El final de la criba
La etapa de hoy ha sido tan rápida que después de dejar el muro, hemos podido llegar a buena hora, pegarnos una ducha y tener algo de tiempo para arreglar el coche. La etapa ha sido muy rápida, fatal para nuestros lastrados coches. Como viene siendo habitual, el nuestro ha sido el mas perjudicado y por el camino se ha quedado un amortiguador trasero. A partir de mañana dicen los que saben que empieza el Dakar de verdad, así que la situación es crítica.
Esta tarde lo sustituiremos por uno de recambio, al tiempo que tratamos de quitarnos peso de alguna forma o por lo menos, de redistribuirlo de alguna forma que cargue menos el eje trasero. Subirlo a la baca parece la solución, aunque resulte un engorro y por supuesto acabe por llenarse todo el equipaje de arena y polvo.
La entrada en Zouerat me ha dejado estupefacto. Al lado de lo malo de Marruecos, esto es aun más pobre. Gente y gente deambula por las calles sin ocupación y sin nada que llevarse a la boca. Los cuatro coches que se ven, son Renault 4 y 12 con matriculas españolas que ya se achatarraron por allí. No hay ningún lugar donde comprar porque nada hay que comprar.
El Raid continúa mañana con la gente que haya soportado hasta aquí. La temperatura de la prueba sube tanto como la del ambiente, por lo que estar fresco los dos próximos días antes de la etapa de descanso es fundamental. Aprovecharemos la tranquilidad durante unas horas antes de enfrentarnos de nuevo al infierno que supone llevar nuestro Land Cruiser por encima del peso máximo.
Esta tarde lo sustituiremos por uno de recambio, al tiempo que tratamos de quitarnos peso de alguna forma o por lo menos, de redistribuirlo de alguna forma que cargue menos el eje trasero. Subirlo a la baca parece la solución, aunque resulte un engorro y por supuesto acabe por llenarse todo el equipaje de arena y polvo.
La entrada en Zouerat me ha dejado estupefacto. Al lado de lo malo de Marruecos, esto es aun más pobre. Gente y gente deambula por las calles sin ocupación y sin nada que llevarse a la boca. Los cuatro coches que se ven, son Renault 4 y 12 con matriculas españolas que ya se achatarraron por allí. No hay ningún lugar donde comprar porque nada hay que comprar.
El Raid continúa mañana con la gente que haya soportado hasta aquí. La temperatura de la prueba sube tanto como la del ambiente, por lo que estar fresco los dos próximos días antes de la etapa de descanso es fundamental. Aprovecharemos la tranquilidad durante unas horas antes de enfrentarnos de nuevo al infierno que supone llevar nuestro Land Cruiser por encima del peso máximo.





