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un jardin donde soñar
Entras en un lugar donde el susurro acaricia el silencio
Acerca de
Sobre un charco de luz pescando sueños, moribunda yacía la voz de los secretos. Darilea
Sindicación
 
ULTIMO VAHIDO DE UNA ESPERANZA
Ayer fue una noche de amigos,( en el msn) entablamos como de costumbre una simple conversación. Sin saber como llegamos a comentar los sucesos entre Marruecos y España.
Yo no soy la más indicada, quiero decir esto por que soy apolítica
y no entiendo ni puedo hablar de lo que no sé, pero como persona
como ser humano si que tengo todo el derecho a expresarme,
Y lo hago como verdaderamente puedo y me sale, sé que si esto no se frena va llegar a un punto peligroso para ambas partes.

Yo en su lugar tal vez también arriesgaría mi vida, si me prometiesen el paraíso al otro lado de una alambrada..

Me pongo en el lugar cómodo donde me encuentro y pienso en la subida de la delincuencia en los sueldos y empresarios que se valen de mano de obra barata.
Así que como yo no puedo arreglar esto, dejo lo que siento como ser humano.
No puedo hacer más.


Degollada ilusión
de sueños rotos
ultimo vahído de una esperanza
truncado el camino de una nueva vida
desgarrado el aliento
de anhelada quimera.

Prendido en la valla
yace la tristeza.

Se remueve el aire
cada anochecer
y una luna negra
los ve fallecer.

El silencio inunda
el llanto callado
de unos ojos perdidos
jamás encontrados.

Vanamente enjugo
tu dolor conmigo
mi dolor se seca,
en vergüenza ajena
al ver en un llanto
colgando en girones
la vida sajada
en una alambrada..



 
Sueño.

¡Como me rindo ante ti,
Sueño!.
Cuando en tus brazos me
Llevas,
al jardín de las mimosas.

Y en la orilla del olvido
el día cae rendido
ante tus pies.

Con alas invisibles
Morfeo se hace con la
eternidad de la noche
impenetrable de sonidos
desordenando estrellas con la magia
del silencio.

Me convierto en velero
enredada en las aguas
de los sueños.




 
Fui

¡Fui aire!,
Una tarde cualquiera no importa cual.
Paseé entre árboles centenarios, enredando mi rastro tronco arriba, acariciando ramas y hojas que me impregnaban de esperanza de vida.
Fui una piedra preciosa de roció, cabalgando a la grupa
de una rosa.
Centenares de gotitas danzaron junto a mi, y quiso una ninfa bañar de alegría los sueños de agua que de ella emergían.
Fui agua de río agitando las alas y esparciendo frescura
a mi alrededor.
Fui la nube que pasa dejando un recuerdo de rayos y truenos, abandonando la huella, al llegar el albor.
Fui el calmado arco iris con su bello color.
Fui... agitada silueta recostada en la cama despertando de un sueño con el resplandor.



 
La amistad


Te encontré cuando la noche negra simulaba un nuevo día, cuando la meticulosa tristeza me abrazaba hasta sumirme en un profundo precipicio sin fin.
Llegaste, con tu insistente carcajada arrastrandome a los brazos del buen humor.
Ese día que ilumino las noches más oscuras de mi vida, se fueron sucediendo uno tras otro.
El rumbo de mi suerte giro con tu ternura y mariposas danzaron al son de las palabras, acompañada siempre del duende de los astros.
La luna misteriosa se mecía en la esperanza y la magia en arco iris se convirtió en jardines donde nacio una rosa de nombre
La amistad


 
A veces no es lo que parece


Caminaba entre árboles de un tono melancólico, despedía el verano con la mirada tibia de aquel sueño anhelado.

Acostumbraba leer sentada en un banco del parque, acurrucada entre las letras de una novela de amor.

Se sentía, gaviota cruzando el mar, con sus conquistas.

Protagonista, entre las líneas y páginas que iba engullendo
dedicaba sus horas de descanso, a imaginarse en un mundo
inventado.

Se dirigía aquel pequeño kiosco, donde más de una vez
un dulce helado había refrescado sus pensamientos.

Con la mirada siempre izada al cielo, imaginaba ser barco velero, y dejarse mecer entre las aguas de un sereno mar.

Podía sentir el calor del sol acariciando su piel. Caricias
que anhelaba, calor que necesitaba para sentirse realmente mujer.

El rin de una bicicleta, que surgió de entre la nada, casi le hace perder el equilibrio.

Cayeron sus folios, su bolígrafo y la pequeña carpeta que siempre utilizaba.

Llegó al kiosco. Pero los pasos que la distanciaban del camino no eran los de la mujer, de deambulaba entre las hojas marchitas de los árboles y la delicada primavera en su esplendor.
Eran los pasos de una mujer de gesto firme, segura de si misma.

Por completo decidió olvidar a la protagonista de su nueva novela.

Olvidarla..... y disfrutar de la compañía del chico que la esperaba
a unos pasos de allí.
Le dirigió una mirada, en la que encerraba la picara complicidad
de unos brazos que la acariciaban cada mañana al despertar.
Una mirada cargada de deseo, de sueños compartidos y de miles de caricias pendientes de dar.

Se sentía total y profundamente amada.

No siempre las cosas son como parecen.

<
 
Te espero



 
Mañana vestiré de rosa
Igual que os deje la historia de Pigmalión quiero que os llegue el bonito relato de Frankz Zafka

Existen métodos insuficientes, casi pueriles, que también pueden servir para la salvación. He aquí la prueba:
Para guardarse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones mas fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bién quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con inocente alegría.
Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.
En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas les hizo olvidar toda canción.
Ulises, (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él se hallaba a salvo. Fugazmente, vió primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo mas acerca de ellas.
Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.
Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.
La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.

Franz Kafka




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Arrancaron de cuajo
Las huellas que dejaste a tu paso
Succionaron de mi vida
En un momento...
un pedazo.

Con un simulacro
río de amapolas
los vestigios que prendaste
a mi cuerpo me dicen adiós.

Y lloro...
Y te despido..
Y en mi silencio
Añoraré el mes de abril
Que debía anunciar tu llegada.

Como Ulises
Representaré la falsa
De no soñarte
Y en mi silencio
arañaré el vacío
Que me dejaste.
Darilea.


Mañana vestiré de escudo el semblante pálido y el color rosa teñirá de rosas el jardín de este blog.
 
Danza de mariposas.


El sol hurgaba entre las rendijas de la ventana.
Quería penetrar sobre aquel cuerpo inexistente
de vida.
Aquel diminuto cuerpo, que yacía con la mirada
perdida sobre la muñeca que descansaba en su regazo.

La mecía incesante, entonando una vieja nana
que compuso para la flor de sus días.
Los pétalos marchitos, dejaron huella en su memoria
Impregnando sus recuerdos para siempre.
Quedando enganchada, en aquel desventurado día.
Acurrucaba tiernamente los vestigios de aquel muñeco de trapo que apenas dejaba entrever una carita sonriente, de entre el manojo de cabellos deshilachados.
Acercándose la hora de la merienda el chillido de las ruedas sobre el parquet, la despertó de su agononica melodía.

La joven enfermera le aparto con sumo cuidado la muñeca de las manos, para darle un vaso de zumo con unas galletas.
Como una autómata recogió lo que le extendía.
Para con ello engullir el llanto malogrado, que perdió años atrás.

_Coma – le dijo la muchacha

y ella devolviéndole la más dulce de las sonrisas
dentro de su locura le respondió.

_ Si, para amamantar bien a mi bebe.


Con un gesto, compasivo le acaricio los cabellos blancos.
Esperó a que terminase de comer, para recoger el vaso.

Le devolvió su ansiado tesoro.

Comenzó de nuevo a balancear la mecedora, para dejar dormida a su estrella.

Los rayos de sol lograron entrar en la doliente habitación hasta alcanzarla.
Dejándose abrazar por los cálidos brazos que la ascendieron por el arco iris, se adentro en el abismo de una danza de mariposas...

La delicada armonía del descanso perpetuo.

 
GRACIAS

Gracias a todos por estar en la distancia.
Gracias a los correos que me llegaron, a la mano invisible que siempre esta.
Gracias...... a ti personalmente...




¡Adios¡
El sol se pone...
!Adiós¡
-El que te lleva soy yo._
!Adiós¡ !Adiós¡
Di ¿te alejas?
¿Vienes hacia mi?....!No llegas¡

Esta noche
irás y vendrás, insomne,
por mi exaltado desvelo.
Mi amor llorará hacia adentro...
_ No seas, minuto, ahora¡
!Falta¡ !No seas¡ !Que toda
la vida olvide su rumbo
con tu fracaso, minuto!
Pero el sol se cae... El campo
con luz, se te irá quedando
lejos, cada vez más cerca
de mi parada tristeza.
_Va el tren por mi corazón._
!Te vas¡....
!Adiós¡
!Ven¡...
!Adiós¡....

Juan Ramón Jiménez



Como volverán las oscuras golondrinas sus nidos a colgar
volveré a sonreir mañana, por que el sol sigue brillando
tras la montaña más escarpada.


No es ninguna despedida, es más bien una reconciliación conmigo misma, los días pasan y pasas de la ira al replanteamiento de los hechos y a cuestionarte otras circunstancias aún peor y entonces piensas que quizás fue mejor ahora que más tarde, tal vez es una forma de consolación a ti misma.
Para estar bien y seguir adelante, has de pensar así si no te hundes en el lodo. No se si tiene mucha lógica lo que estoy escribiendo
todavia tengo la mente espesa. Siempre me considere Ave Fenix y como tal, resurgiré de las cenizas.
 
Que dura es la vida.
En el post de 15 de agosto
Regresé y....

Hablaba de un deseo, un jilguerillo que tenía encerrado en el baúl de los recuerdos.
El cual se dejaba entrever alguna vez, y yo desechaba rápidamente para evitar el sufrimiento.
Pasaron 10 larguísimos años, en el lugar más profundo del olvido
se hizo un hueco para querer ver la luz .

Y me lleno de ilusiones, de nuevas sensaciones, de pequeños recuerdos.

Ahora la maldita vida, el maldito destino va y me lo arrebata.
Y yo me pregunto .....
¿Porqué?.... ¿por qué la vida te da y te quita?
En tan solo unos meses tuve que poner del revés mi vida, y ahora...... ¿Qué tengo?
¿Qué me dejo?
Ahora..... el llanto inunda mis mejillas, de rabia de dolor, de impotencia, estoy enfadada, histérica me siento mal conmigo misma, quiero estar a solas con este sufrimiento.
Trini hizo un post en el que decía algo así como dejarme llorar.
Yo digo dejarme acurrucarme en el suelo, perderme en la desolación en la angustia, de lo injusto, abrigar mi vientre despoblado de flores y acunar en silencio las lágrimas de la desilusión.

Mañana será otro día.


Esto lo escribí hace unos días, hoy se la respuesta
Maldita incertidumbre
Que me devora el alma
Que araña las entrañas
Que debían florecer.

Maldita sin razón
Que enturbia mis deseos.

Incauto amanecer
Anunciante del día.
Más horas más minutos
Que he de padecer.

Que corran las agujas
Del reloj de mis días
Y aparezca el remedio
De esta desazón.


 
PIGMALIÓN
Hace mucho que leí esta historia y supongo que todos la conoceis, a mi me parece preciosa. ¿Qué opinais vosotros?.

Pigmalión rey de Chipre, además de ser sacerdote y rey, era también un magnífico escultor.
Durante mucho tiempo, Pigmalión había buscado una esposa, cuya belleza correspondiera con su idea de la mujer perfecta. Al fin decidió que no se casaría, y dedicaría todo su tiempo y el amor que sentía dentro de sí a la creación de las más hermosas estatuas. Era tal la fuerza del sentimiento y de la inspiración cuando trabajaba el mármol, que su mano parecía guiada por un poder mágico. La primera estatua fue la de una joven, a la que llamó Galatea, tan perfecta y tan hermosa, que Pigmalión se enamoró de ella perdidamente. Soñó que la estatua cobraba vida.

Ovidio poetizó así el mito en el libro X de las Metamorfosis: «Pigmalión se dirigió a la estatua y, al tocarla, le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que, deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera del monte Himeto se ablanda a los rayos del sol y se deja manejar con los dedos, tomando varias figuras y haciéndose más dócil y blanda con el manejo. Al verlo, Pigmalión se llena de un gran gozo mezclado de temor, creyendo que se engañaba. Volvió a tocar la estatua otra vez, y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos.»
Pigmalión despertó: en lugar de la estatua se hallaba Afrodita en persona, que le dijo «Mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal».

Moraleja: Mantengamos las más altas ilusiones en aquellos con quienes convivimos; si sinceramente creemos en sus posibilidades, las veremos cumplidas.




Moldéame
Como si de arcilla fuese
Todo mi cuerpo.

Dibújame oquedades
Perfila mis caderas
Ondéame en tu abrazo.

Tornea una cenefa
De besos con tu boca
Modela tus caricias
Escúlpeme en tus brazos.

Que seré tu escultura
La obra de tus manos.





 
La espera de Magalí
¡Qué de hojas caerán,
al llegar el otoño!
Cuantas cartas escritas quedaran sin respuesta, de nuevo el colegial con mochila cargada
llenará de sueños las horas del recreo.
Crujirán las hojas secas, bajo los pies del caminante y el sol cabizbajo teñirá de teja el color de las tardes.
Por el parque irán los secretos amantes, y en un banco sentada esperará Magali.
Al retorno del viento con olor a romero, a que las vías del tiempo le devuelvan un “ te quiero”.
Marchita entre las flores del jardín de los cuentos, solloza en la esquina de los resentimientos, al valor faltado en aquella despedida, al humo de aquel tren que se llevo su vida .
Con la tez arrugada espera entre lamentos, acariciar el suave color del universo. A que llegue un verano y con el un viajero que traiga la maleta repleta de sus sueños.


 
¿Cuál serás tú?

Mariposa de luz
la belleza se va cuando yo llego
a su rosa.
Corro, ciego, tras ella...
La medio cojo aqui y all...
!Sólo queda en mi mano
la forma de su huida¡

Tesoro mío de mañana,
¿cuál serás tú?, ¿por qué rincones
de mi alma te escondes y me burlas,
que hasta parece, !ay¡
que no eres mío?


Juan Ramón Jiménez




Dimelo al oido
que lo susurre el viento
que en una melodía
me lo traigan envuelto.

Dimelo al oido
que no se entere el tiempo
las noches que te acuno
distante entre los sueños.