Actualidad: ¡Kimi Raikkonen Campeón del Mundo 2007!
K.Raines

Bueno bueno, vaya carrerita la de ayer. De esas para enmarcar. Hacía tiempo que no recordaba un final de campeonato tan disputado y, sobre todo, con un final tan inesperado. La verdad es que cómo me alegre por Ferrari y también por Raikkonen porqué no decirlo.
Antes de la carrera, cuando en los medios no hacían más que hablar del duelo Alonso-Hamilton y, cuando la mayoría de ellos apenas se dignaban ni siquiera a mencionar la posibilidad de que Raikkonen se llevara la corona de campeón, yo estaba en mi casa, como buen seguidor de Ferrari, esperando que el famoso ‘pique’ entre los pilotos de Mclaren acabara con ambos fuera de la pista o algo similar. Desde luego, sabía que Raikkonen lo tenía muy difícil pero oye, cosas peores se han visto y no había que tirar la toalla en ningún caso.

La parrilla de salida, desde luego, no era muy esperanzadora. Hamilton se encontraba en segunda posición y los aspirantes a aguarle la fiesta al inglés se encontraban por detrás de él en tercera y cuarta posición respectivamente. Si hacía una buena salida, podría tenerles a raya detrás de él y, en caso de que alguno le pasase, sus cuatro puntitos de ventaja le daban cierto margen para ir tranquilo y sin sobresaltos.
Alonso, antes de la carrera, dijo que pensaba ir a por todas y arriesgar lo máximo posible. Yo en ese momento pensé: ‘a ver si es verdad y vemos una carrera bonita y con emoción’. El español la verdad es que no podía hacer otra cosa porque su cuarta posición no le venía nada bien.
Cuando, al fin se apagaba el semáforo rojo y daba comienzo esta última carrera del año, los Ferrari salieron como dos misiles, Massa le cerró el hueco al primer Mclaren y Raikkonen enseguida pudo adelantar al inglés por la derecha. Hamilton, que aún no se había repuesto de la pasada que le había pegado el hombre de Ferrari, dejó un hueco por su flanco izquierdo y fue el momento que Alonso aprovechó para meterle el coche y así rebasarle también.

En ese momento, parece que Hamilton enfureció al ver cómo su compañero de equipo y gran rival durante toda la temporada le humillaba de esa forma y se olvidó de su ventaja en el campeonato, se olvidó de que en la posición en la que circulaba era aún campeón del mundo y su única aspiración fue ir a por el español. De esa forma, al llegar a la siguiente curva, Hamilton se pegó demasiado al MP4/22 de Fernando y, al frenar el español, Lewis tuvo que salirse por fuera para evitar el impacto. Esto le retrasaba hasta la octava posición. ¡Madre mía! No me podía creer lo que estaba viendo. Cómo era posible que un tío con esa ventaja se picara de esa forma ante un adelantamiento. ¡Era increíble!
En Telecinco, Antonio Lobato y Gonzalo Serrano ya estaban como locos, claro. Ya veían más cerca la posibilidad de que Alonso fuera campeón del mundo. Ahora, simplemente tenía que seguir arriesgando e ir a dar caza a los hombres del cavallino.

Sin embargo, esta labor resultaba algo complicada porque los de Ferrari se estaban mostrando intratables y, por detrás, Hamilton ya estaba escalando posiciones de nuevo y se encontraba en sexto lugar.
Pero de repente, llegó el milagro. El coche de Hamilton se paraba de forma inesperada y su Mclaren rodaba renqueante por la pista mientras el resto de coches le pasaban uno a uno. Octavo, noveno, décimo… así hasta llegar a la posición número 18 nada más y nada menos, momento en el cuál parece que su coche echaba a andar de nuevo. Era de risa lo que estábamos viendo. ¡Indescriptible!. No quiero imaginar lo que saldría de la boca del inglés en esos precisos momentos.
Desde luego, Alonso debía estar dando gracias a Dios de nuevo ante la suerte que estaba teniendo ya que todo pintaba muchísimo mejor para él de lo que podía esperar antes de empezar la carrera.
Sin embargo, desde este momento en adelante, la cosa se fue complicando para Fernando. Massa, que se encontraba en primera posición, no paraba de hacer vueltas rápidas y su compañero no perdía ‘comba’ y seguía tras él. El Mclaren de Fernando, sin embargo, no podía seguir este ritmo y poco a poco se iba descolgando de la cabeza.
Durante muchas vueltas, la cosa se mantuvo más o menos igual y, los únicos cambios significativos eran la escalada protagonizada por Hamilton que ponía en peligro tanto las posibilidades del español como las del finlandés que, ahora, parecía que la gente se estaba empezando a dar cuenta de que también tenía bastantes papeletas para llevarse el campeonato.

En la segunda parada en boxes, Massa entró primero y Raikkonen aprovechó este momento para tirar al máximo y sacar todo el rendimiento y más a su Ferrari. Dos vueltas más tarde entró él. Una parada perfecta y, seguramente, un ritmo algo menos elevado voluntariamente del brasileño, hicieron que al salir del pit lane, el finlandés se encontrara liderando la carrera.
Ahora sí, si no sucedía nada inesperado, si Alonso no ascendía ninguna posición y si Hamilton no pasaba por delante del sexto puesto, entonces Kimi sería campeón mundial de Fórmula 1 contra todo pronóstico y Ferrari volvería a lo más alto desde la marcha de Schumacher.
Pasaron las vueltas y el destino no nos tenía reservado ningún nuevo sobresalto y, de esta forma, Kimi Raikkonen pasaba con su Ferrari por la bandera a cuadros liderando un Gran Premio de Brasil en el que Fernando llegaba en tercera posición y Lewis finalmente en séptima. De esta forma, todos los seguidores de Ferrari estábamos de enhorabuena cuando en ningún momento habíamos esperado algo así. Kimi Raikkonen y Ferrari eran los nuevos campeones del mundo.
Parece que durante todo el campeonato, la escudería del cavallino había estado siempre a la sombra de Mclaren salvo algunas excepciones. De hecho en el campeonato de pilotos, desde la segunda carrera de la temporada, la escudería inglesa había estado liderando la clasificación y, hasta la sanción impuesta por la FIA, también lideraba el de constructores. Encima, la rivalidad entre sus dos polémicos pilotos hacía que siempre estuvieran en la actualidad y, antes de esta carrera, casi nadie contemplaba la posibilidad de ver un Raikkonen ganador. Era algo casi imposible.

Con este resultado, al final resulta que Mclaren no ha ganado absolutamente nada. Parece increíble creerlo pero es que, con las enormes posibilidades que tenía, al final no se han llevado nada de nada. Ron Dennis, seguramente estará todavía asimilando lo sucedido. No es para menos, la verdad. Seguramente, ni en sus peores pesadillas podría haberse imaginado algo así.
Lo que es seguro es que con campeonatos como el que hemos visto este año y con finales tan increíbles como el vivido ayer, la Fórmula 1 vuelve a recuperar toda la emoción que parece que se había perdido hace algunos años. Veremos a ver el año que viene, cuando se eliminen las ayudas electrónicas que dicen que se van a eliminar y, cuando la pericia del piloto prime más de lo que lo hace ahora, las carreras entre Hamilton, Raikkonen, Massa y Alonso prometen mucho. De hecho, estoy deseando que de comienzo la nueva temporada para ver que nos deparará.


Bueno bueno, vaya carrerita la de ayer. De esas para enmarcar. Hacía tiempo que no recordaba un final de campeonato tan disputado y, sobre todo, con un final tan inesperado. La verdad es que cómo me alegre por Ferrari y también por Raikkonen porqué no decirlo.
Antes de la carrera, cuando en los medios no hacían más que hablar del duelo Alonso-Hamilton y, cuando la mayoría de ellos apenas se dignaban ni siquiera a mencionar la posibilidad de que Raikkonen se llevara la corona de campeón, yo estaba en mi casa, como buen seguidor de Ferrari, esperando que el famoso ‘pique’ entre los pilotos de Mclaren acabara con ambos fuera de la pista o algo similar. Desde luego, sabía que Raikkonen lo tenía muy difícil pero oye, cosas peores se han visto y no había que tirar la toalla en ningún caso.

La parrilla de salida, desde luego, no era muy esperanzadora. Hamilton se encontraba en segunda posición y los aspirantes a aguarle la fiesta al inglés se encontraban por detrás de él en tercera y cuarta posición respectivamente. Si hacía una buena salida, podría tenerles a raya detrás de él y, en caso de que alguno le pasase, sus cuatro puntitos de ventaja le daban cierto margen para ir tranquilo y sin sobresaltos.
Alonso, antes de la carrera, dijo que pensaba ir a por todas y arriesgar lo máximo posible. Yo en ese momento pensé: ‘a ver si es verdad y vemos una carrera bonita y con emoción’. El español la verdad es que no podía hacer otra cosa porque su cuarta posición no le venía nada bien.
Cuando, al fin se apagaba el semáforo rojo y daba comienzo esta última carrera del año, los Ferrari salieron como dos misiles, Massa le cerró el hueco al primer Mclaren y Raikkonen enseguida pudo adelantar al inglés por la derecha. Hamilton, que aún no se había repuesto de la pasada que le había pegado el hombre de Ferrari, dejó un hueco por su flanco izquierdo y fue el momento que Alonso aprovechó para meterle el coche y así rebasarle también.

En ese momento, parece que Hamilton enfureció al ver cómo su compañero de equipo y gran rival durante toda la temporada le humillaba de esa forma y se olvidó de su ventaja en el campeonato, se olvidó de que en la posición en la que circulaba era aún campeón del mundo y su única aspiración fue ir a por el español. De esa forma, al llegar a la siguiente curva, Hamilton se pegó demasiado al MP4/22 de Fernando y, al frenar el español, Lewis tuvo que salirse por fuera para evitar el impacto. Esto le retrasaba hasta la octava posición. ¡Madre mía! No me podía creer lo que estaba viendo. Cómo era posible que un tío con esa ventaja se picara de esa forma ante un adelantamiento. ¡Era increíble!
En Telecinco, Antonio Lobato y Gonzalo Serrano ya estaban como locos, claro. Ya veían más cerca la posibilidad de que Alonso fuera campeón del mundo. Ahora, simplemente tenía que seguir arriesgando e ir a dar caza a los hombres del cavallino.

Sin embargo, esta labor resultaba algo complicada porque los de Ferrari se estaban mostrando intratables y, por detrás, Hamilton ya estaba escalando posiciones de nuevo y se encontraba en sexto lugar.
Pero de repente, llegó el milagro. El coche de Hamilton se paraba de forma inesperada y su Mclaren rodaba renqueante por la pista mientras el resto de coches le pasaban uno a uno. Octavo, noveno, décimo… así hasta llegar a la posición número 18 nada más y nada menos, momento en el cuál parece que su coche echaba a andar de nuevo. Era de risa lo que estábamos viendo. ¡Indescriptible!. No quiero imaginar lo que saldría de la boca del inglés en esos precisos momentos.
Desde luego, Alonso debía estar dando gracias a Dios de nuevo ante la suerte que estaba teniendo ya que todo pintaba muchísimo mejor para él de lo que podía esperar antes de empezar la carrera.
Sin embargo, desde este momento en adelante, la cosa se fue complicando para Fernando. Massa, que se encontraba en primera posición, no paraba de hacer vueltas rápidas y su compañero no perdía ‘comba’ y seguía tras él. El Mclaren de Fernando, sin embargo, no podía seguir este ritmo y poco a poco se iba descolgando de la cabeza.
Durante muchas vueltas, la cosa se mantuvo más o menos igual y, los únicos cambios significativos eran la escalada protagonizada por Hamilton que ponía en peligro tanto las posibilidades del español como las del finlandés que, ahora, parecía que la gente se estaba empezando a dar cuenta de que también tenía bastantes papeletas para llevarse el campeonato.

En la segunda parada en boxes, Massa entró primero y Raikkonen aprovechó este momento para tirar al máximo y sacar todo el rendimiento y más a su Ferrari. Dos vueltas más tarde entró él. Una parada perfecta y, seguramente, un ritmo algo menos elevado voluntariamente del brasileño, hicieron que al salir del pit lane, el finlandés se encontrara liderando la carrera.
Ahora sí, si no sucedía nada inesperado, si Alonso no ascendía ninguna posición y si Hamilton no pasaba por delante del sexto puesto, entonces Kimi sería campeón mundial de Fórmula 1 contra todo pronóstico y Ferrari volvería a lo más alto desde la marcha de Schumacher.
Pasaron las vueltas y el destino no nos tenía reservado ningún nuevo sobresalto y, de esta forma, Kimi Raikkonen pasaba con su Ferrari por la bandera a cuadros liderando un Gran Premio de Brasil en el que Fernando llegaba en tercera posición y Lewis finalmente en séptima. De esta forma, todos los seguidores de Ferrari estábamos de enhorabuena cuando en ningún momento habíamos esperado algo así. Kimi Raikkonen y Ferrari eran los nuevos campeones del mundo.
Parece que durante todo el campeonato, la escudería del cavallino había estado siempre a la sombra de Mclaren salvo algunas excepciones. De hecho en el campeonato de pilotos, desde la segunda carrera de la temporada, la escudería inglesa había estado liderando la clasificación y, hasta la sanción impuesta por la FIA, también lideraba el de constructores. Encima, la rivalidad entre sus dos polémicos pilotos hacía que siempre estuvieran en la actualidad y, antes de esta carrera, casi nadie contemplaba la posibilidad de ver un Raikkonen ganador. Era algo casi imposible.

Con este resultado, al final resulta que Mclaren no ha ganado absolutamente nada. Parece increíble creerlo pero es que, con las enormes posibilidades que tenía, al final no se han llevado nada de nada. Ron Dennis, seguramente estará todavía asimilando lo sucedido. No es para menos, la verdad. Seguramente, ni en sus peores pesadillas podría haberse imaginado algo así.
Lo que es seguro es que con campeonatos como el que hemos visto este año y con finales tan increíbles como el vivido ayer, la Fórmula 1 vuelve a recuperar toda la emoción que parece que se había perdido hace algunos años. Veremos a ver el año que viene, cuando se eliminen las ayudas electrónicas que dicen que se van a eliminar y, cuando la pericia del piloto prime más de lo que lo hace ahora, las carreras entre Hamilton, Raikkonen, Massa y Alonso prometen mucho. De hecho, estoy deseando que de comienzo la nueva temporada para ver que nos deparará.

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Comentarios (2)
Comentario:
Vi la carrera de principio a fin -incluso vimos al calvo en varios publireportajes de Alonso-. Fue una de las carreras más emocionantes que he podido ver en la televisión.
La estrategia de Ferrari fue simplemente perfecta. La suerte les acompañó en toda la carrera con las continuas desavenencias de Hamilton y con la pobre actuación de Alonso, que no sacó furia asturiana y tuvo que conformarse con un 3er puesto.
La salida de Massa tapando a Hamilton, primordial. Y, la estrategia del equipo Ferrari, excelente. Casi ni se les notó... xD.
La estrategia de Ferrari fue simplemente perfecta. La suerte les acompañó en toda la carrera con las continuas desavenencias de Hamilton y con la pobre actuación de Alonso, que no sacó furia asturiana y tuvo que conformarse con un 3er puesto.
La salida de Massa tapando a Hamilton, primordial. Y, la estrategia del equipo Ferrari, excelente. Casi ni se les notó... xD.
Comentario:
Es del TBO. Esto lo hace un Director español y lo capan. De genero tonto. En fin, a ver si echan a Ron Denis por incompetente.
Y enhorabuena a Ferrari!!!
Con tal de que no ganara el negro...
Y enhorabuena a Ferrari!!!
Con tal de que no ganara el negro...





