INAUGURACION EXPOSICION DE RAFA SENDIN EN EL DOMUS ARTIUM 2002

Las imágenes que Rafa Sendín utiliza para reflexionar sobre esto, son llevadas a cabo durante paseos deambulatorios por la ciudad, paseos como método exploratorio y de pensamiento, durante los cuales no puede ser ajeno a la información que emana de lo que se ha dado en llamar iconoesfera, imágenes tomadas de los escaparates y de las vallas de publicidad que pueblan nuestras ciudades , que a su vez sale reflejadas en muchas de ellas, para señalar de algún modo la procedencia, la publicidad, de las mismas y potenciar los reflejos, la ciudad.
Para esta serie sólo ha fotografiado los pósteres publicitarios de moda, cosmético, perfumería, cine, etc. Donde los protagonistas son modelos que posaron para otro fotógrafo; siendo consciente, también , de que en realidad, lo que se fotografiaba era una fotografía, un objeto, con todas las connotaciones conceptuales que esto supone.
Al mezclar fragmentos de caras femeninas y masculinas, más o menos ambiguas se reflexiona sobre la libertad, el libra albedrío, la conciencia como individuo, la elección de la tendencia sexual, el género, la raza. De este modo se consigue desmontar el artificio. Estos retratos son más sinceros, más reveladores, ya no hay pose, ya no hay actuación, la belleza y lo monstruoso se desdibujan. La mirada, la nuestra, busca los ojos y ahí comienza la verdadera obra, en el espectados, en el diálogo que este establece con la obra y consigo mismo. El individuo lo es , verdaderamente, cuando se enfrenta en soledad a lo desconocido, al otro, en este caso la obra, el acto de mirar, de observar es uno de los pilares de la personalidad individual.





