EL PAIS MÁS VERGONZOSO DEL PLANETA

Foto filtrada por soldados de EEUU
Estados Unidos ha intentado que los presos musulmanes detenidos en
su base de Guantánamo (Cuba) hablen enviándoles a interrogadoras
vestidas con minifalda y tanga que les tocan de forma sensual y que
en un caso llegaron a hacer creer a un saudí que le habían manchado
la cara con flujo menstrual, según el informe escrito de un testigo.
El Islam prohíbe el contacto físico con mujeres que no pertenezcan
a la familia ni estén casadas con el hombre, así como con cualquier
mujer que esté menstruando, por considerarlas indecentes.
La interrogadora usó tinta roja para engañar al detenido y
"comenzó a llevarse las manos a las bragas mientras caminaba por
detrás del detenido", cuenta. "Cuando le rodeó, él pudo ver que se
sacaba las manos de las bragas" y que tenía aparentemente sangre en
ellas. Entonces le preguntó quién le había llevado a Arizona a
aprender a pilotar y él la miró con odio, según el relato.
"Ella se limpió la tinta roja en su cara. Él gritó con todas sus
fuerzas, la escupió y siguió gritando" hasta que comenzó a "llorar
como un bebé". La mujer abandonó la celda deseándole que pasara "una
noche agradable (...) sin agua para" limpiarse.





