece" que están muy ocupados. Cultivan deliberadamente el aspecto de prisa, de agobio, porque lo suponen sinónimo de importancia. Cada vez que los ves se quejarán de su intenso estrés, y te largarán la palabreja. Van presumiendo de estresados. Y como siempre, detrás de una pose, habrá que buscar un vacío. Porque al final, de eso se trata todo en la vida, de la actitud, de la pose.
Quizás mi amigo Lester fue a decir que él también es un estresado y ni siquiera gana mucho por ello, jajaja. Y que que más quisiera él que tener mucho dinero para gastarlo en desestresarse. Y lo entiendo. Porque hay tres tipos de estresado:
1. El que siempre tiene que estar haciendo cosas, porque es verdaderamente laborioso y versátil. Ese es mi amigo Lester, por ejemplo. Están verdaderamente ocupados, y por eso nunca los oirás quejarse de que están ocupados o estresados. Hacen lo que les gusta, tienen jiribilla en el culo y siempre están buscando nuevas aventuras. Se organizan muy bien, y encima siempre encuentran un huequito para atender a los amigos o para organizar una fiesta original y divertida. Ni siquiera cobran mucho a veces por lo que hacen, porque lo hacen más por placer que por dinero. Lo mismo curran en un hotel, que publican en una revista, que bailan en un grupo folclórico. Estos son ocupados, no verdaderos estresados.
2. Ejecutivos intermedios, empleados y demás trabajadores que tienen que currar hasta la extenuación porque su trabajo no tiene horarios y en sus empresas les "explotan" hasta el infinito. Este es el caso de mi señor esposo, por ejemplo y de una gran mayoría de gente. No me refiero a los obreros que trabajan horas extras, sino a esos que encima luego tienen responsabilidades y se tienen que llevar las preocupaciones a casa. Son estresados a su pesar y por supuesto no presumen de ello. Lo sobrellevan como pueden, procuran mantener el buen ánimo, y se sienten muchos días puteados y cabreados. No van de yuppies ni adoptan pose de estresados, no tienen tiempo real para ello. Este es el verdaderamente peligroso, al que se dedican los médicos, el que padecemos todos o casi todos en alguna medida sin poder evitarlo y que provoca pérdida de la salud.
3. Y están los verdaderos estresados. A los que me refería en el artículo de abajo. Aquellos que se hacen los que trabajan mucho, que siempre que los llamas te dirán que están muy ocupados, muy cansados, y que no tienen tiempo para nada. Que siempre tienen algo muyyyyyy importanteee que hacer o alguien muyyyyyy importanteeeeeeeeee con quien reunirse. Que independientemente de que trabajen verdaderamente mucho o poco en importantes empresas (eso nunca lo sabrás) siempre "parece" que están muy ocupados. Cultivan deliberadamente el aspecto de prisa, de agobio, porque lo suponen sinónimo de importancia. Cada vez que los ves se quejarán de su intenso estrés, y te largarán la palabreja. Van presumiendo de estresados. Y como siempre, detrás de una pose, habrá que buscar un vacío. Porque al final, de eso se trata todo en la vida, de la actitud, de la pose.