A VUELTAS CON EL NEOBARROCO
Hoy analizamos uno de los más jovenes artistas de la exposición que presenta una instalación de la cual ofrecemos una parte en la fotografía. Se trata del artista Pablo Alonso, nacido en Gijón en 1969 y que vive y trabaja en Berlín.
La reflexión histórica y su representación ilustrada son una constante en el trabajo de Pablo Alonso, un procedimiento que le lleva a imbuirse de noticias y eventos mediáticos que se relacionan abarcando diferentes campos, tales como la sociedad, la política, la cultura, etc. Pablo Alonso utiliza fragmentos icónicos de una historia reconocida, planificando cuidadosamente la ubicación de cada escena, para componer una obra crítica con el sistema, que toca, a veces de forma escandalosa, la fibra sensible de un público incapaz de permanecer indiferente ante las imágenes que nos presenta. Sus representaciones, sin ningún posicionamiento por parte del artista, se salen de los límites establecidos por los géneros narrativos y estéticos, pero hacen frente a una realidad turbadora y desconcertante dentro del orden establecido. La realidad a la que a veces queremos dar la espalda en una postura cómoda, se nos muestra de una forma cruda, agresiva, provocadora, tratando de agitar las conciencias de los que miran indiferentes como los hechos suceden sin hacer ningún movimiento por cambiar esa situación. Este es el principal tema de reflexión en sus obras, una sociedad un tanto falsa que trata de engañarse a si misma pero que el artista intenta despertar mostrándole lo que es parte de su historia y su legado futuro.
El texto es de Rafael López Borrego
El crédito de la fotografía es el siguiente
Pablo Alonso
Eureka Barroco
2004
Medidas Variables (200x255 cm)
Poliuretano y acrílico sobre lienzo
Cortesía Galería Jan Wentrup, Berlín
La reflexión histórica y su representación ilustrada son una constante en el trabajo de Pablo Alonso, un procedimiento que le lleva a imbuirse de noticias y eventos mediáticos que se relacionan abarcando diferentes campos, tales como la sociedad, la política, la cultura, etc. Pablo Alonso utiliza fragmentos icónicos de una historia reconocida, planificando cuidadosamente la ubicación de cada escena, para componer una obra crítica con el sistema, que toca, a veces de forma escandalosa, la fibra sensible de un público incapaz de permanecer indiferente ante las imágenes que nos presenta. Sus representaciones, sin ningún posicionamiento por parte del artista, se salen de los límites establecidos por los géneros narrativos y estéticos, pero hacen frente a una realidad turbadora y desconcertante dentro del orden establecido. La realidad a la que a veces queremos dar la espalda en una postura cómoda, se nos muestra de una forma cruda, agresiva, provocadora, tratando de agitar las conciencias de los que miran indiferentes como los hechos suceden sin hacer ningún movimiento por cambiar esa situación. Este es el principal tema de reflexión en sus obras, una sociedad un tanto falsa que trata de engañarse a si misma pero que el artista intenta despertar mostrándole lo que es parte de su historia y su legado futuro.El texto es de Rafael López Borrego
El crédito de la fotografía es el siguiente
Pablo Alonso
Eureka Barroco
2004
Medidas Variables (200x255 cm)
Poliuretano y acrílico sobre lienzo
Cortesía Galería Jan Wentrup, Berlín





