VERGÜENZA IMPROPIA.
Porque todos somos humanos y todos somos presos de nuestra libertad, me dejo influir por el contexto viril del cual no me gustaría ni siquiera nombrar. Cólera. Como un sutil embajador del infierno, mi transformación se hace presente, ante la atenta mirada de los que me rodean, sean vivos o no. Igual suerte corre mi mente, traicionada por éste estado de ánimo, más que ánimo, "pesánimo".
Es la vergüenza de mi orgullo, la deshonra de mi valioso ser. Pecado inmoral, moral; ¿ pecado ? ........ quizás más que eso.
La intensidad la cual,uno segrega más saliva de lo normal, y abre los ojos, tal sorpresa incluso propia, está más que justificada algunas veces incluso por ojos extraños. No se pedir perdón en mi estado anímico de ira. La fuerza, a veces sobrenatural que se apodera de mi cuerpo, que bloquea mi mente, puede provocar algún que otro desbarajuste en mi personalidad.
Como la canción de Calamaro, pero influyéndose en mi mismo, podría cantarme eso de .... " La última vez que te vi terminé bastante mal"... puesto no hay ojos propios que te vean en esa situación, pero si existe el tercero del remordimiento, el cual tras pensar en lo sucedido se convierte en cámara subjetiva ,enfocada en tercera persona, y se ve a sí mismo, cometiendo tal infortunio.
Pido, aunque sea en silencio y en letras que dudo que alguien lea alguna vez, el perdón correspondiente por aquellas voces, contestaciones, gestos y actos propios de un ser prehistórico que habita en mi ser. Puesto no soy ese al que ven en esa situación .
A veces sale cuando la estupidez roza el perder en el juego.
Pero, más vale, la rectificación de un idiota que el desentendimiento en un consejo de sabios.
Parece que soy el único al cual le interesa decir ésto. Pero pocos somos los que pedimos perdón. Tal vez si.
Pero esa es una vergüenza la cual no pueda controlar.....
Es la vergüenza de mi orgullo, la deshonra de mi valioso ser. Pecado inmoral, moral; ¿ pecado ? ........ quizás más que eso.
La intensidad la cual,uno segrega más saliva de lo normal, y abre los ojos, tal sorpresa incluso propia, está más que justificada algunas veces incluso por ojos extraños. No se pedir perdón en mi estado anímico de ira. La fuerza, a veces sobrenatural que se apodera de mi cuerpo, que bloquea mi mente, puede provocar algún que otro desbarajuste en mi personalidad.
Como la canción de Calamaro, pero influyéndose en mi mismo, podría cantarme eso de .... " La última vez que te vi terminé bastante mal"... puesto no hay ojos propios que te vean en esa situación, pero si existe el tercero del remordimiento, el cual tras pensar en lo sucedido se convierte en cámara subjetiva ,enfocada en tercera persona, y se ve a sí mismo, cometiendo tal infortunio.
Pido, aunque sea en silencio y en letras que dudo que alguien lea alguna vez, el perdón correspondiente por aquellas voces, contestaciones, gestos y actos propios de un ser prehistórico que habita en mi ser. Puesto no soy ese al que ven en esa situación .
A veces sale cuando la estupidez roza el perder en el juego.
Pero, más vale, la rectificación de un idiota que el desentendimiento en un consejo de sabios.
Parece que soy el único al cual le interesa decir ésto. Pero pocos somos los que pedimos perdón. Tal vez si.
Pero esa es una vergüenza la cual no pueda controlar.....





