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Cris Side Story
Diario de una cotorra con complejo de Ally McBeal
Acerca de
Despistada, distraída, cotorra, autocrítica, incoherente, coherente, alocada, atrevida, visceral, romántica...
Sindicación
 
Mi querido dormitorio
Vale, esta es mi vida hoy por hoy. Estoy viviendo entre cajas y comiendo en una banqueta porque la mesa del comedor la desmontamos cuando calculábamos que en dos semanas estábamos fuera.

Mi padre está de viaje y yo al pié del cañón de la empresa. Pero no es tan fácil como parece porque estoy chunguisima. Porque tengo fiebre, dolor de cuello y mocos. Mocos lo que menos, por suerte, porque me agobiaría mucho teclear con la gotilla en la nariz. Hay que dar gracias, hay que ser positivo. Podría ser peor.

Esta noche y la que viene las voy a pasar en mi antiguo cuarto para que mi madre no esté solita. ¡Y para que me cuide, que diablos! Que desde que estoy casada o me cuido yo o no me cuida nadie. Vamos que como una madre, nada. Que el marido aunque a ratos se esfuerza..no es lo mismo.

Dicen que “Cuando una hija se casa no pierdes una hija; ganas un armario”. Y se bien de lo que hablo cuando digo que es cierto porque, todavía el cadáver estaba caliente cuando mi madre ya entraba en mi habitación para ver de que color pintaría las paredes o como colocaría las cosas. Finalmente no ha pintado las paredes. (No sin antes rogárselo yo mil veces de rodillas) Y es que me costó mucho pintarla. Eso si, por detrás de la librería resultaba tan engorrosa y difícil que simplemente la rodeé con ese magnifico celo de papel y pinte solamente el contorno. Lo cual obliga a mi madre a tener allí esos estantes o a verse obligada a pintar de nuevo. Tarea que no sería fácil porque mi color es el azul y pintar sobre azul, no se si lo sabéis, es muy difícil porque siempre sale el color por debajo una vez seca la pintura.

Por lo demás ahora MI habitación es un planchador. Si, una habitación solo para planchar. (Será que a mi madre se le acumula mucho la ropa) Y solo el color y las cenefas de las paredes recuerdan que allí tenía yo mi vida. Eso y un póster que mi madre no ha podido arrancar de la ventana. No es un póster cualquiera. Es un paisaje de una playa en algún lugar perdido con palmeras inmensas inclinadas sobre el mar. (Que narrativa estoy hoy, podría escribir una novela) Y lo pequé por detrás del cristal, partido en dos , como la ventana, para que desde dentro de la impresión de que esa es la vista. En realidad era un muro sucio, gris y con chorretones negros de vete a saber que. Y, en ocasiones, vistas a la casa de la vecina mientras hace la cama y ventila la habitación. Un patiejo interior vamos. Lo corté por lo sano, Paisaje y se acabó. (Que poco negocio hubiera hecho con migo Marisol, que era tan propensa a cantar por los patios de luces mientras los pipiolos le hacían “du-du-aah”).

También ha quedado en la pared un mega póster de cartón (en realidad era tipo expositor) de “Intimo y Personal” , la película de Robert Redford y Michelle Pfeiffer. ¡Que pequeño parecía hasta que tuve que cargar con el mas de media ciudad! Todo el mundo me miraba. Y me lo llevaré cuando tenga un piso mas grande, ahora no me cabe. Puede que en el de Terrassa.

Y el caso es que esta noche y mañana, mi cuarto volverá a ser mi cuarto. Solo que con un huésped, claro, porque mi señor esposo también se viene. (¡Que raro estar en MI cuarto con un tío en la cama!) Ja,ja,ja...

Porque , no se por que, una de las cosas que da penita es que desmonten tu cuarto cuando te vas. Con lo difícil que es tirar un papel de Sugus que guardas desde primaria. ¡Imagínate transformar tu dormitorio en un cuarto para planchar!
 
Comentario:
Mi madre esta deseando que me vaya de casa para hacerse en mi habitación un baño con vistas JAJAJAJA.

un beso grande loca!!!
y gracias por dejarme tu mensaje en el blog
MUACKKKKK
 
Comentario:
jajajaja Eowyn, que parece que eres la jefa de la empresa jajaja :P.

La verdad que sí que tiene que dar pena que te desmonten la habitación. Cuando me cambié de casa, tendría 10 añitos o así, recuerdo que una vez desmontado todo me quedé unos minutos en mi cuarto a solas viendo todo aquello y pensando "he pasado mi infancia aquí, mi hermano ha dormido conmigo siempre desde que nació... hasta hoy. Y ya no queda nada. Eco eco eco." Me dio mucha pena, la verdad. Desde aquel momento... la vida empezó a cambiar... ya se es más mayor teniendo tu propia habitación.

Qué pena!

Besoteees.
 
Comentario:
A dios pongo por testigo que jamás permitiré que mi madre destroce mi habitación cuando me vaya de casa ( allá por el 2050, más o menos), aunque en mi caso la que quieres cargarse mi habitación es mi hermana, que tiene pensado tirar el tabique que separa nuestras habitaciones y hacerse una mega mansión habitacionil. Pues si piensa que porque tenga 6 años más que ella me voy a ir antes de casa va lista ...

Y mejórate, que la empresa te necesita y tu también necesitas a tu salud.
No