RETROSPECTIVA DE ADRIANA VAREJAO HASTA EL 11 DE SEPTIEMBRE
Cámara de ecos, es el título de la exposición de la artista brasileña Adriana Varejao que tiene lugar en el DA2 hasta el próximo 11 de Septiembre.
L exposición está coproducida con la Fondation Cartier de París
Lleno de referencias al arte barroco, a la historia colonial de Brasil, a la literatura libertina y a la música tradicional brasileña, el trabajo de Adriana Varejao ofrece una fuerte experiencia visual. Sus pinturas laceradas, abiertas para exponer carne destripada, sus trabajos inspirados en los tradicionales azulejos portugueses crean una tensión entre pintura, escultura y arquitectura.
Por primera vez en Europa, la Fundación Cartier y el Domus Artium 2002 presentan la mayor exposición individual de esta artista que surge como una de las figuras más originales del arte contemporáneo brasileño actual.
La exposición que lleva por título Echo Chamber (Cámara de Ecos) es un homenaje al texto del mismo título extraído del libro El Barroco de Severo Sarduy enfrentando la identidad cultural de Brasil y por extensión de toda América Latina a la larga tradición barroca europea, convierte a Adriana Varejao en una de las más asombrosas artistas en la escena internacional contemporánea actual.
Ilusión, teatralidad, monumentalidad, excesos, artificio, alegoría, disfraz... Los trabajos de Adriana Varejao inventan un Barroco moderno. En trompe l´oeil, ellos engañan al ojo y a los sentidos. ¿Pintado sobre lienzo o sobre cerámica? ¿Escultura o pintura? Adriana Varejao acomoda la vista en una red de referencias y sustituciones, cita sus recursos para un mejor conocimiento de los mismos.
Especialmente creado para la exposición Celacanto provoca maremoto sugiere un muro de azulejos, una colosal, rompedora ola, en el estilo Hokusai. Una profusión de azules curvas arabescas, un organizado caos de espuma, este ensamblaje de 52 pinturas que raja la superficie evoca la textura de las celdas chinas creadas a un ritmo sincopado, el equivalente visual a un coro de música brasileña.
Evocador de la calidad orgánica de los edificios Barrocos, las líneas recortadas de las dos “ruinas” en su trabajo Linda da Lapa y Linda do Rosario, 2004, revela, a través de los fragmentos rotos de un muro, despojos de carne. Inspirado en un incidente real – el colapso de un hotel de rendez vous en el centro de Río de Janeiro en el 2002 – estos trabajos monumentales producidos para la exposición evocan sus primeras piezas como Parede com Incisoes a la Fontana, 2002, y Azulejaria Branca em carne viva, 2002, donde la artista interroga sobre la sustancia de su propia pintura. El cuerpo – fragmentado, martirizado, tatuado – esta frecuentemente presente en los trabajos de Adriana Varejao. Una herida, cosida en su obra encarnación de lo sensual que hace de la pintura un objeto de deseo e indica la literatura de fondo de esta artista que ha leído a Bataille y Sade.

L exposición está coproducida con la Fondation Cartier de París
Lleno de referencias al arte barroco, a la historia colonial de Brasil, a la literatura libertina y a la música tradicional brasileña, el trabajo de Adriana Varejao ofrece una fuerte experiencia visual. Sus pinturas laceradas, abiertas para exponer carne destripada, sus trabajos inspirados en los tradicionales azulejos portugueses crean una tensión entre pintura, escultura y arquitectura.Por primera vez en Europa, la Fundación Cartier y el Domus Artium 2002 presentan la mayor exposición individual de esta artista que surge como una de las figuras más originales del arte contemporáneo brasileño actual.
La exposición que lleva por título Echo Chamber (Cámara de Ecos) es un homenaje al texto del mismo título extraído del libro El Barroco de Severo Sarduy enfrentando la identidad cultural de Brasil y por extensión de toda América Latina a la larga tradición barroca europea, convierte a Adriana Varejao en una de las más asombrosas artistas en la escena internacional contemporánea actual.Ilusión, teatralidad, monumentalidad, excesos, artificio, alegoría, disfraz... Los trabajos de Adriana Varejao inventan un Barroco moderno. En trompe l´oeil, ellos engañan al ojo y a los sentidos. ¿Pintado sobre lienzo o sobre cerámica? ¿Escultura o pintura? Adriana Varejao acomoda la vista en una red de referencias y sustituciones, cita sus recursos para un mejor conocimiento de los mismos.
Especialmente creado para la exposición Celacanto provoca maremoto sugiere un muro de azulejos, una colosal, rompedora ola, en el estilo Hokusai. Una profusión de azules curvas arabescas, un organizado caos de espuma, este ensamblaje de 52 pinturas que raja la superficie evoca la textura de las celdas chinas creadas a un ritmo sincopado, el equivalente visual a un coro de música brasileña.
Evocador de la calidad orgánica de los edificios Barrocos, las líneas recortadas de las dos “ruinas” en su trabajo Linda da Lapa y Linda do Rosario, 2004, revela, a través de los fragmentos rotos de un muro, despojos de carne. Inspirado en un incidente real – el colapso de un hotel de rendez vous en el centro de Río de Janeiro en el 2002 – estos trabajos monumentales producidos para la exposición evocan sus primeras piezas como Parede com Incisoes a la Fontana, 2002, y Azulejaria Branca em carne viva, 2002, donde la artista interroga sobre la sustancia de su propia pintura. El cuerpo – fragmentado, martirizado, tatuado – esta frecuentemente presente en los trabajos de Adriana Varejao. Una herida, cosida en su obra encarnación de lo sensual que hace de la pintura un objeto de deseo e indica la literatura de fondo de esta artista que ha leído a Bataille y Sade.





