logotipo

img_google
Piensa en verde
¿Qué hacer cuando todo cambia? Pues crear un blog
Acerca de
Pos no sé que decir... y entonces por qué hago un blog? No sé... supongo que soy indecisa, insegura, con ganas de contar lo que nunca contaria a nadie, así que os toca hacer de psicólogos!! Yo mientras tanto voy acomodandome en el diván, que parece cómodo... ecoestadistica.com
Sindicación
 
Las fiestas de los pueblos


¿Quién no ha estado alguna vez en la fiesta de tu pueblo, del pueblo de tu primo, de la amiga o del vecino? ohhh, benditas fiestas de los pueblos....

La verdad es que en esas fiestas puede pasar de todo y un poco más. Anécdotas, a patadas, sin duda. Llevo más de cinco años yendo a las fiestas de un pueblo de Burgos, el pueblo de mi mejor amiga y allí nos reuníamos mínimo 10 personas, que acababamos durmiendo apiñadas en una mini habitación, que en condiciones normales, solo podría ser ocupada por dos personas como máximo. Pero es que en las fiestas de los pueblos el espacio se multiplica, donde antes solo podrían estar 5 personas en una minicocina comiendo, se pueden acumular 20 personas tranquilamente, sin exagerar.

Y como no, el alcohol se multiplica. Porque unas fiestas del pueblo sin alcohol, no serían unas fiestas del pueblo.

Hace 4 años (parece que me remonto a la prehistoria, pero no, solo hace 4 añitos...) la mayoría de los que ibamos al pueblo tratabamos de llevar nuestro alcohol a escondidas, obviamente, que eramos jóvenes y eso de que nos viesen los tios y los abuelos con alcohol no estaba muy bien visto, así que nosotros, inteligente de nosotros, metimos el calimocho ya mezclado en botellas de agua y en una bolsa de estas tipicas de deporte, que cualquiera podría llevar para irse un fin de semana al pueblo, con la intención de que no nos pillasen el alcohol y nos lo confiscasen. Así que una vez llegados al pueblo...donde guardarlo? Pos debajo de la cama, donde sino. Y allí estabamos todos en la habitación echandonos unas risas pensando en lo bien que nos lo ibamos a pasar esa noche. Y María, que era la única que vivía realmente en el pueblo, dijo que la habitación olía a calimocho. Tras las típicas risas que nos echamos a costa de maría porque decíamos que estaba demasiado obsesionada, llegó el padre de María, el dueño de la casa. Y preguntó:

(Padre vacilón por naturaleza) - Oye, os habeis meao?

Lógicamente, pensamos que era uno de sus vaciles típicos y sin saber de lo que hablaba le dijimos que no

(De nuevo el padre vacilón por naturaleza) - Y habeis estado con agua en la habitación?

Nosotros que seguíamos sin saber de lo que hablaba, pero ya un poco moscas, le repetimos que no

(El padre, pero sin cara de vacilar) - Y entonces por qué en el piso de abajo hay una gotera justo debajo de esta habitación?

ahhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



Pos sí, hicimos una gotera, que hoy en día todavia permanece en el salón de la casa, hay que ver lo que cala el calimocho...

Pero lo mejor de todo fue que cuando se fue el padre vacilón (que por cierto, todavía hoy nos vacila con la gotera que hicimos, aunque creo que nos lo merecemos, que le hicimos una gotera en su salón) allí nos movimos todos como alma que lleva el diablo. Unos se llevaron todo el alcohol fuera del pueblo, lo dejaron estratégicamente entre unos matorrales para recuperarlo aquella noche, otros intentaban desesperadamente (y sin mucho resultado) secar la habitación, que estaba mojada entera, todavía no sé como no nos dimos cuenta antes de que estabamos haciendo una gotera de tales proporciones, y otros fueron a buscar un secador de pelo para intentar secar la gotera. Cuando consiguieron encontrarlo (2 h después) descubrieron que el cable no llegaba hasta el techo, y que las dos horas las habiamos perdido tontamente.

El caso es que la gotera no tuvo demasiadas consecuencias, apenas nos echaron bronca y todavía hoy nos reímos de aquella tarde. Cuando aprenda a colgar fotos os pondré una foto de la famosa gotera, que ya se ha convertido en atracción turistica de todo visitante de la casa.

A partir de ese año el alcohol se guarda en el frigorífico, que es donde debe estar, espero que allí no pueda hacer goteras.



 
Comentario:
Ahora tengo 21 así que tenía... 17... casi hasta tengo que sacar la calculadora y todo...k no!!

Era la segunda vez que invadíamos la casa de mi amiga, así que tampoco podíamos llevar el alcohol y que lo viese toda la familia, digo yo que no estaría demasiado bien visto, jeje
 
Comentario:
Muy bueno lo de la gotera!! Aunque fue una faena para ese padre vacilón, todo está justificado, el alcohol no podía faltar, ahi tienes toda la razón, jeje!!

Un beso enorme

PD. ¿Hace cuatro años que edad tenías?
 
Comentario:
Qué graciosa la historia de la gotera :) Pero no me explico cómo no os disteis cuenta, si estabais en la habitacion... y anda que el padre, hay una gotera y os pregunta si os habeis meado? Jajajajajaja
 
Comentario:
bonitos recuerdos, de enormes colocones, de muy buenos amigos y tambien de mucha excitacion y mucha adrenalina.
Besos y bienvenida al blogomundo.
 
Comentario:
Uff

Que tiempos aquellos en los que ibamos a la fiesta del pueblo.

Se juntaban la juventud y las ganas de pasarlo bien, con el morbo de que tus padres o cualquiera de tu familia, te pillara bebiendo por ahi.

La primera vez que me emborraché fue en un pueblo.

Saludos
No