El amor no tiene edad
(Basada en hechos reales)
Soy una joven de Tudela que ha vivido una apasionante historia de amor con
un florista Rumano de 54 años, llamado Nicanor.
Nuestro romance comenzó como tantos otros. Él estaba pescando barbos en un
riachuelo de la localidad mientras yo atendía la tienda de todo a 100 de un
barrio mísero y paupérrimo.
Durante una semana del frío mes de Agosto, viajé a Benidorm con 3 amigas
octogenarias en busca de nuevas emociones y con intención de practicar lo
que ahora los chicos jóvenes denominan Xtreme Sports, ya sabéis, Petanca,
Jupele y alguna que otra partida de Cinquillo.
Nos encontrábamos en el éxtasis de la última timba de Peregila, cuando el
barrito que brotó de la garganta de Nicanor, que acababa de entrar, con
unas catiuskas hasta las ingles y una pamela robada, según él, a la
mismísima Reina de Inglaterra, portando un cesto rebosante de jureles,
forzó el silencio en la sala.
He de reconocer que, pese a mi 62 años de edad, aparento menos, 61
exactamente; y aún poseo 3 piezas dentales originales (los 2 colmillos y un
premolar, lo que hace que si me quito la dentadura postiza, aquello parezca
una cinta de sonido vista de canto). Ésto unido al exasperante chirrido de
mi risa floja y contagiosa, hizo que Nicanor se fijase en mí. Nuestros ojos
se cruzaron (los suyos ya estaban cruzados, ya que Nicanor es bizco desde
que una piedra, lanzada por su primo Zymberwhopper, le alcanzó en la mitad
de la frente, cuando contaba con 6 meses de edad) y surgió el amor.
Hoy, 3 días después de aquello, soy la mujer más feliz sobre la faz de la
tierra.
Soy una joven de Tudela que ha vivido una apasionante historia de amor con
un florista Rumano de 54 años, llamado Nicanor.
Nuestro romance comenzó como tantos otros. Él estaba pescando barbos en un
riachuelo de la localidad mientras yo atendía la tienda de todo a 100 de un
barrio mísero y paupérrimo.
Durante una semana del frío mes de Agosto, viajé a Benidorm con 3 amigas
octogenarias en busca de nuevas emociones y con intención de practicar lo
que ahora los chicos jóvenes denominan Xtreme Sports, ya sabéis, Petanca,
Jupele y alguna que otra partida de Cinquillo.
Nos encontrábamos en el éxtasis de la última timba de Peregila, cuando el
barrito que brotó de la garganta de Nicanor, que acababa de entrar, con
unas catiuskas hasta las ingles y una pamela robada, según él, a la
mismísima Reina de Inglaterra, portando un cesto rebosante de jureles,
forzó el silencio en la sala.
He de reconocer que, pese a mi 62 años de edad, aparento menos, 61
exactamente; y aún poseo 3 piezas dentales originales (los 2 colmillos y un
premolar, lo que hace que si me quito la dentadura postiza, aquello parezca
una cinta de sonido vista de canto). Ésto unido al exasperante chirrido de
mi risa floja y contagiosa, hizo que Nicanor se fijase en mí. Nuestros ojos
se cruzaron (los suyos ya estaban cruzados, ya que Nicanor es bizco desde
que una piedra, lanzada por su primo Zymberwhopper, le alcanzó en la mitad
de la frente, cuando contaba con 6 meses de edad) y surgió el amor.
Hoy, 3 días después de aquello, soy la mujer más feliz sobre la faz de la
tierra.
Comentario:
Caros cuñaos: ¡Qué bella historia basada en hechos fecales!. Demuestra que pese a la senectud, el mal gusto es perenne y nos acompaña hasta el nicho. Nicanor un capullo metido a florista y esa chica de boca despoblada y un calcinado monte de Venus, que añora una semilla para reverdecer en su decrepitud, ¡qué hermosa pareja!. Como apasionado del cinquillo, de la perejila, les auguro un futuro común recorriendo ciudades en temporada baja, cuando los que están de vacaciones son sus respectivos hijos, por no tenerlos en casa, ni perseguirlos por el pasillo con el mocho de la fregona siempre ávido de una gota de orín. Como siempre vengo a reírme y a fe mía que lo consigo. Un abrazo cuñaos!.
Comentario:
Querida joven de Tudela. Tú dela, que algo queda. Los problemas sexuales de las personas en la edad dorada gracias a los impuestos que pagamos entre dotos, han sido superados ampliamente. Gracias a nuestras aportaciones mensuales a la S.S. (española) el 25% de enfermos denominados médicamente GOD, acrónimo de "Green old man" según la universidad de Chicago, ha sido doblado. Esto es, multiplicado por dos, no traducido a otros idiomas. Con lo cual, el número de pacientes GOD alcanza ya a un 50% de la edad provecta. A más, a más, como dice mi jefe de Alcalá, ha surgido un nuevo tipaje en la escala pacientil, denominado GOW (green old women) alcanzando aproximadamente al 22% de la población de ancianas. Ello no nos debe llevar a malestar alguno, puesto que nuestra aportación a la ciencia, no se ha visto incrementada en términos reales, puesto que el número de infartos también se ha incrementado en la misma cantidad. Especialmente en verano. O cuando verano. Así pues disfruta de tu nueva sensualidad, sin olvidar llevar siempre en tu bolso un bidón de grasa de camión todogrado CS para que vuestra relación sea del todo parenteral.





