CERVANTES, UN AUTOR SEGÚN SU ÉPOCA
El autor del QUIJOTE, vivió en una época de cambios entre los siglos XVI y XVII, que influyó necesariamente en su vida personal y en su concepción literaria, por lo que podría decirse que él y su personaje fueron productos de su tiempo.
Poco se sabe acerca de la vida de Cervantes; aunque conocemos con algún detalle los grandes periodos de su vida, se nos escapa el entorno y las circunstancias que le rodearon. Se sabe que pasó seis años en Italia, que estuvo cautivo en Argel, que paso su adolescencia de un lugar a otro, que fue en Andalucía comisario de abastos e interventor de la Armada Invencible, que persiguió a la corte en sus desplazamientos buscando favores del Rey y de la nobleza y que terminó sus días pobre en Madrid. De su psicología y amores apenas se sabe nada y de sus reacciones anímicas apenas nada. Hay, sin embargo, seguridad en una cosa: que vivió entre 1547 y 1616, dentro de un proceso profundo de cambio entre el siglo XVI y XVII que afectó a su vida personal y a la concepción de su literatura.
Ese momento se caracteriza por un continuo proceso de cambio entre el cristianismo y el racionalismo, el paso de un mundo que centra toda su atención en la religión a otro mundo que centra su atención en la razón y por contra, en la ciencia. Cervantes, realizará el paso de "uno a otro mundo", sin apenas ruptura de continuidad.
Aquí y en este contexto en donde debemos situar la obra de Cervantes, El Quijote:" la obra se engendró en la cárcel, donde toda incomodidad tiene su acento y donde todo triste ruido hace su habitación". Sin duda, fueron horas bajas en el ánimo cervantino y de honda depresión, sin olvidar que por aquella época Cervantes se había criado bajo los ideales imperiales de Carlos V y que creyó en las glorias de aquel momento histórico.
Sin embargo, se puede considerar a Cervantes como el padre de la modernidad, en la que se aprecia una maduración personal del escritor que necesariamente se reflejará en sus obras.
Poco se sabe acerca de la vida de Cervantes; aunque conocemos con algún detalle los grandes periodos de su vida, se nos escapa el entorno y las circunstancias que le rodearon. Se sabe que pasó seis años en Italia, que estuvo cautivo en Argel, que paso su adolescencia de un lugar a otro, que fue en Andalucía comisario de abastos e interventor de la Armada Invencible, que persiguió a la corte en sus desplazamientos buscando favores del Rey y de la nobleza y que terminó sus días pobre en Madrid. De su psicología y amores apenas se sabe nada y de sus reacciones anímicas apenas nada. Hay, sin embargo, seguridad en una cosa: que vivió entre 1547 y 1616, dentro de un proceso profundo de cambio entre el siglo XVI y XVII que afectó a su vida personal y a la concepción de su literatura.
Ese momento se caracteriza por un continuo proceso de cambio entre el cristianismo y el racionalismo, el paso de un mundo que centra toda su atención en la religión a otro mundo que centra su atención en la razón y por contra, en la ciencia. Cervantes, realizará el paso de "uno a otro mundo", sin apenas ruptura de continuidad.
Aquí y en este contexto en donde debemos situar la obra de Cervantes, El Quijote:" la obra se engendró en la cárcel, donde toda incomodidad tiene su acento y donde todo triste ruido hace su habitación". Sin duda, fueron horas bajas en el ánimo cervantino y de honda depresión, sin olvidar que por aquella época Cervantes se había criado bajo los ideales imperiales de Carlos V y que creyó en las glorias de aquel momento histórico.
Sin embargo, se puede considerar a Cervantes como el padre de la modernidad, en la que se aprecia una maduración personal del escritor que necesariamente se reflejará en sus obras.





