Navidad... sin villancicos
Cualquiera que me medioconozca sabe que puedo vivir sin hablar... bueno, tampoco hay que exagerar, que podría vivir sin hablar algunos días, no toda la vida, que cuando me da la vena de maruja no hay quien me calle, bueno, que me desvio del tema, el caso, que podría vivir sin hablar... pero no sin cantar. Y estoy afonica. Es que volver a salir de fiesta hasta las mil tiene sus consecuencias... bueno, tambien es culpa de mis primos, que si me sacan de quicio grito, sobre todo de la pequeña robamóviles, yo creo que aunque parezca que tiene dos brazos, en realidad es capaz de multiplicarlos para conseguir robarme el movil y sacar fotos a todo lo que la rodea... menos mal que solo sabe sacar fotos y no sabe llamar, que sino ya habría tenido que pagar alguna que otra conferencia con china o con australia. Por cierto, vendo primos por un módico precio, si hay algún interesado, que deje un comentario, aunque no estoy segura de que a mis tios les haga mucha gracia...
El caso, que menos mal que lo único que se escucha en esta época son villancicos y eso no me llama mucho, que sino no se me iba a pasar la voz de camionero que tengo ahora ni para dentro de unos cuantos años. Y direis... y este post (o ñogüi) a qué viene? Pues que como no puedo hablar, de alguna forma me tengo que quejar, así que os toca aguantarme (o dejar de visitarme, pero eso no es una opción, ea!)
Bueno, que paseis unas felices fiestas, un feliz año nuevo y todas esas cosas que se suelen decir... y que no canteis muchos villancicos!! Y para tratar de no caer en la tentación, este post sin musiquilla, porque lo digo yo!
Sorry!!!
Buff, qué de tiempo que hace que no me paso por aquí... tiempo, necesito tiempo!!! Mentalmente ya he publicado unos cuantos post... sobre la mágia de Canterbury, la fiesta de Dublín, una noche perfecta con un bloguero que vino a London, un meme que me ha pasado iReNiNach... y prometo que los publicaré no solo en mi cabeza, pero ahora mismo no tengo tiempo para nada, el sábado volví a Burgos (sí, soy como el turrón, que vuelve a casa por navidad) y entre visitas a la familia, a los amigos y los exámenes no me queda tiempo para nada. Solo era para decir que sigo viva, que el tornado en Londres no me afectó, es más, ni siquiera me enteré hasta que me llamó mi madre
Y que si a alguien le sobra tiempo por ahí, que me lo pase!!! Jeje!
(Adeste fideles, Enya)
