Blogs.ya.com Quitar publicidad
cuñaos
efemérides en clave de humor
Acerca de
Hoooola. Somos un grupo de gañanes. Formado por dos gañanes: ElFei y ElOscar. En el cotolengo nos han dicho que escribir cosas sería bueno para nuestro tratamiento. Y eso.
Enlaces
Club de literatura con parada (cardiaca)
Sindicación
 
Umberto Eco II
Obi-Fei Tepongoaparir productions presents: El código da Vinci

Sí, niños y niñas... yo he sido uno de tantos que ha leído "el código da
vinci"; lo reconozco y no sin cierto sonrojo.
La verdad es que el libro está bien: la encuadernación es buena, el tamaño de letra, si eres un topo, es correcto y el papel, si quieres ver la Amazonia pelada, es del grosor correcto.
La historia en sí, es otro cantar. Personajes sin doblez, más simples que comerse un huevo, no uno propio -que éso sí que es de nota y denota además, una capacidad de pliegue por el eje ventral sobrehumana-, sino uno de gallina; supongamos que pasado por agua, frito o, los que gusten de cierta elaboración, en tortilla.
El protagonista, se ve involucrado, no se sabe bien por qué en una trama absurdo-religiosa-criminal que, según el autor en pleno delirio de grandeza, haría tambalearse la cultura cristiana tal y como es ahora. Chatín, los cimientos de la iglesia, no los podría mover ni dios.
Sinceramente, pura furrela. Cogiendo lo peor del estilo de Stephen King, o sea mucho y lo mejor, pero mal interpretado, de Umberto Eco, este pollo nos propone inmiscuirnos en sociedades secretas, crímenes horribles, secretos silenciados y demás recursos manidos. Frases escuetas, capítulos cortos, páginas casi en blanco, descripciones de colegial tripitidor y una trama que, si bien en ocasiones engancha, se pierde en saltos espacio-temporales que intentan dar profundidad a la trama.

El ciudadano Dan Brown es de los que en lugar de escribir:

"Sobre el empedrado camino, la lluvia danzarina, repiqueteaba con melodiosa cadencia; haciendo brotar de los charcos -cielos en el suelo- perezosas ondas, como si de un mar miniaturizado se tratase."

Escribiría:

"Llovía mucho y había mucho, pero mucho barro. Mis Panama Jack, se estaban ensuciando." Para eso, chato, escribe guías telefónicas.

Aunque lo peor es que el autor, siguiendo a rajatabla el pensamiento único americano, ha intentado ser transgresor... lo que resulta pátetico, sincéramente. Transgresoras fueron la Vulpess en su día, no este petrimetre snob. Cualquiera con el BUP suspenso, un libro de historia del arte pintarrajeado y algo documentación de Europa y la iglesia bajada de una página de internet, pariría una novela bastante mejor.

Mañana lo pongo a parir yo.
 
Comentario:
Mejor leed: "la cena secreta", de Javier Sierra. Al menos este hombre se informa.
 
Comentario:
¿Os han ofrecido el puesto que dejó vacante Sánchez Dragó en "negro sobre blanco"?. O, ¿tal vez os reservan una "calumnia" diaria en el Mundo junto a la de Paco Umbral?, al que eclipsaríais sin duda. El Código Da Vinci no lo escribió Dan Brown, quien sólo inspiró el personaje del monje albino, que en la edición original americana no era completamente albino, únicamente mostraba esta curiosa tinción en su bolsa escrotal. El Código Da Vinci lo escribió Ronald McDonald´s, (quién también se inspiró en su cilicio peniano para el personaje del monje) y se acompañaba de una Chickburguer con doble de queso sin pepinillo.
No