Actualidad: Alonso da un repaso a Massa y se impone en una carrera caótica
K.Raines
La carrera de ayer fue una de esas para recordar durante mucho tiempo. Con un principio totalmente caótico que nos recordó un poco al inicio de Spa en 1998 en donde se chocaron prácticamente todos unos con otros. La de ayer fue algo diferente pero, al final acabaron casi todos también fuera de la pista.
Una vez que fue relanzada la carrera y con la pista casi seca, el Gran Premio discurrió con normalidad hasta que quedaban seis vueltas, momento en el que volvió a aparecer la lluvia. En esos momentos, Alonso rodaba segundo por detrás de Massa.
El español seguramente se frotó las manos cuando sintió las primeras gotas de agua ya que sabe que con el trazado mojado el es bueno, muy bueno y, esto, podría beneficiarle para dar alcance al brasileño.
Así fue, 'Aquaman' Alonso supo sacar el máximo rendimiento al trazado mojado y, en pocas vueltas se puso detrás de Massa.
Rápidamente intentó darle el primer 'hachazo' al brasileño pero éste no se dejó y al cerrarle al español, a punto estuvieron de darse uno contra el otro. Pero Alonso no se amilanó y un par de curvas más tarde lo volvió a intentar por fuera y, cuando ya le había prácticamente rebasado, Massa le metió el morro hasta tocarle en el pontón izquierdo en una maniobra rabiosa ante la humillación a la que le estaba sometiendo el español.
Tras pasar la meta hubo bronca incluida entre ambos pilotos y en el podio apenas ni se miraron.
El campeonato vuelve a estar muy apretado entre Alonso y Hamilton, sólo dos puntos de diferencia para el británico. Sin embargo, la brecha con sus perseguidores se amplía. Ahora Massa está a 11 puntos del líder y Kimi a 18.
Aparte de lo divertido que estuvo la carrera de ayer, con lo que personalmente me quedo es con el adelantamiento de Alonso de ayer que, para mí, es la muestra de que es un piloto de los grandes. Es en este tipo de momentos en los que se ven las diferencias entre el bueno, y el extraordinario.
Alonso, realmente no es santo de mi devoción pero, tras la maniobra de ayer, he de reconocer que está al nivel de talentos como Senna o Schumacher que hacían de la lluvia un aliado y nos deleitaban de lo que era una conducción digna de privilegiados ante las adversidades.
Senna ya demostró en Mónaco en 1984 como se movía con su modesto Toleman bajo el agua con el que, a punto estuvo de ganar si no fuera porque suspendieron la prueba.
Schumacher también pasó a la historia cuando ganó bajo una lluvia torrencial en España en 1996 con su primer Ferrari. Una carrera que parecía más de rallyes que de Fórmula 1 ya que iba de lado a lado de la pista con el coche cruzado y contravolanteando en cada una de las curvas. Todo un espectáculo.
Alonso ya demostró en Hungría el año pasado lo bien que se movía en este terreno cuando les pegó un repaso al resto de participantes (Schumacher incluído) y, ahora, se reafirma de nuevo como el piloto más temible que existe actualmente cuando el cielo decide descargar toda su energía.
La carrera de ayer fue una de esas para recordar durante mucho tiempo. Con un principio totalmente caótico que nos recordó un poco al inicio de Spa en 1998 en donde se chocaron prácticamente todos unos con otros. La de ayer fue algo diferente pero, al final acabaron casi todos también fuera de la pista.
Una vez que fue relanzada la carrera y con la pista casi seca, el Gran Premio discurrió con normalidad hasta que quedaban seis vueltas, momento en el que volvió a aparecer la lluvia. En esos momentos, Alonso rodaba segundo por detrás de Massa.
El español seguramente se frotó las manos cuando sintió las primeras gotas de agua ya que sabe que con el trazado mojado el es bueno, muy bueno y, esto, podría beneficiarle para dar alcance al brasileño.
Así fue, 'Aquaman' Alonso supo sacar el máximo rendimiento al trazado mojado y, en pocas vueltas se puso detrás de Massa.
Rápidamente intentó darle el primer 'hachazo' al brasileño pero éste no se dejó y al cerrarle al español, a punto estuvieron de darse uno contra el otro. Pero Alonso no se amilanó y un par de curvas más tarde lo volvió a intentar por fuera y, cuando ya le había prácticamente rebasado, Massa le metió el morro hasta tocarle en el pontón izquierdo en una maniobra rabiosa ante la humillación a la que le estaba sometiendo el español.
Tras pasar la meta hubo bronca incluida entre ambos pilotos y en el podio apenas ni se miraron.
El campeonato vuelve a estar muy apretado entre Alonso y Hamilton, sólo dos puntos de diferencia para el británico. Sin embargo, la brecha con sus perseguidores se amplía. Ahora Massa está a 11 puntos del líder y Kimi a 18.
Aparte de lo divertido que estuvo la carrera de ayer, con lo que personalmente me quedo es con el adelantamiento de Alonso de ayer que, para mí, es la muestra de que es un piloto de los grandes. Es en este tipo de momentos en los que se ven las diferencias entre el bueno, y el extraordinario.
Alonso, realmente no es santo de mi devoción pero, tras la maniobra de ayer, he de reconocer que está al nivel de talentos como Senna o Schumacher que hacían de la lluvia un aliado y nos deleitaban de lo que era una conducción digna de privilegiados ante las adversidades.
Senna ya demostró en Mónaco en 1984 como se movía con su modesto Toleman bajo el agua con el que, a punto estuvo de ganar si no fuera porque suspendieron la prueba.
Schumacher también pasó a la historia cuando ganó bajo una lluvia torrencial en España en 1996 con su primer Ferrari. Una carrera que parecía más de rallyes que de Fórmula 1 ya que iba de lado a lado de la pista con el coche cruzado y contravolanteando en cada una de las curvas. Todo un espectáculo.
Alonso ya demostró en Hungría el año pasado lo bien que se movía en este terreno cuando les pegó un repaso al resto de participantes (Schumacher incluído) y, ahora, se reafirma de nuevo como el piloto más temible que existe actualmente cuando el cielo decide descargar toda su energía.
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