Metro de Madrid
Ir en Metro me pone malo. Siempre hay algún tio bueno, siempre!, hoy por ejemplo, estaba en el vagón, de pié, y veo como a tres metros, un tio moreno, con el pelo corto, mentón ancho, barba cerrada, ojos grandes, nariz "importante" (como me gustan a mi) y unos labios que decían cómeme, no podía dejar de mirarle, mi mente me decía: no le mires más, que te canteas demasiado, pero mi cuello giraba y mis ojos miraban, y veían unos pantalones que junto con mi imaginación dejaban al descubierto unas piernas fuertes, ¡no le mires más que te ha visto mirarle el paquete! (giro la cabeza para el otro lado) que barba más cerrada tiene..., seguro que tiene pelos en el pecho, antes de que pudiera darme cuenta ya estaba mirándole la boca, y bajando por la barbilla hasta la nuez, veo que el pico del cuello de la camiseta deja ver una matita de pelos, ay... y claro, ya mi mente se ha puesto a imaginar como tenía que ser estar acariciándole el pecho, cojiendo los pelillos entre mis dedos... después de varios intentos de no mirarle más y de varias escenas en mi cabeza, se ha apeado. El hueco que ha dejado al bajarse lo ha llenado otro tío que se ha subido en esa misma estación, este sí que era un himán para mis ojos, menos mal que sólo quedaban dos estaciones para mi parada...
besoS
besoS





