En el mundo existen aproximadamente 14’5 millones de judíos, y en Madrid contamos con uno de los pocos restaurantes kosher que hay en España. Naomi Grill está situado en Tetuán y tiene la peculiaridad de respetar los preceptos que impone el judaísmo en relación con la comida. La religión hebrea permite una serie de alimentos y tipifica otros como impuros, establece cómo ha de sacrificarse el animal e indica cómo han de conjugarse los distintos alimentos. Sin duda, es una experiencia gastronómica que no hay que descartar.
Restaurante Naomi Gril
Los sefardíes, que en hebreo significa españoles, son tradicionalmente los descendientes de los judíos que vivieron en la Península Ibérica hasta 1492, año en que los reyes Católicos firman en Granada el decreto de expulsión de los judíos. A pesar de esto, hoy en día se utiliza frecuentemente el término sefardí para designar a todos aquellos judíos que no sean asquenazíes, es decir, que no desciendan de los judíos que asentaron en la Europa central y oriental. Es por esto, y para velar por que el término sefardí remita únicamente a los judíos de la Península, que la población judía ha establecido un tercer término, los mizrahim, que son aquellos judíos provenientes de los asentamientos de Oriente. Actualmente, los asquenazíes representan el 80% de la población judía mundial.
La palabra Kosher sirve para designar todo aquello que cumple con los preceptos del cashrut, que es la parte de la religión judía que establece lo que los hebreos practicantes pueden o no comer, preceptos que se encuentran en unos de los libros de la Torá, principalmente en el Levítico 11.
Lectura de un rollo de la Torá
La Torá permite el consumo de todos aquellos animales terrestres que tengan pezuñas hendidas y rumien, por lo que los hebreos no podrán consumir carnes procedentes de, por ejemplo, el cerdo o la liebre. En el Levítico 11 dice así:
Habló Jehová a Moisés y a Aarón, y les dijo: «Hablad a los hijos de Israel y decidles: "Estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra: De entre los animales, comeréis todo el que tiene pezuña hendida y que rumia.”
Respecto a los animales acuáticos, se permite ingerir todos aquellos que tengan aletas y escamas, por lo que se considerarían alimentos impuros o treifá, por ejemplo, el cazón o los mariscos.
De todos los animales que viven en las aguas comeréis estos: todos los que tienen aletas y escamas, ya sean de mar o de río, los podréis comer. Pero tendréis como cosa abominable todos los que no tienen aletas ni escamas, ya sean de mar o de río, entre todo lo que se mueve y entre toda cosa viviente que está en las aguas.
De entre lo insectos, están permitidos aquellos que caminen a cuatro patas y utilicen dos de ellas para saltar en el suelo, como por ejemplo el saltamontes o el grillo. De las aves sólo se aceptarán las de corral; y en relación con los reptiles, ninguno de ellos será considerado animal puro.
Estas son las reglas que establece la Torá en relación con algunos alimentos. A todo esto hay que añadir que también se considerarán abominables todos los productos que deriven de las criaturas consideradas impuras. Además, los animales aceptados han de ser sacrificados de una determinada manera para conseguir eliminar la mayor parte de la sangre, pues la Torá prohíbe totalmente su consumo, aunque los animales acuáticos están exentos de esta regla.
Además de esto, hay otra serie de pautas que regulan la gastronomía hebrea. Por ejemplo, queda totalmente prohibido consumir productos lácteos al mismo tiempo o inmediatamente después de haber ingerido productos cárnicos. Y esta regla trasciende a los utensilios de cocina, pues aquellos que sirvan para cocinar carne no podrán ser utilizados a su vez para los lácteos.
El vino tampoco se escapa de los preceptos judíos. Para que un vino pueda ser considerado kosher o puro, toda su elaboración ha de ser controlada por una persona cualificada de la religión judía. El proceso de elaboración del vino kosher es muy largo y lento, y en él se atiende al tratamiento de los viñedos, a la vinificación, a la construcción de las bodegas, al embotellamiento, e incluso a la repartición de los beneficios, ya que el 1% ha de ser para los pobres. Para que pueda considerarse sagrado, el vino no puede entrar en contacto con ninguna persona que no pertenezca a la religión judía hasta que éste esté servido en la copa, incluso es necesario que la botella la abra un judío y sea él quien sirva el vino, pues de lo contrario dejaría de ser kosher.
Un judío observando una botella de vino kosher
No se encuentran explicaciones lógicas a muchas de estas normas, ni en las sagradas escrituras ni en boca de los rabinos, pero se siguen cumpliendo hoy en día, en muchas ocasiones por tradición o por costumbre.
Los judíos se extendieron por toda España y en la mayoría de las ciudades establecieron prósperas comunidades. En casi todos los centros históricos de las ciudades españolas encontramos un barrio judío o judería. Reflejo del paso de los judíos por la Península es que apellidos tan comunes en nuestro país como son García, Álvarez, Fernández o Martín son de origen sefardí.

Barrio judío de Granada
A pesar de esto, no es muy frecuente, hoy por hoy, encontrar restaurantes Kosher en España, esto es, restaurantes que sigan los preceptos que la Toráh establece en relación a la gastronomía. En Madrid tenemos el placer de contar con Naomi Grill, un restaurante situado en Tetuán y al que el Rabinato de Madrid ha dado el visto bueno. Para esto, Naomi Grill ha hecho desaparecer todos los productos impuros o treifá del menú, las carnes que ofrecen son sacrificadas siguiendo el rito hebreo, y los productos lácteos son sustituidos por sucedáneos para que no se mezclen con alimentos con los no pueden hacerlo.
Restaurante Naomi Grill
Naomi Grill se centra en la gastronomía sefardí, una gastronomía que respeta los preceptos judíos y que a la vez se ha visto enriquecida a lo largo de la historia por la cocina mediterránea y árabe. Así pues, podemos encontrar en la carta de Naomi Grill desde platos como el humus, el cuscus o los falafel, originariamente árabes, hasta un gazpacho andaluz.
El degustar comida kosher es una oportunidad que no debemos dejar escapar, pues no es muy frecuente encontrar restaurantes de este tipo, y más aún si se trata de Naomi Grill, un restaurante agradable, con precios razonables, y que ofrece una extensa y variada carta. Según el calendario hebreo, nos encontramos en el año 5769, y no veo mejor manera de viajar al futuro que introduciéndonos en el fascinante mundo de la comida kosher de mano de Naomi Grill.
Localización: Calle Pensamiento, 25
Enlaces relacionados:
The Web site of the Kosher Information Bureau
Red de Juderías de España
Las cualidades de la cocina mediterránea están en boca de los nutricionistas de todo el mundo, y eso es lo que ofrece el restaurante Samá Samá, tradición mediterránea con toques innovadores e imaginativos. Dispone de dos locales, uno en Huertas y otro en Chueca. Amplios, con precios asequibles y un ambiente que invita relajarse y a disfrutar tranquilamente de una excelente comida.
Restaurante Samá Samá
Entre en 1958 y 1964, y tras descubrir que en la isla de Creta había una incidencia de arteriosclerosis, enfermedades cardiovasculares y enfermedades degenerativas inferior a la media, Ancel Keys dirigió una investigación llamada “Estudio de los siete países” que estudiaba los hábitos alimenticios de cinco países no mediterráneos y de dos que sí lo eran: Italia y Grecia. Los resultados del estudio revelaron que esa baja incidencia de enfermedades se daba en todos los países de la cuenca mediterránea y que estaba relacionada con características de la dieta.
La dieta mediterránea cumple todos los requisitos de las recomendaciones dietéticas que dan los especialistas en nutrición. Se basa en una dieta equilibrada y variada en la que predominan los alimentos procedentes de los cultivos tradicionales de esta zona y sus recursos. Así pues, conlleva un alto consumo de cereales y de vegetales, preponderancia del pescado y las carnes blancas sobre las rojas, y el uso del aceite de oliva como grasa principal, además de un consumo regular y moderado de vino, principalmente de vino tinto.

Alimentos de la dieta mediterránea
El aceite de oliva es considerada la grasa más saludable debido a su gran contenido en ácido oleico, que ejerce una acción beneficiosa en los vasos sanguíneos, y hay estudios que demuestran que este zumo de aceitunas ayuda a prevenir cierto tipo de cánceres. Este líquido milagroso comenzó a extraerse en las costas del levante mediterráneo en el siglo V a.C., y en el siglo III ya se cultivaba el olivo de forma sistemática en esta zona.
Supone uno de los principales pilares de la dieta mediterránea y su influencia en las distintas culturas del área mediterránea es muy notable. A Grecia, la producción oleícola llegó a mediados del siglo II a.C., y dice la mitología helénica que cuando Atenea y Poseidón se disputaban la protección de Atenas, cada uno de ellos ofreció un presente a los atenienses. Atenea ofreció un retoño de olivo y se erigió como protectora de la nueva ciudad.
Ya desde antiguo se reconocían las cualidades de este brebaje: en Egipto se utilizaba con fines cosméticos desde el año 2000 a.C., y en Grecia, los atletas se ungían con aceite de oliva.
El oro líquido llegaría a la Península Ibérica hacia el siglo IX a.C. de mano de los fenicios. El cultivo del olivo se disparó, y actualmente España encabeza la lista productores de aceite de oliva, produciendo el 34’1% de la producción mundial, siendo Andalucía la responsable del 22%.

Aceite de oliva
En el corazón de Chueca, y ahora también en Huertas, encontraréis el restaurante Samá Samá en el que podréis degustar platos hechos a base de productos típicos de la dieta mediterránea, fusionados con elementos de la gastronomía vasco-navarra (el dueño es Pablo Bea, un cocinera navarro) y aderezados todos ellos con un chorrito de aceite de oliva.

Restaurante Samá Samá
Su carta, basada en pastas, arroces, verduras y el foie, su especialidad, contrasta con su colorido y exótico ambiente: música chill-out y muebles traídos directamente de Bali que exalta los sentidos de los comensales. La oferta de platos varía dos veces al año, coincidiendo con el cambio estacional de temporada, y los mediodías de lunes a viernes disponen de completos menús a diez euros.
Con entrantes a 9 euros, primeros platos a 11 y segundos a 12 o 15, Samá Samá ofrece comida sana, de calidad y tradicional, a la par que innovadora. Encontramos, por ejemplo, un exquisito Salmorejo de fresas o unas Alcachofas rellenas de mousse de boletus, una seta frecuente en los bosques de pino. Su clientela exalta el sabor de sus postres y la disposición del servicio, además de su acertada carta de vinos, algo imprescindible en un restaurante que oferta comida mediterránea.
Localización:
En Huertas: C/ Infante, 5
En Chueca: C/San Bartolomé, 23
Otros restaurantes de cocina mediterránea en Madrid:
Filo
Taberna Don Miguel
Otros enlaces:
Fundación Dieta Mediterránea
Sabor Mediterráneo
Plato&Placer es un restaurante situado en La Latina especializado en la “nueva cocina tradicional”, platos de toda la vida influenciados por las nuevas tendencias culinarias que la cocina de autor y creativa, la tendencia gastronómica más importante actualmente, está imponiendo en cocinas de todo el mundo. Tradición e innovación, no sólo en los platos sino también en el entorno, se funden para ofrecer un auténtico espectáculo culinario en el que los cinco sentidos harán su mejor actuación.

Actualmente no hay evento gastronómico a nivel internacional en el que la cocina española no se vista de gala para asistir como invitada especial, galardonada, maestra u objeto de culto. Los nombres de los cocineros curtidos dentro de nuestras fronteras y los restaurantes que se despliegan por nuestro territorio encabezan los puestos más altos de las listas más prestigiosas relacionadas con la gastronomía, y año tras año, acto tras acto, las vitrinas de la cocina española se nutren más y más de célebres premios internacionales relacionados con el mundo culinario.
A pesar de lo que deseen o digan aquellos amantes de la tradición gastronómica, para los que un papel comestible con sabor a queso cheddar y mostaza no es comida, la cocina experimental y de autor está en auge, y España, sin lugar a duda, es uno de los países con más prestigio en este campo. Nombres como el de Ferrán Adriá, Pedro Subijana o Juan María Arzak resuenan con fuerza en las cocinas de todo el planeta.

Papeles Comestibles
El ingenio, la experimentación, la intuición y la creatividad volcada en la cocina han conseguido revolucionar el paladar de los más atrevidos y de aquellos que se lo pueden permitir, pues este tipo de cocina, hoy por hoy, no está al alcance de todos. A la hora de degustar los platos de la cocina de autor, entran en juego todos los sentidos. Los avances tecnológicos no sólo sirven para crear robots capaces de hablar o coches capaces de volar, también han contribuido, ante el asombro de todos, en la elaboración de platos propios de las más ficcionales películas de ficción.
Ferrán Adriá, por ejemplo, ha incorporado a sus técnicas habituales la liofilización, proceso mediante el cual congela el alimento para después introducirlo en una cámara de vacío para que se evapore el agua por sublimación. Así, consigue eliminar casi la totalidad del agua del alimento sin que éste sufra pérdidas nutricionales ni organolépticas (cualidades físicas del producto tales como el olor, la textura o el sabor).
Adriá es también precursor del uso del nitrógeno líquido entre los fogones. Su maestro, Juan María Arzak, prefiere recurrir al CO2 para elaborar sus famosos platos burbujeantes. Hay otros que recurren al helio, al alganito sódico, al cloruro de calcio o incluso a la cocción por rayo láser, erigiéndose así, no sólo como chefs vanguardistas, sino como auténticos científicos.

Ferrán Adriá
A pesar de que los propulsores de este tipo de cocina son principalmente oriundos de la franja norte española y que es allí donde la ya denominada “nueva nouvelle cuisune” se alza con más fuerza, Madrid intenta, cada vez con más atino, hacerse un hueco dentro de la innovación culinaria, sin olvidar ni relegar a un segundo plano, por supuesto, la “cocina de los clásicos”. Ferrán Adriá y Santi Santamaría disponen ya de aventajados discípulos que han elegido la capital española como centro de acción, alzando sus restaurantes a puestos muy elevados dentro de las guías gastronómicas más prestigiosas: La terraza del Casino y Santceloni. Comida de vanguardia de excelente calidad, donde la originalidad, la creatividad y la posibilidad de tener experiencias gastronómicas de diversa índole se ponen al servicio de aquellos consumidores que estén dispuestos a pagar precios que oscilan entre los 60 y 100 euros por persona.

La terraza del Casino
Precios más modestos, entre los 20 y 30 euros, son los que ofrece Plato&Placer, un restaurante situado en La Latina que, a pesar de no contar con la protección y supervisión de los grandes chefs reconocidos internacionalmente, comienza a hacerse un hueco entre los gourmets madrileños.
Plato&Placer opta por lo que ha denominado “nueva cocina tradicional”, retomando los platos por todos conocidos como “los de la abuela” dándoles un toque renovado y dedicando especial atención a la presentación, de la cual se encarga el chef Miguel Ángel de la Cruz, prestigioso cocinero que adquirió experiencia en restaurantes como La Dorada de Miami o el Trocadero de Dublín.
Pero no sólo se centran en el tratamiento que dan a sus platos. Para el equipo de Plato&Placer, a un restaurante no sólo se va a comer. Así, los comensales se distribuyen en espacios diáfanos donde un juego de luces y colores hace que el cliente deje a un lado las preocupaciones diarias para sumergirse en un mundo donde los sabores, los olores, los sonidos, y todo tipo de percepciones realizadas por los cinco sentidos cobran especial relevancia.

Miguel Ángel de la Cruz apunta: “En Plato&Placer queremos que nuestros clientes disfruten la comida con sus cinco sentidos, que reconozcan lo que están comiendo sin enmascararlo en un concepto de moderna cocina con grandes platos y pequeñas raciones”.
Entre su gran oferta destacan los huevos rotos sobre chanquetes crujientes, escondido de banda de bacalao, atún en terrillaki con apio-nabo en tempura o su deliciosa marquesa de chocolate, pues Plato&Placer no olvida que el postre es un elemento fundamental para una comida completa, por lo que otro de sus puntos fuertes son los postres caseros con elaboración exquisita que ofrece .
Localización: Calle Morería, 9
Otros enlaces:
Cocina de autor en Madrid: La terraza del Casino y Santceloni.
Cocina de autor en España:
Arzak, en San Sebastián de Juan María Arzak
El Bulli, en Gerona de Ferran Adría
Fagollaga, en Guipúzcoa de Isaac Salaberria
Akelarre, en San Sebastián de Pedro Subijana
Las rías de A Coruña, Betanzos y Ferrol forman el golfo Artabro, nombre de las tribus habitantes de la zona antes de la llegada de los romanos. Estas rías junto con las del resto de la zona norte de Galicia reciben en su conjunto el nombre de Rías Altas, y bajo éste se erige en la calle Atocha, en el corazón de Madrid, un restaurante gallego dirigido por Ángel Montaña Fidalgo.

La gastronomía gallega tiene mucha relevancia tanto en la cultura de Galicia como en la del resto de España, siendo muy popular dentro y fuera de nuestras fronteras. Muchos actos de la sociedad gallega giran en torno a su gastronomía y a la celebración de descomunales comidas. A raíz de la Guerra Civil, cuyas consecuencias fueron especialmente duras para la población gallega, se incrementó y fomentó la hospitalidad en la Comunidad Autónoma, y es tradición, fundamentalmente entre las personas mayores, ofrecer al invitado ostentosas y abundantes comidas y presumir de despensa.
Lo más característico de este tipo de cocina son los pescados y mariscos, debido a la impresionante riqueza biológica de las rías gallegas, productos a los que a nivel internacional se les otorga instintivos de excelente calidad a todos los niveles. Así, el restaurante Rías Altas reúne entre sus sugerencias el arroz con bogavante o la parrillada de marisco. Pero junto a estos platos, Rías Altas ofrece también carnes, sopas y verduras, reflejo de la variedad de la que presume la gastronomía gallega.

Entre sus platos no podía faltar el pulpo a la gallega o el lacón a la gallega, aunque algo que llama la atención es que la carta de Rías Altas carece de uno de los platos estrella de la gastronomía gallega, la empanada.
La empanada gallega es un plato tradicional que ha formado parte esencial de la cocina gallega desde tiempos antiguos. Se sabe que los que peregrinaban a Santiago de Compostela reponían fuerzas saboreando este magnífico plato. En el siglo XII, el escultor románico Maestro Mateo plasmó la empanada en algunas de sus obras más reconocidas, tales como el pórtico de la Gloria de la Catedral compostelana o el Palacio de Gelmírez, tal y como vemos en la fotografía siguiente, que recoge un detalle de la obra escultórica del Palacio de Gelmírez.
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En Rías Altas tampoco encontramos entre las bebidas que oferta la queimada, bebida típica gallega elaborada con aguardiente, limón y café; ni entre sus postres, la tradicional tarta de Santiago, cuyo ingrediente estrella son las almendras.

A pesar de tipificar su cocina como gallega, encontramos platos y productos originarios de otros tipos de cocina y lugares geográficos, tales como la morcilla de Burgos, la sopa castellana, el gazpacho andaluz o merluza a la bilbaína.
Es, en definitiva, un restaurante agradable, cómodo y relativamente asequible con una excelente relación calidad-precio, pero, y a pesar de venderse como restaurante gallego, se echan de menos en su carta ciertos platos imprescindibles en la gastronomía gallega mientras que incluye otros que no pertenecen a la misma.
Localización: Calle Atocha, 67
Enlaces relacionados:
Blog sobre la gastronomía gallega
Guía de Galicia
Venta de productos gallegos
En 2005, Pozuelo de Alarcón vio nacer un restaurante modesto y arriesgado llamado SushiOlé que se decantó por la fusión de la gastronomía española y japonesa. Actualmente, cuenta con otros dos establecimientos: uno en el barrio de Salamanca y otro en Las Rozas. Recientemente, ha pasado a formar parte del Grupo Olé Europa, ante lo cual se dispone a abrir locales propios y franquiciados por todo el país, con vistas a hacerlo también en toda la zona euro. Ofrece precios muy asequibles y la posibilidad de llevarte la comida a casa.
SushiOlé
Actualmente la cocina oriental está de moda: china, vietnamita, coreana, tailandesa o japonesa. Este regalo al paladar y a la vista es relativamente nuevo para los occidentales: permaneció encerrado entre las fronteras de sus respectivos países de origen hasta que, en los años 70, los franceses con su “nouvelle cuisine” decidieron mostrársela al mundo. Pero simplemente eso, mostrársela, pues de la gastronomía del ala este apenas tomaron la elegancia y el orden que transmite a sus platos y la belleza visual que a éstos otorga.
Los ingredientes utilizados no nos serían desvelados hasta que, a partir de los años 80 y sobre todo 90, la cocina oriental despliega sus alas y aterriza en cada porción de tierra poniendo a disposición de todo el que lo desee sus exquisitos y exóticos manjares. Y ya empieza a fusionarse con la cocina occidental, dando lugar, por ejemplo, a la comida Eurasiática. Sin duda ha recibido una gran acogida entre los occidentales, en concreto la cocina japonesa, que es de la que hoy nos encargamos, pues es por todos conocidos que la gastronomía nipona es una de las más equilibradas y sanas del planeta, ya que dispone de multitud de platos antioxidantes y bajos en grasas y colesterol.
Hay quien dice que la base tanto de la gastronomía japonesa como de la española son muy parecidas entre sí, recurriendo mucho al arroz y al pescado. Y eso es lo que inspiró a Verónica Silva, la joven venezolana propietaria del restaurante, bar y take-away SushiOlé, cuando decidió erigir un espacio donde la cultura gastronómica japonesa y española se funden para impresionar y degustar tanto a españoles como a nipones, así como a cualquier amante de amabas culturas. De aperitivo, por ejemplo, puedes degustar una exquisita chistorra mientras te refrescas con una auténtica cerveza nipona.
El diseñador de este establecimiento, Iván Vidal, defiende que "el concepto generador de SushiOlé parte de la búsqueda de una fusión entre dos culturas totalmente auténticas, como lo son la japonesa y la española, con gran similitud cultural por el tapeo. De esta fusión surge el nombre, logotipo, menú, decoración y diseño en general”.
Nigiri y Sashimi, plato que se ofrece en SushiOlé
Entre la extensa carta que SushiOlé pone a disposición de sus clientes, encontramos una gran variedad de platos típicos japoneses. La gastronomía japonesa es muy amplia, por lo que es imposible abarcarla en su totalidad, pero cuando mencionamos el sintagma nominal “restaurante japonés” a todos se nos viene a la mente la palabra “sushi”, pues es uno de los platos de la cocina nipona que más se ha extendido a nivel internacional, y pocos son los que no hayan oído hablar de él alguna vez.
El rasgo fundamental del sushi es que va siempre acompañado de arroz de sushi, arroz aderezado con vinagre de arroz o salsa de soja. Este plato se suele asociar al pescado crudo, aunque hay varios tipos de sushi, pudiendo estar compuesto por distintos tipos de verduras, carne roja, marisco o huevo. No se sabe con exactitud la fecha en la que este plato fue inventado, aunque sí se tiene constancia de que ya en el siglo V a.C el pescado se encurtía con arroz en el sureste de Asia. La referencia más temprana del sushi en Japón data del siglo VIII d.C. Por aquella época, el pescado crudo se colocaba entre capas de arroz avinagrado dentro de una caja llamada bento para posteriormente entregarla como pago de impuestos. Poco a poco, el pescado crudo junto con el arroz avinagrado se incorporó a la dieta de los japoneses, se perfeccionó la técnica y aparecieron muy diversos tipos de sushi.
El sushi tradicional hecho con vinagre de arroz es muy parecido al que actualmente conocemos como namanari sushi. En el siglo XVIII aparece el nigirisushi, una variedad de sushi sin fermentar ni avinagrar que se podía comer con las manos o con palillos. Actualmente, según como se rellene o se presente, se pueden distinguir varios tipos de sushi El más famoso es el makizushi, arroz con verduras o pescado enrollado en un alga seca llamada nori. Al cortar la combinación se obtiene un conjunto de forma cilíndrica que suele ser del tamaño perfecto para introducirlo directamente en la boca. Hay que tener en cuenta que en Japón, al comer con palillos, todos los contenidos del plato suelen estar cortados en pequeñas porciones.

Makizushi
Aparte de una gran cantidad de tipos de sushi, en SushiOlé también podemos encontrar otro plato muy típico de la gastronomía japonesa como es el tempura. Para el tempura, se coge un trozo de alimento fresco, ya sea carne, marisco o verdura, y se fríe en aceite muy caliente durante un período muy breve de tiempo, dos o tres minutos.
El origen de la palabra tempura es latino. Proviene de la expresión “tempora ad quadragesimae” (vigilia) y se introdujo en Japón cuando jesuitas españoles y portugueses partieron hacia la isla nipona entre los siglos XVI y XVII. De éstos era tradición comer pescados y verduras durante la vigilia, y tras su expulsión del país, esta tradición permaneció entre los japoneses. Pero hay quien dice que el origen de la tempura en sí proviene de cuando Marco Polo estuvo en China e introdujo los alimentos fritos en el país.

Tempura
Hemos hablado de los platos japoneses más típicos que se pueden encontrar en la carta de SushiOlé, pero también dispone de sopas, ensaladas, distintos tipos de carne y sus especialidades, entre lñas que cabe destacar el Atunolé (daditos de atún macerados en salsa del chef, aderezados con masago, cebollino y togarashi, acompañados de arroz); Bocaditos (mariposas de salmón tempurizadas, rellenas de aguacate y queso crema, con salsa teriyaki, salsa Olé y cebollino) o el Kiwi Maki (Rollito sin arroz tempurizado de atún, salmón, kiwi, queso crema y salsa de anguila). Comida renovada y de buena calidad, precios más que asequibles y decoración muy cuidada.
Localización:
SushiOlé en Pozuelo de Alarcón: Calle Atenas, 2
SushiOlé en Madrid: C/ Francisco Silvela, 71
SushiOlé en Las Rozas: Calle Camilo José Cela, Centro Comercial El Palmeral.
Otros restaurantes japoneses en Madrid:
Restaurante Samurai
Restaurante Yataki
Glosario de la cocina japonesa





