ODIO O AMOR. QUIZÁS CON PENSAMIENTO.
El mundanal consuelo de la estupidez propia, el absurdo comentario interior de tu conciencia, o simplemente, ese desasosiego apático, poco aparente y frecuente que sientes alguna vez, te hacen pensar muchas veces, el por qué haces las cosas, el por qué las sientes ,el por qué las vives....
Muchas veces uno se pregunta por su temeridad, si por haberse encontrado con alguien a quien se conoce pero a su vez, y tan de repente, descubres que es una gran desconocida. La felicidad te absorve tanto que incluso,a veces ,te la haces creer. Donde se siembra amor, siempre hay semillas de odio. Eso al menos, pienso yo. Porque el odio, tan diferente, tan contrario al amor, pero a la vez, tan cerca del cariño, que se hace totalmente desconcertante. No hay más explicación, cuando por amor dejas todo... al final, ese amor te abandona, el amor se vuelve odio, y ese odio hace que tú abandones todo. Incluso a ti mismo. ¡ Cuántas veces he sido prisionero de mi identidad !. Nunca supe el que fui. Peor era yo. Al menos, viví dentro de "ese maldito yo" . Perdidas y aumentos de peso, cambios de humor constantes, grotescas acciones sin saber el motivo, rencor, desconfianza.. en pocas palabras, es el naufragio de tu persona. Nadie se merece más de lo que puedas darte para ti mismo. Incluso, el amor lucha por la tolerencia, el amor lucha contra la hipocresía, el rencor, el resentimiento, la nostalgia... pero jamás se opone al odio. Porque sabe que se esconde detrás suyo. La persona con la que duermes hoy, puede ser la misma que odies mañana.
Odio, tal vez, sea una palabra negra, deshonesta, fuerte, sucia..... pero, también, no nos dejemos engañar, es sobre todo sentida.
No se por qué escribo incluso cosas que no tienen que ver con el día con el que llevo, no se por qué pienso cosas que incluso no me atreví nunca a escribir, incluso no se, si lo que escribo, alguna vez lo llegué a pensar... lo que si estoy seguro, es que todo aquello que escribo, y todo aquello que pueda pensar, lo he sentido.
Quizás sienta ese odio en éste momento que no siento nada más.
Afortunadamente,sólo odio cuando siento la necesidad de escribir....
.... será lo de menos.
Muchas veces uno se pregunta por su temeridad, si por haberse encontrado con alguien a quien se conoce pero a su vez, y tan de repente, descubres que es una gran desconocida. La felicidad te absorve tanto que incluso,a veces ,te la haces creer. Donde se siembra amor, siempre hay semillas de odio. Eso al menos, pienso yo. Porque el odio, tan diferente, tan contrario al amor, pero a la vez, tan cerca del cariño, que se hace totalmente desconcertante. No hay más explicación, cuando por amor dejas todo... al final, ese amor te abandona, el amor se vuelve odio, y ese odio hace que tú abandones todo. Incluso a ti mismo. ¡ Cuántas veces he sido prisionero de mi identidad !. Nunca supe el que fui. Peor era yo. Al menos, viví dentro de "ese maldito yo" . Perdidas y aumentos de peso, cambios de humor constantes, grotescas acciones sin saber el motivo, rencor, desconfianza.. en pocas palabras, es el naufragio de tu persona. Nadie se merece más de lo que puedas darte para ti mismo. Incluso, el amor lucha por la tolerencia, el amor lucha contra la hipocresía, el rencor, el resentimiento, la nostalgia... pero jamás se opone al odio. Porque sabe que se esconde detrás suyo. La persona con la que duermes hoy, puede ser la misma que odies mañana.
Odio, tal vez, sea una palabra negra, deshonesta, fuerte, sucia..... pero, también, no nos dejemos engañar, es sobre todo sentida.
No se por qué escribo incluso cosas que no tienen que ver con el día con el que llevo, no se por qué pienso cosas que incluso no me atreví nunca a escribir, incluso no se, si lo que escribo, alguna vez lo llegué a pensar... lo que si estoy seguro, es que todo aquello que escribo, y todo aquello que pueda pensar, lo he sentido.
Quizás sienta ese odio en éste momento que no siento nada más.
Afortunadamente,sólo odio cuando siento la necesidad de escribir....
.... será lo de menos.





