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Críticas ordenadas
Blog crítico sobre la actuación del Gobierno de España.
Acerca de
Solo soy, un ciudadano blog.
«A España servir hasta morir»
Sindicación
 
IRENE VILLA .
¿Qué sienten al escuchar que se va a negociar con sus verdugos?
Algo que jamás había sentido antes: desesperanza. Porque de los que matan te esperas cualquier cosa, pero de tus representantes esperas eso, que te representen, no que se pongan a defender los derechos de quienes no respetan ni la vida.

¿Es posible pasar página y contemplar a Batasuna-ETA como una formación política más?
No sólo no es posible porque han vulnerado los derechos humanos sino que si alguien se atreve hacerlo y encima en el nombre de todo un país, seríamos ilegítimos. Yo no sé si podrís seguir viviendo en un país así.

Las víctimas ya han pagado un precio demasiado alto por no doblegarse ante ETA, ¿no cree que la sociedad española no debe pagar nada por la paz, sino al contrario, que son los etarras y aquellos que les han apoyado los que han de pagar un precio por su violencia?
Por supuesto, de hecho nuestra lucha desde la AVT, además de que nadie olvide a todos los que han muerto a causa del terrorismo (sea del tipo que sea), es que se haga justicia. Hemos perdonado para poder seguir viviendo, pero necesitamos que todos los que han causado daño sean juzgados, por la memoria de los que ya no están pero sobre todo para que no haya más muertos. Esa es la única vía. Que no salgan de la cárcel para que no puedan seguir matando.

Si el final de ETA se logra por la vía de la negociación, que por mucho que nos digan implicará concesiones, y no a través de su rendición, ¿no se está transmitiendo la idea de que todas las muertes han sido inútiles?

Desde luego que si se concede a ETA lo que pide habrán ganado, después de tantos años luchando y tantas vidas segadas. No podemos permitir que un país sucumba a una banda terrorista. Sería ejemplo para siguientes bandas disconformes. Significaría que aquí vale todo.

El fondo de la violencia de ETA está en su fin de romper la unidad de España. ¿No cree que si se cede, aunque sea parcialmente, a las reivindicaciones del separatismo vasco, se está otorgando la victoria a los terroristas?
Completamente de acuerdo. Es darles la razón. Creo que jamás en la historia de España a nadie se le había ocurrido tender una mano a un grupo de asesinos.

¿Servirá la manifestación del próximo día 4 para que el Gobierno entienda que no se debe ceder al terrorismo?
Espero que así sea, pero sobre todo espero que seamos muchos los que nos unamos para frenar cualquier tipo de diálogo que además de fortalecer a la banda terrorista significaría legitimar todos los atentados.

¿Qué diría a los españoles para animarlos a asistir a la manifestación del día 4 de Junio?
Que les necesitamos. Que no podemos consentir que nuestro gobierno se ponga al nivel de unos asesinos. Que ese paso lo único que consigue es anteponer los deseos de los asesinos al futuro de nuestro país. Creo que el mundo entero se ha sensibilizado y son muchos países los que se unirán a nosotros para no consentir que España sucumba a ETA.

¿Quiere añadir algo más a esta pequeña entrevista?
Que nunca olvide nadie que los derechos humanos están por encima de los intereses políticos.
 
Una manifestacion contra el terrorismo que no se olvidará.
¡¡¡TIENES QUE IR!!!
El próximo día 4 de junio, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado a partir de las 18 horas una manifestación que bajo el lema, “Por ellos”, por todos. Negociación en mi nombre ¡NO!, recorrerá las principales calles de Madrid. A través de dicho evento pretendemos mostrar nuestro total desacuerdo hacia cualquier tipo de negociación con los asesinos de ETA, quienes tanto dolor y sufrimiento han provocado en España. La AVT considera que quienes sostienen que a través del diálogo resulta posible llegar a algún tipo de acuerdo con aquellos que asesinan, chantajean y extorsionan se equivocan de plano. 812 víctimas mortales y miles de heridos confirman esta afirmación. En virtud de lo anterior, nos dirigimos a la sociedad española en su conjunto solicitándole que rechace de plano la referida negociación con los asesinos, y que con el fin de dar testimonio de lo anterior se manifieste junto a las víctimas del terrorismo el próximo día 4 de junio.

Quienes deseen colaborar con la AVT en las tareas de organización de la manifestación, pueden ponerse en contacto con nosotros a través de la siguiente dirección de correo electrónico porellos@avt.org
Igualmente aquellos Colectivos y Plataformas Cívicas que deseen apoyar nuestras reivindicaciones, pueden suscribirse a través de la siguiente dirección de correo electrónico adhesiones11j@avt.org . Entra en http://www.avt.org para mas información.


Aquellas personas que deseen más información acerca de la manifestación pueden llamar al número de teléfono 917000008


La manifestación de la AVT saldrá de la calle López de Hoyos de Madrid, donde ETA asesinó a siete personas, y terminará en la plaza de República Dominicana, donde la banda acabó con la vida de otras doce.
La manifestación convocada por las víctimas del terrorismo para rechazar una posible negociación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA ya tiene recorrido. Y no es el habitual en las manifestaciones que tienen lugar en la capital, ya que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) quiere dotar esta marcha de una significación especial. Para ello, la convocatoria comenzará a las 18 horas en la esquina de la calle Príncipe de Vergara con López de Hoyos. La organización ha elegido ese lugar porque el 21 de junio de 1993 la banda terrorista ETA asesinó allí a seis militares y un civil. Sus nombres, Javier Baró Díaz, Manuel Calvo Alonso, José Alberto Carretero, Fidel Dávila, Olivo Esparza, Pedro Robles y Juan Romero Álvarez. «Por ellos», por las personas que perdieron la vida en ese lugar por la acción criminal etarra, se realizará una ofrenda floral, al inicio de la manifestación. Desde ese punto, los ciudadanos que quieran apoyar a las víctimas del terrorismo en su reivindicación, recorrerán la gran avenida madrileña de Príncipe de Vergara durante más de dos kilómetros.
Dos pancartas resumirán las reivindicaciones de los afectados por el terrorismo durante la convocatoria. La primera la portarán víctimas del terrorismo. En ella se leerá el ya sabido mensaje: «Por ellos, por todos, negociación en mi nombre, ¡No!». La segunda pancarta la llevarán los políticos y personalidades relevantes. Su leyenda será «Libertad con dignidad».
Tras recorrer Príncipe de Vergara, la manifestación concluirá en otro lugar de especial significación para los afectados por el terrorismo: la plaza de República Dominicana. En ese lugar, los terroristas etarras perpetraron la mayor masacre que han llevado a cabo en la capital. El 14 de julio de 1986 hicieron estallar un coche bomba accionado al paso de un convoy de tres vehículos de la Benemérita y acabaron con la vida de doce jóvenes guardias civiles de la Agrupación de Tráfico, además de provocar heridas a otras 40 personas. Los agentes a los que ETA asesinó se llamaban Antonio Lancharrao, José Calvo, Miguel Ángel Cornejo, Andrés Fernández, Jesús María Freixes Montes, José Joaquín García Ruiz, Jesús Jiménez Jimeno, Carmelo Bella Álamo, Santiago Iglesias Godino, Javier Esteban Plaza, Ángel de la Higuera López y Juan Ignacio Calvo, y también recibirán una ofrenda y el recuerdo de las víctimas y los ciudadanos. El acto lo cerrarán las víctimas. La organización todavía no ha cerrado este punto, pero fuentes de la AVT indicaron que lo más probable es que incluya tres discursos, uno de ellos de Conchita Martín, viuda de la primera víctima mortal de ETA tras la última «tregua trampa».
El presidente de la AVT, José Alcaraz, hace un llamamiento a todos los ciudadanos para que acudan a la manifestación ya que, a su entender, «la sociedad tiene que pronunciarse ante una situación tan delicada como es que el Gobierno pueda ceder ante el chantaje de los terroristas». Las víctimas piden apoyo masivo. Alcaraz afirma que «tenemos la obligación moral y ética, por Miguel Ángel Blanco, por cientos de asesinados y miles de heridos de salir a la calle a decir ¿no? a la negociación. Tenemos que demostrar que la sociedad no se rinde ante el chantaje de ETA. En el pulso que se está desarrollando, la sociedad tiene que estar al lado de las víctimas». Sobre los apoyos recibidos, Alcaraz relató que en la asociación «están desbordados». «Hemos recibido e-mails desde Miami, Italia, Francia y Alemania», aseguró.

¡¡¡TIENES QUE IR!!!
Propaga la manifestación por todos los medios, por Internet tambien, que se enteren todos y por lo menos que tengan la opción de elegir, pues los Medios de Comunicacion la mayoria estan vendidos al PSOE-PRISA.

Recuerdan el terrorismo en Italia (el de la mafia y el de las Brigadas Rojas), el terrorismo comunista en Alemania en los 70, el corso en Francia, el Grapo, en japon..... todo ello acabó. ¿Cómo? Policía, policía, policía y mucho estado de derecho. El que no se acuerde, o el que no vivía en esos años, que se acerque a la hemeroteca de su pueblo. Y, con la Eta, pasará igual. Al tiempo.
Todo esto, si estos del PSOE siguen lo que se estaba haciendo muy bien con el PP, si no a perder otros cuantos años y exponernos a que nos toque morir a alguno de nosotros.

Pásalo

 
Una marcha para no olvidar.
¡¡¡TIENES QUE IR!!!

La manifestación de la AVT saldrá de la calle López de Hoyos, donde ETA asesinó a siete personas, y terminará en la plaza de República Dominicana, donde la banda acabó con la vida de otras doce

La manifestación convocada por las víctimas del terrorismo para rechazar una posible negociación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA ya tiene recorrido. Y no es el habitual en las manifestaciones que tienen lugar en la capital, ya que la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) quiere dotar esta marcha de una significación especial. Para ello, la convocatoria comenzará a las 18 horas en la esquina de la calle Príncipe de Vergara con López de Hoyos. La organización ha elegido ese lugar porque el 21 de junio de 1993 la banda terrorista ETA asesinó allí a seis militares y un civil. Sus nombres, Javier Baró Díaz, Manuel Calvo Alonso, José Alberto Carretero, Fidel Dávila, Olivo Esparza, Pedro Robles y Juan Romero Álvarez. «Por ellos», por las personas que perdieron la vida en ese lugar por la acción criminal etarra, se realizará una ofrenda floral, al inicio de la manifestación.
Desde ese punto, los ciudadanos que quieran apoyar a las víctimas del terrorismo en su reivindicación, recorrerán la gran avenida madrileña de Príncipe de Vergara durante más de dos kilómetros. Dos pancartas resumirán las reivindicaciones de los afectados por el terrorismo durante la convocatoria. La primera la portarán víctimas del terrorismo. En ella se leerá el ya sabido mensaje: «Por ellos, por todos, negociación en mi nombre, ¡No!». La segunda pancarta la llevarán los políticos y personalidades relevantes. Su leyenda será «Libertad con dignidad».
Tras recorrer Príncipe de Vergara, la manifestación concluirá en otro lugar de especial significación para los afectados por el terrorismo: la plaza de República Dominicana. En ese lugar, los terroristas etarras perpetraron la mayor masacre que han llevado a cabo en la capital. El 14 de julio de 1986 hicieron estallar un coche bomba accionado al paso de un convoy de tres vehículos de la Benemérita y acabaron con la vida de doce jóvenes guardias civiles de la Agrupación de Tráfico, además de provocar heridas a otras 40 personas. Los agentes a los que ETA asesinó se llamaban Antonio Lancharrao, José Calvo, Miguel Ángel Cornejo, Andrés Fernández, Jesús María Freixes Montes, José Joaquín García Ruiz, Jesús Jiménez Jimeno, Carmelo Bella Álamo, Santiago Iglesias Godino, Javier Esteban Plaza, Ángel de la Higuera López y Juan Ignacio Calvo, y también recibirán una ofrenda y el recuerdo de las víctimas y los ciudadanos. El acto lo cerrarán las víctimas. La organización todavía no ha cerrado este punto, pero fuentes de la AVT indicaron a LA RAZÓN que lo más probable es que incluya tres discursos, uno de ellos de Conchita Martín, viuda de la primera víctima mortal de ETA tras la última «tregua trampa». El presidente de la AVT, José Alcaraz, hizo ayer un llamamiento a todos los ciudadanos para que acudan a la manifestación ya que, a su entender, «la sociedad tiene que pronunciarse ante una situación tan delicada como es que el Gobierno pueda ceder ante el chantaje de los terroristas».

Las víctimas piden apoyo masivo. Alcaraz afirmó que «tenemos la obligación moral y ética, por Miguel Ángel Blanco, por cientos de asesinados y miles de heridos de salir a la calle a decir “no” a la negociación. Tenemos que demostrar que la sociedad no se rinde ante el chantaje de ETA. En el pulso que se está desarrollando, la sociedad tiene que estar al lado de las víctimas». Sobre los apoyos recibidos, Alcaraz relató que en la asociación «están desbordados». «Hemos recibido e-mails desde Miami, Italia, Francia y Alemania», aseguró.

Quienes deseen colaborar con la AVT en las tareas de organización de la manifestación, pueden ponerse en contacto con nosotros a través de la siguiente dirección de correo electrónico porellos@avt.org
Igualmente aquellos Colectivos y Plataformas Cívicas que deseen apoyar nuestras reivindicaciones, pueden suscribirse a través de la siguiente dirección de correo electrónico adhesiones11j@avt.org . Entra en http://www.avt.org para mas información.


Aquellas personas que deseen más información acerca de la manifestación pueden llamar al número de teléfono 917000008


¡¡¡TIENES QUE IR!!!
 
Nutritiva cena con ZP. Savater aparca el autobús.
Tantos esfuerzos, tantos viajes recorriendo España, tanta moral de estado en la lucha contra el terrorismo para, tras una sola cena, aparcar definitivamente el autobús de la lucha por la libertad de las víctimas del terrorismo en el Palacio de la Moncloa bajo la bandera blanca de Perpiñán. Fernando Savater, filósofo, fundador del Foro de Ermua y más tarde de Basta Ya, estandarte de la intelectualidad en la tardía avanzadilla contra los asesinos tras treinta años de muertos encima de la mesa, ha decidido hacer una nutritiva pausa entre amigos cuyos asistentes al festín se niega a desvelar.

Una cena de fin de semana provocada por el jefe del Ejecutivo ha bastado para convertir al moralista a las filas del ocultamiento al Parlamento de los contactos de Zapatero con ETA. Un agape nocturno y con nocturnidad, entre el “sabio” y el presidente, que da el espaldarazo que Zetapé y su Alto Comisionado necesitaban para asestar un nuevo golpe bajo, aunque con seguridad, no será el último, a la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

Y es que, no contento con el nutritivo parking, Savater se ha convertido además en el ariete contra la AVT, contra su manifestación calificándola de “absurda”, lo que demuestra la enorme preocupación del Gobierno monclovita de Perpiñán ante el más que probable éxito de la convocatoria del próximo 4 de junio. Si faltaba Peces ahora llega el autobusero Sabater, pero afortunadamente, somos muchos más los que sin ser sabios, ni hacer de voceros de nadie, estamos incondicionalmente con las víctimas del terrorismo, antes, ahora y siempre.

Cree el converso Savater que ETA no quiere contrapartidas políticas. “Dar salida a los presos de ETA” como él mismo ha explicado que le dijo de su propia boca el indigno presidente ¿no es un precio político? El docto autobusero sabio dice que sólo es ETA la que busca al Gobierno para pactar. Ignora el viajante de la sabiduría la resolución del Congreso pidiendo, rogando diálogo con los terroristas y la respuesta de los mafiosos en forma de bombas. Oculta el prolífico erudito el costoso pago por adelantado al PCTV y el bastón de mando de la vida política vasca a la victoriosa ETA.

Claro que la sabiduría del régimen polanquista de Perpiñán tiene recompensas: las cartas de "matización" del otrora lúcido baluarte contra el totalitarismo las remite ya el mismísimo Palacio de La Moncloa.

A pesar de todo Savater está a tiempo de rectificar. Debería poner en marcha de nuevo el autobús para la derrota del terrorismo y acudir, junto con el resto de los miembros de la plataforma de Mikel Buesa, a la manifestación en Madrid del sábado 4 de junio. La dignidad no tiene precio y las víctimas merecen que se haga "por ellos".
 
La paz
Asistimos a la tergiversación del ideal de la paz. Es una nueva versión del viejo problema del fin y los medios. Acabar con el terrorismo es un inexcusable fin, pero para su logro no son lícitos todos los medios, especialmente los que entrañan la renuncia a la dignidad moral y al respeto a las víctimas. Porque otorgar ahora lo que antes se negó y causó miles de víctimas es tanto como consagrar la inutilidad del sacrificio. No es lícito convertir a una banda terrorista en un interlocutor legítimo en condiciones de igualdad con un Gobierno democrático. Abundan los síntomas: la satisfacción de Otegui y el agravio de López a San Gil. Alguien debería explicarnos por qué el PSOE está hoy más cerca del PNV, e incluso de los herederos de Batasuna, que del PP. Si es que cabe explicación. O aclararnos por qué el presidente del Gobierno ha guardado silencio ante los últimos atentados de ETA. O es que vale el terror mientras no haya muertos.

Se comienza con la prostitución del lenguaje: la paz. No hay que lograr la paz porque no estamos ante una guerra. El lenguaje actual y la nueva estrategia se basan en un equívoco. No hay una guerra donde no hay dos partes en conflicto que utilicen los mismos medios violentos. Y si hubiera una guerra habría que extraer las lógicas consecuencias.

La paz no consiste en el mero cese de la violencia, si se consigue por el camino de la entrega y la claudicación. La paz, ya lo enseñó san Agustín, es el resultado de la justicia. No habrá paz sin justicia, por más que cese el terrorismo. Y malísima cosa es que cese a cambio del logro de la mayoría de sus reivindicaciones. No cabe llamar paz a la victoria del terror. No todo está consumado, pero más vale advertir ante el sesgo de los acontecimientos que tolerar y luego tener que lamentar.

Dice el Gobierno que sólo habrá negociación si cesa el terrorismo de ETA. Pero si cesa el terrorismo, el diálogo no será ya con ETA sino con otra cosa. Dice el Gobierno que no pagará ningún precio político por el final del terror, pero todo parece indicar que el pago ya se ha hecho y por adelantado: ruptura del Pacto antiterrorista, aislamiento del PP, negativa a emprender la ilegalización del sucedáneo de Batasuna, agravio a las víctimas del terrorismo, giro radical del Partido Socialista del País Vasco, aceptación de un nuevo proceso constituyente y de la ruptura de la concordia de la transición, y puesta en almoneda de la cohesión nacional. Y todo ello justo en el momento en el que la banda terrorista se encontraba más debilitada. Inmenso error es rectificar o destruir lo que estaba dando tan buenos frutos. Se está extendiendo un ambiente de desmoralización en la sociedad: hastiados del terror, muchos parecen dispuestos a poner fin a la pesadilla a cambio de la claudicación, para así preservar su bienestar. No es la paz lo que está en juego, sino la justicia y la dignidad.
 
El PP, el PSOE y la Nación
Después del debate de la nación, tanto los hombres como los escenarios políticos han quedado dibujados, quizá por desgracia, con trazos nítidos. Los hombres, en verdad, han quedado bien retratados. Rajoy ha salido reforzado como un hombre de Estado. Firme en sus convicciones. Responsable. Un demócrata para liderar una nación. Rodríguez ha salido como un presidente de Gobierno por casualidad. Un demócrata de boquilla para una sociedad de usar y tirar. Rodríguez ha quedado tan tocado que es aplaudido por quienes quieren acabar con el Gobierno de España. Porque es un caso insólito, pero sobre todo trágico, en la historia reciente de España, es necesario parar a este hombre que nos lleva a la catástrofe. Los terroristas más crueles lo aplauden. Los secesionistas más deleznables lo animan a romper con España. Por lo tanto, quien confunda solución con problema será juzgado por ignorante.

Los escenarios están tan polarizados que, a veces, recuerdan épocas trágicas. O vamos a unas elecciones anticipadas para terminar con tanta inmundicia secesionista o vamos a un enfrentamiento sin solución si Rodríguez persiste en entregar España a los secesionistas. Los escenarios políticos posibles son, en cualquier caso, dramáticos, porque Rodríguez ha perdido definitivamente el crédito que pudiera haber tenido, en algún momento de esta legislatura, para solucionar el problema del secesionismo vasco y catalán. Hoy, y esto es lo más grave, él ya no es solución de nada. Rodríguez es el problema. El presidente del Gobierno de España lidera la desvertebración de la nación.

Dos escenarios aparecen enfrentados sin mediaciones posibles. El PP quiere derrotar a ETA. El PSOE quiere entregarse a ETA. Mientras que el PSOE pide un aval al Congreso de los Diputados para seguir negociando con ETA, el PP exige iniciar un proceso que lleve a la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas. Mientras que el PSOE es aplaudido por todos los secesionistas y, sobre todo, por los terroristas de ETA, algo, insisto, tan extraño como trágico en la historia de la democracia española, el PP reitera, a través de su líder político, que nadie, y menos el gobierno de la Nación, debe traicionar a los muertos, a quienes han entregado su vida por España. Las víctimas del terrorismo siguen siendo el horizonte clave para el PP de la democracia española.

El debate de la nación ha vuelto a poner en evidencia que Rodríguez ganó las elecciones por casualidad. Negó los grandes problemas de la nación española. Jugó a engañar a todos con una palabrería vacía. La mitad de la población está estupefacta, mientras que la otra mitad, la que lo vota y aplaude, está sorprendida. Rodríguez Zapatero quiere dar un autogolpe de Estado. ¿Quién lo puede parar? Algunos, los más optimistas, creen que ya ha surgido una oposición sensata dentro de su partido. Lo dudo. Cuando esos prudentes varones quieran actuar, será demasiado tarde. Además, el partido para esta gente está por encima de la nación... Y, por supuesto, nadie piense que políticos como Bono, el policía Bueno de este Gobierno, es solución de nada por cuatro declaraciones retóricas y pro domo sua. Si Bono, de verdad, quisiera parar a Rodríguez, ya habría dimitido. Las declaraciones de ayer en El Mundo son peor que patéticas. Son chabacanas y de mal gusto. Parecen la coartada para un presidente de Gobierno que nos ha llevado a un callejón sin salida. Un ministro de un Gobierno, que negocia con ETA de espaldas a las víctimas y a la oposición, es un impostor al declarar que el “PSOE y el PP tienen la obligación política de entenderse.” Una mamarrachada, un golpe de efecto, para estimular el autogolpe político que ZP están dando a España.
 
Los puentes rotos.
TRAS el áspero debate entre Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, la impresión con la que se quedan los ciudadanos es que la situación ha estallado por acumulación de factores explosivos. Y la peor conclusión que puede arraigar en la sociedad es que la letra y el espíritu constitucionales no tenían costuras suficientes para aguantar la presión de una crisis política que hoy ya es nacional. Porque como tal hay que calificar la quiebra de relaciones entre el Gobierno socialista y el Partido Popular a cuenta de la única amenaza directa que sigue sobrevolando la democracia española: el terrorismo. Si la derrota de ETA y cuanto conlleva -sentido de Estado, prioridad nacional, marginación de los cómplices, firmeza democrática- han dejado de ser un elemento de cohesión, no será extraño que los ciudadanos piensen que la democracia ha agotado sus existencias para generar proyectos comunes. La crisis es, sin duda, nacional y antes de caer en la tentación salomónica de repartir culpas por partes iguales sería conveniente que la opinión pública, los ciudadanos en definitiva, hicieran un mínimo ejercicio de retrospección para saber cómo y por qué hemos podido llegar a esta situación.

Algo muy grave ha sucedido para que el portavoz parlamentario de la formación política más alérgica a todo lo que significa España -Esquerra Republicana de Catalunya- diera al presidente del Gobierno la «bienvenida al club» de los que piden negociar con ETA. Pudiera pensarse que es una anécdota, pero, en realidad, es una muestra de las categorías políticas que ha impuesto la acción del Gobierno socialista en su primer año de mandato. Incluso aunque tuvieran razón los que piensan que Mariano Rajoy incurrió en un exceso de adjetivos y calificaciones -otros creen que su discurso fue un ejercicio coherente con la actual situación del país-, lo cierto es que su mensaje tenía una razón sustancial sobre el diagnóstico. Hay confusión sobre los objetivos de España, como país, como nación y como Estado. Y hay incertidumbre, cuando no temor creciente, sobre las prioridades y los métodos del Gobierno. Su empecinamiento en no contestar a las preguntas que, insistentemente, le formulaba Rajoy pudo ser una táctica de elusión, pero también la prueba directa de la ausencia de respuestas, de la vacuidad argumental a la hora de despejar incógnitas fundamentales que afectan a España y a los españoles.

A esta situación de crisis se ha llegado porque se han puesto las causas necesarias para provocarla. El segundo proceso constituyente ha comenzado, no porque Maragall lo decidiera con los proyectos de su tripartito, sino porque se está produciendo la implosión del consenso constitucional a causa de una política del Ejecutivo orientada a demoler los equilibrios establecidos en 1978. Rodríguez Zapatero eligió a ERC y a IU como socios preferentes en un momento de decisiones históricas (contención del soberanismo, vertebración nacional, reválida internacional). La opción por las alianzas más radicales -que estarían repudiadas en cualquier democracia europea- y la determinación de crear un entendimiento con los nacionalismos soberanistas allí donde éstos son proveedores de poder han dado la cara en el debate sobre el estado de la Nación como el programa político de Zapatero para la España de los próximos años. Así, ¿qué consenso puede ofrecer el Gobierno al PP cuando el objetivo estratégico es el arrinconamiento de la derecha democrática, por un lado, y la suplantación de la concordia constituyente por un revisionismo histórico no exento de revancha? Y, sobre todo, el abandono de aquello que abrazaba a izquierda y derecha con más fuerza que cualquier otro interés: el acuerdo antiterrorista. La frase pronunciada ayer por Zapatero -aunque luego la intentara matizar y exhibiera un tono conciliador en su última intervención de la jornada, ante la evidencia de que sin el PP se puede romper su agenda de reformas constitucionales- resulta reveladora: «Con el PP sólo compartimos el dolor por el terrorismo, pero nada más». Nunca una ETA tan débil había conseguido una victoria política tan absoluta.

Si Rodríguez Zapatero buscaba tener las manos libres de cualquier vínculo con el PP, ya las tiene. Éxito temible. Ahora debe ser sincero y decir a los españoles con qué instrumentos y con quién va a contar para recuperar la estabilidad perdida y situar a España nuevamente en las coordenadas de aquella nación que encontró su camino en 1978.
 
Negociaciones con ETA. Pacto con el diablo.
Zapatero ha decidido cambiar el Pacto contra el Terrorismo por un Pacto con los Terroristas. En el colmo más absoluto de la desfachatez política nos acusa, a quienes nos negamos a secundar ese dialogo con los asesinos, de deslealtad con el Pacto por las Libertades. No hay deslealtad posible. ZP simplemente ha dinamitado ese Pacto contra el Terrorismo. Lo ha destruido porque considera que eso le es ahora más rentable electoralmente y porque así derruye el último puente que le unía al PP. Ante este hecho, nuestra obligación política es seguir combatiendo el terrorismo aún con mayor determinación si cabe. Pero nuestra obligación moral es además denunciar con la máxima contundencia la claudicación a la que el Gobierno quiere conducir a todos los españoles ante los asesinos.
El PSOE es el único partido en la historia democrática de España que ha utilizado el terrorismo para auparse al poder. Lo hizo entre el 11 y el 14 de marzo manipulando de forma inapelable el inmenso dolor de los españoles por los atentados de Madrid. Fue el ejemplo máximo de lo que significa deslealtad a un Gobierno, al que acusó sistemáticamente de mentir y le responsabilizó directamente de esas muertes. Ya en el poder, el PSOE ha seguido utilizando ese atentado para tratar de destruir a la oposición, acusando al PP de imprevisión, de ocultismo y de negligencia.

El mismo presidente que llegó al poder utilizando de esta forma el terrorismo quiere ahora perpetuarse en él gracias a un pacto con los terroristas. Lo socialistas no se conforman sólo con ganar el poder, quieren todo el poder y están dispuestos a pagar cualquier precio por retenerlo. Zapatero cree que un pacto con ETA, que ponga fin a cuatro décadas de terrorismo, es el mejor cartel electoral que puede presentar a las próximas elecciones. Es cierto que sólo un golpe de efecto de esa trascendencia podría salvar de la derrota a un Gobierno que nos conduce implacablemente al abismo. Pero los españoles no podemos asumir el riesgo de que ese pretendido proceso de paz termine en realidad resucitando una ETA hoy moribunda, ni estamos dispuestos a asumir el coste democrático que en todo caso quieren imponernos los terroristas por el mero hecho de dejar de matar.

La no ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas ha sido el primer plazo que el Gobierno ha pagado a ETA, como fianza imprescindible para abrir el proceso negociador. Pero en el marco de ese proceso de apaciguamiento, ZP está dispuesto a dar mucho más a los terroristas. En realidad, está dispuesto a darles el Gobierno del País Vasco, poner en riesgo la unidad de España y humillar la dignidad de las victimas para rehabilitar plenamente a los verdugos.

Al servicio de esta ignominia, el PSOE ha vuelto a poner en marcha su eficaz maquina de la calumnia. Acusa al PP de deslealtad en la lucha contra el terrorismo por negarse a seguir al Gobierno en esta suicida aventura. Le reprocha romper el Pacto por las Libertades después de haberse negado seis veces a convocarlo. Le imputa lanzar falsas acusaciones cuando es cada vez más evidente la voluntad del presidente de abrir un proceso de dialogo con los terroristas y cuando resulta cada vez más incontestable la existencia de contactos entre el partido socialista y una organización terrorista como Batasuna.

El PP es hoy el único partido que representa a los que no quieren claudicar ante el terrorismo, el único partido que se niega a pagar un precio político por la paz, el único partido que antepone la defensa de la libertad a cualquier calculo o interés electoral. Frente a la insidia del actual Gobierno, España necesita más que nunca de una alternativa que defienda con firmeza nuestros principios democráticos, el valor infinito de la libertad y la dignidad inapelable de las victimas.
 
ZP, durmiendo con nuestro enemigo.
Hasta cierto punto, es normal que si el Gobierno del PSOE ha puesto a la nación en manos de su enemigo interior, que son los nacionalistas catalanes y vascos, sin excluir a los terroristas etarras —con ellos y no con el PP piensa construir el futuro en Cataluña, País Vasco y la paz perpetua en el resto de la antiguamente llamada España—, se dedique ahora a vender carros de combate a nuestro enemigo exterior, que es Marruecos.

Eso sí, la prudencia preside todos sus actos y podemos estar tranquilos. Con la Esquerra Republicana y el PSC, su socio en este Gobierno de coalición que dirige los brumosos destinos españoles, el límite de los acuerdos será la Constitución y el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, nada romperá la unidad nacional. La de Cataluña, claro. La de España puede darse por rota desde el momento en que el nuevo Estatuto se basará en la nación catalana, mientras que la Constitución de 1978, como todas desde la de 1812, parte de la Nación Española como fuente única de legitimidad y raíz indiscutible de toda legalidad.

En el País Vasco, el interlocutor de ZP es la ETA, como prueba la ilegalísima legalización del brazo político de la banda etarra, contraviniendo la Ley de Partidos y arruinando el Pacto Antiterrorista, que ha permitido Zapatero como previsible elemento propiciador del diálogo. Hay que añadir las necesarias concesiones al PNV que dicta la inferioridad en número de escaños de López con respecto a Ibarreche, pero, de esta astuta manera, apoyándose en unos y otros y utilizando sabiamente a ambos, Zapatero está seguro de cuadrar el círculo vasco tras redondear con éxito el triángulo catalán.

Lo de Marruecos está en la misma línea de confianza en su capacidad suasoria y en la buena fe de su interlocutor. Tiene la palabra de Mohamed VI de que esos carros de combate, hoy en Ceuta y Melilla, no serán utilizados en el futuro contra esas dos ciudades, cuya anexión pretende Marruecos. Sólo los usará para el Sahara y, tal vez, para proteger los palacios reales y a sus invitados españoles dinástico-socialistas de algún golpe de Estado interno, según la tradición alauita. Por supuesto, podría atacar las dos ciudades españolas con tanques ahora utilizados en el Sahara. Y si no lo hicieran, seguro que antes de atacar esas ciudades permitirían comprobar la matrícula. ¿Pero qué necesidad hay de seguridades cuando existen tan bonísimas relaciones con Marruecos?

En el fondo, tanto el enemigo interno como el externo no lo son tanto, porque ambos lo son del PP, que es el enemigo esencial y único del PSOE. Si el PP se identifica demasiado con España, ése es un problema del PP, que paga en la Oposición su incapacidad de diálogo. En este primero de Mayo de 2005 podemos comprobar que ZP duerme con nuestro enemigo, pero no sufre como la pobre Julia Roberts sino que se siente tan ilusionado como Doris Day antes de enterarse de lo de Rock Hudson. ¡Qué bello es el cine! ¡Qué hermosos los productos de la fábrica de sueños! De Hollywood, de Bollywood, de Moncloa, ¿qué más da? Lo importante es soñar. Que despierten otros.