Cronicas pasadas 4: ¿Qué puedo pedir? 2002
Queridos reyes magos:
Este año he sido un chico bueno, muy bueno. No me he peleado con mi hermano casi nunca... bueno sólo una vez, pero había empezado él.
Me robó la revista que tenía bajo el colchón y tuve que atizarle hasta que la soltó, no fue culpa mía que sangrara.
Le he hecho caso a padre todos los días, y sigo guardando nuestro secreto, ya me porto bien y hago todo lo que él me pide. Papa está más contento y dice que para el próximo cumpleaños me tiene una sorpresa, que me va a gustar mucho, pero me ha advertido, muy enfadado que no debo contárselo a mama nunca.
Y que si ella se enteraba, ustedes, los reyes magos no me traerían lo que pidiera.
Con mama las cosas van mejor, ya nos habla, aunque sólo sean tacos feos, pero ya habla. Sigue queriendo más a mi hermano y no deja que papa esté con él.
Ellos siguen peleándose, y aún no sé por que... aunque creo que es por mí, a lo mejor papa le dice a mama que yo no soy un buen compañero del juego secreto y por eso mama le pega y está todo el día bebiendo esa cosa asquerosa. Me da pena, creo que se está volviendo loca y yo la quiero mucho, pero no sé que hacer.
Con mis compañeros de clase sigo sin tener amistad, aunque este año he conocido a un amigo, se llama Efrén y le he enseñado el gran secreto. Al principio no le gustaba mucho y no entiendo por que. Pero ya no le importa.
A veces tengo que enfadarme, como hace mama, porque me viene a buscar por la noche para seguir con el juego, pero yo no puedo estar con él ya que papa en ese momento está en mi habitación y se enfada mucho si le molestan cuando está conmigo. No le he dicho
que se lo he contado a mi amigo Efrén. Quizás debería decírselo, a lo mejor a Papa no le importa que él también juegue con nosotros.
Como veis he sido un chico bueno e incluso he aprobado una asignatura, voy mejorando. Aún me cuesta mucho estudiar, me aburre.
Este año sólo os pido un par de cositas, una caja muy grande de esos globos que Papa se pone, para el gran secreto, y que se enfada cuando no quedan. Mi hermano los coge para jugar, los infla y los tira, aún es muy pequeño y no entiende nada.
Pero seguramente, dentro de poco también conocerá el gran secreto, eso es lo que me ha dicho Papa.
La otra cosita, es una gran lancha, con remos para ir a la playa. Así cuando vaya con mis padres y mi hermano nos divertiremos mucho y puede que a mama se le quite lo que le pasa.
Con mucho cariño, se despide Santi.

¡En el próximo cumpleaños tendré ya doce años y he crecido un montón!.
"Con este último articulo-carta, también presentada a ese concurso, termino mis crónicas pasdas hasta dentro de cierto tiempo... se que está última crónica no sigue el estilo que quiero en mi blog, pero da que pensar y eso me gusta"
Este año he sido un chico bueno, muy bueno. No me he peleado con mi hermano casi nunca... bueno sólo una vez, pero había empezado él.
Me robó la revista que tenía bajo el colchón y tuve que atizarle hasta que la soltó, no fue culpa mía que sangrara.
Le he hecho caso a padre todos los días, y sigo guardando nuestro secreto, ya me porto bien y hago todo lo que él me pide. Papa está más contento y dice que para el próximo cumpleaños me tiene una sorpresa, que me va a gustar mucho, pero me ha advertido, muy enfadado que no debo contárselo a mama nunca.
Y que si ella se enteraba, ustedes, los reyes magos no me traerían lo que pidiera.
Con mama las cosas van mejor, ya nos habla, aunque sólo sean tacos feos, pero ya habla. Sigue queriendo más a mi hermano y no deja que papa esté con él.
Ellos siguen peleándose, y aún no sé por que... aunque creo que es por mí, a lo mejor papa le dice a mama que yo no soy un buen compañero del juego secreto y por eso mama le pega y está todo el día bebiendo esa cosa asquerosa. Me da pena, creo que se está volviendo loca y yo la quiero mucho, pero no sé que hacer.
Con mis compañeros de clase sigo sin tener amistad, aunque este año he conocido a un amigo, se llama Efrén y le he enseñado el gran secreto. Al principio no le gustaba mucho y no entiendo por que. Pero ya no le importa.
A veces tengo que enfadarme, como hace mama, porque me viene a buscar por la noche para seguir con el juego, pero yo no puedo estar con él ya que papa en ese momento está en mi habitación y se enfada mucho si le molestan cuando está conmigo. No le he dicho
que se lo he contado a mi amigo Efrén. Quizás debería decírselo, a lo mejor a Papa no le importa que él también juegue con nosotros.
Como veis he sido un chico bueno e incluso he aprobado una asignatura, voy mejorando. Aún me cuesta mucho estudiar, me aburre.
Este año sólo os pido un par de cositas, una caja muy grande de esos globos que Papa se pone, para el gran secreto, y que se enfada cuando no quedan. Mi hermano los coge para jugar, los infla y los tira, aún es muy pequeño y no entiende nada.
Pero seguramente, dentro de poco también conocerá el gran secreto, eso es lo que me ha dicho Papa.
La otra cosita, es una gran lancha, con remos para ir a la playa. Así cuando vaya con mis padres y mi hermano nos divertiremos mucho y puede que a mama se le quite lo que le pasa.
Con mucho cariño, se despide Santi.

¡En el próximo cumpleaños tendré ya doce años y he crecido un montón!.
"Con este último articulo-carta, también presentada a ese concurso, termino mis crónicas pasdas hasta dentro de cierto tiempo... se que está última crónica no sigue el estilo que quiero en mi blog, pero da que pensar y eso me gusta"
Comentario:
..., fuerte, muy fuerte, ...es..., joder, es un tema macabro pero lo has sabido tratar con la inocencia de un niño que no entiende este mundo. Me ha impactado, es la verdad, pero has hecho que pensar, asique felicidades nuevamente.
Jesús.
Jesús.
Comentario:
Vaya... esta entrada da mucho que pensar... quizá demasiado... snif





