Mis últimos días de soltería
Faltan dos días para mi gran boda!!!
Ya ni duermo, y claro, voy a ser la novia con la ojera más profunda jamás vista.
Después de 4 despedidas de soltera de lo más variopinto, sigo vivo. He llevado los disfraces más ridículos, sado, cordobesa pero es que más me dolió fue que vistieran de madridista. No aguante mu8cho con el disfraz porque se me caía la piel a cachos (jeje).
La mejor sin duda la de mis amigas que necesitaban mis medidas para hacer descenso de cañones!!!.

Ala! Aquí a la deportista la tiramos desde una roca, eso sí ellas detrás. Y no veaís lo bien que lo hacían!! vaya!! Para algunas los tacones de aguja son su medio natural, asi que ante un desnivel de 7 metros ni se inmutaron.
El pueblo de Axterix y Obelix
Trás el deporte, la posterior fiesta en un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme por la cantidad de babosos que había. Parecía que estaban bajo el efecto de algun hechizo como en Axterix y Obelix.
La pócima mágica hacía que los chicos de la ciudad se creyesen guapos y simpaticos, cuando en realidad eran gordos, feos y además borrachos. Eso sí., la autoestima la tenían por los cielos. Te venían a hablar y entraban a saco, como si su belleza fuera suficiente para ligar (con tono irónico claro). Eran algo así:

Oye, se puede ser gordo y feo y a mucha honra, pero no ir donde las chicas con una arrogancia como si fueras mister perfecto y decirles que no, toda una osadía por nuestra parte.
Menos mal que me caso!! En ese pueblo desde luego me entraron más ganas todavía visto el percal.
Ya ni duermo, y claro, voy a ser la novia con la ojera más profunda jamás vista.
Después de 4 despedidas de soltera de lo más variopinto, sigo vivo. He llevado los disfraces más ridículos, sado, cordobesa pero es que más me dolió fue que vistieran de madridista. No aguante mu8cho con el disfraz porque se me caía la piel a cachos (jeje).
La mejor sin duda la de mis amigas que necesitaban mis medidas para hacer descenso de cañones!!!.

Ala! Aquí a la deportista la tiramos desde una roca, eso sí ellas detrás. Y no veaís lo bien que lo hacían!! vaya!! Para algunas los tacones de aguja son su medio natural, asi que ante un desnivel de 7 metros ni se inmutaron.
El pueblo de Axterix y Obelix
Trás el deporte, la posterior fiesta en un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme por la cantidad de babosos que había. Parecía que estaban bajo el efecto de algun hechizo como en Axterix y Obelix.
La pócima mágica hacía que los chicos de la ciudad se creyesen guapos y simpaticos, cuando en realidad eran gordos, feos y además borrachos. Eso sí., la autoestima la tenían por los cielos. Te venían a hablar y entraban a saco, como si su belleza fuera suficiente para ligar (con tono irónico claro). Eran algo así:

Oye, se puede ser gordo y feo y a mucha honra, pero no ir donde las chicas con una arrogancia como si fueras mister perfecto y decirles que no, toda una osadía por nuestra parte.
Menos mal que me caso!! En ese pueblo desde luego me entraron más ganas todavía visto el percal.





