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Cris Side Story
Diario de una cotorra con complejo de Ally McBeal
Acerca de
Despistada, distraída, cotorra, autocrítica, incoherente, coherente, alocada, atrevida, visceral, romántica...
Sindicación
 
La gran castaña
Cuando yo era pequeña pasaba los veranos en la casa de la playa de mi abuelo. Allí tenía dos amigos, Juan Carlos y Manuel. En realidad no eran de mi pandilla pero jugaba mucho con ellos. El caso es que una tarde me llamaron desde la verja de hierro para ir a jugar. Así iban las cosas, en casa de mi abuelo no eran bien recibidos los timbrazos de puerta así que, simplemente, no había timbre y me tenían que gritar desde la verja del jardín. Y allí estaban, con sus monopatines (Entonces se llamaban así). Y me miraron con una cara especial cuando me vieron… “¿Qué?” pregunté. Levantaron las cejas con picardía y me indicaron que los siguiera. Fui caminando detrás de ellos por la calle de pronunciada cuesta que acababa en un terraplén. Y allí estaba. Una puerta. Tal cual. Sin padre ni madre. Y los miré atónita preguntándome que tenía de maravilloso esa puerta, pero sabiendo que algo tenía que tener. Seguro. Y entonces les recorrí con la mirada hasta llegar al suelo y…a sus monopatines. ¡Waaaaoh!
Pusimos los dos monopatines encarados hacia la pendiente separados entre si, y colocamos la puerta como un puente sobre los dos.
Y allí estábamos nosotros tres al cabo de tres minutos, sentados sobre la puerta. Deseando darle impulso con las manos pero sabiendo que la pendiente era muy pronunciada y el aterrizaje iba a ser inevitablemente doloroso.
Finalmente nos cogimos de las manos y los chicos caminaron con los brazos hasta el vorde de la bajada. A la una… a las dos… Ahora!
La puerta con los monopatines empezó a coger velocidad y a ladearse mientras nosotros procurábamos dominarla inclinando nuestros cuerpos. Cada vez iba mas deprisa hasta que al final ya teníamos los cuerpos al cien por cien de subidón de adrenalina. E inevitablemente llegamos al final de la calle, y uno de los monopatines enganchó un surco, y el otro salió volando mientras la puerta de precipitó contra un muro y nosotros quedamos estampados, magullados y llenos de rascadas unos encima de otros.
Y tras unos segundos de silencio y viéndonos enteros los tres explotamos en carcajadas.

Si, nos pegamos un piño inmenso y estupidísimo que pa’que. Pero nos lo pasamos genial.

Moraleja: A lo mejor me pego una castaña pero ¿Y lo que habré disfrutado, que?
 
Comentario:
di que si!! el optimismo por delante!!! que en la vida no hay que quejarse antes de hacer las cosas que sabes que pueden acabar mal, hay que disfrutarla mientras se pueda!!

bssss!!!
 
Comentario:
Eso, mucho ánimo!

Vas a ver que te irá genial!
 
Comentario:
mu bueno xD
No