Dicen que Fidel es brasileño

Castro lleva tanto tiempo vivo que florecen las leyendas en torno a él, sin esperar siquiera a que el personaje muera. El último mito fideliano llega de Brasil: hay un pueblo llamado Tracuateua que mediante plebiscito ha cambiado su nombre. Ahora se llama Fidelândia.
Le han cambiado el nombre porque dicen que Castro nació allí. Están tan convencidos que los ancianos del lugar dicen que lo ven correr por los bosques, con barba y todo. También dicen que la prueba de que Fidel es brasileño es que cuando Brasil pierde un mundial, se promulgan días de luto en Cuba. Lo cuenta Bernardo Gutiérrez en La Vanguardia, y yo me lo he copieteado del blog de Ignacio Escolar.
Volver al envés
Ya no sé si la vida es el envés e Internet su revés, o viceversa. El caso es que he estado unos meses paseándome por el mundo tangible, dejando que este blog rodara solo e hiciera su camino sin censuras. Open publishing: los comentarios han ido cayendo como fruta madura sin que yo interviniera más que como espectadora.
Estoy muy agradecida a todos los blogueros que se han dejado caer por aquí y que han dado de beber a esta página. Si no fuera por ellos este blog habría, ay pobre de él, muerto víctima del olvido. Os animo a todos a que sigáis viniendo, y entre todos sigamos echándole una ojeada a Cuba.
Mientras, acumulo moneditas de diez céntimos encima del frigorífico, en un gran cenicero de cristal, a ver si me llega la lana para irme a la isla. Y poder olerla. Aunque casi la puedo oler desde las páginas que me está regalando Cabrera Infante, del que seguiremos hablando.
Y para inaugurar la nueva temporada, las no vacaciones de verano, un reportaje que he escrito en una página web en la que estoy currando. Es www.informativos.telecinco.es, y es la web de los informativos de un canal de televisión español.

Pasen y vean.
Estoy muy agradecida a todos los blogueros que se han dejado caer por aquí y que han dado de beber a esta página. Si no fuera por ellos este blog habría, ay pobre de él, muerto víctima del olvido. Os animo a todos a que sigáis viniendo, y entre todos sigamos echándole una ojeada a Cuba.
Mientras, acumulo moneditas de diez céntimos encima del frigorífico, en un gran cenicero de cristal, a ver si me llega la lana para irme a la isla. Y poder olerla. Aunque casi la puedo oler desde las páginas que me está regalando Cabrera Infante, del que seguiremos hablando.
Y para inaugurar la nueva temporada, las no vacaciones de verano, un reportaje que he escrito en una página web en la que estoy currando. Es www.informativos.telecinco.es, y es la web de los informativos de un canal de televisión español.

Pasen y vean.





