Cronicas pasadas: Recordado F. 1998

Pequeñas losas de cemento se cierran en nuestro camino.
Nos aplastan sin poder pensar, ni soñar.
Dejamos que la vida y con ella las ilusiones se pierdan
en un rincón de nuestro hogar llamado tierra.
Nos escondemos tras una flor que brota o tras un amanecer silencioso, pero en verdad no somos más que un artículo común
que llega a un punto en el que ya no es necesario.
Un artículo como de cualquier tienda barata, así es la vida,
una tienda barata.
Donde todos compramos, somos vendidos, traficamos, hurtamos, sufrimos y nos rompemos.
Sin más, te puedes ver caminando, como te puedes ver acostado en un caja de madera.
La caja de madera, la que al final te dice que sí, que ya has acabado la carrera.
Que no te engaña, que se ríe de ti por donde estas y por los que están allí fuera.
No me lo creí hasta que te vi, allí dentro.
Hasta que te vi, sin moverte, sin pensar, sin llorar, sin respirar, sin querer, sin sentir, sin esperar, sin sufrir, sin prejuicios, sin sentido, sin nada, sin....
Ya no estas, ya no estamos. Es así de sencillo.
Nos acordamos de tú persona, pero ya nos olvidaremos,
y nos acordaremos en momentos más íntimos, a solas,
que es cuando nos acusan los peores males, en la noche.
Un adiós ya no están simple, un adiós a un amigo que se va
a estudiar a una zona lejana, no es lo mismo.
Un adiós de una amigo que se va a casar, no es lo mismo.
Un adiós a un simple colega que se va de vacaciones, no es lo mismo.
Un adiós a ti, que ya no te volveré a ver, a ti, que te ahogastes en el mar, a ti, al que vi sin vida, a ti, no puedo despedirte... adiós... me niego... .
¿Y las cosas qué se esperaban de ti?.
¿Y si el mundo se ha perdido algo? De eso estoy seguro.
Te hemos perdido a ti y a tus ideas.
Aquí nos quedamos, y no sé si puedes vernos o
sentirnos o incluso reírte de nosotros, pero aquí estamos.
Sufrimos, pero ya no importa... solo quiero saber una cosa...
sufriste tú. En vida sí.
No te preocupes tú hermano y tú padre seguirán adelante,
lo sé, con dos huecos en su corazón, pero seguirán adelante.
Haz tú lo mismo... síguenos a todos.
Siempre te recordaré colega.
1998
Comentario:
Nadie se va para siempre, se le recuerda, se piensa en el. Nunca se le da un último adiós a nadie, porque aun se habla con el, aun se miran sus fotos, se leen sus notas, se recuerda su voz.
Al fin y al cabo, las cajas solo guardan objetos, lo verdaderamente importante es lo que nosotros recordamos de ellos. Eso es lo que importa.
Un beso,
Miguel
Al fin y al cabo, las cajas solo guardan objetos, lo verdaderamente importante es lo que nosotros recordamos de ellos. Eso es lo que importa.
Un beso,
Miguel





