THE SHOW MUST GO ON...
Una vez estuve cerrada por derribo. Y tengo la maldita manía de hacer lo que siento. Así me va. Soy de las que sigue el camino de baldosas amarillas. Pero no está Oz al final. En todo caso me encontraré un Starbucks.
Ha llegado el momento. Ese momento donde en algunas discotecas ponen New York, New York de Frank Sinatra para dar a entender que se cierra el garito. El momento en que me acaba la música en el winamp. El momento en que la única canción que tengo ahora puesta no deja de sonar. Y cerraré esto y sonará aún un par de veces más.

Otra vez me he caido en el charco. Pero esta vez llevaba botas de agua y he chapoteado a gusto. Ni he podido ni he querido evitarlo. Sin embargo, ha sido diferente. Consciencia plena.
Iba a poner una lista de agradecimientos. Pero como que no.... Cada uno que se apropie de lo que quiera, que otros lo harán de lo que les corresponda...
"...Puedes mirar dentro de mí que a veces me desempaño..."
Sonando "Tunnel Of Love", Dire Straits...
Darkita dice adiós con la mano... y cuelga el cartel de "closed"...
Ha llegado el momento. Ese momento donde en algunas discotecas ponen New York, New York de Frank Sinatra para dar a entender que se cierra el garito. El momento en que me acaba la música en el winamp. El momento en que la única canción que tengo ahora puesta no deja de sonar. Y cerraré esto y sonará aún un par de veces más.

Otra vez me he caido en el charco. Pero esta vez llevaba botas de agua y he chapoteado a gusto. Ni he podido ni he querido evitarlo. Sin embargo, ha sido diferente. Consciencia plena.
Iba a poner una lista de agradecimientos. Pero como que no.... Cada uno que se apropie de lo que quiera, que otros lo harán de lo que les corresponda...
"...Puedes mirar dentro de mí que a veces me desempaño..."
Sonando "Tunnel Of Love", Dire Straits...
Darkita dice adiós con la mano... y cuelga el cartel de "closed"...
A PRESENT FOR YOU...
De vez en cuando suelo revisar mi pc para ver qué me encuentro y es como dragar un estanque:suele aparecer de todo. Normalmente son fotos, documentos y mails que te han ido pasando y se han quedado por ahí perdidos.
Eso me ha hecho pensar en los regalos. En los hechos y los recibidos. He pensado en el último regalo que me han hecho, y eso fue ayer; de manera inesperada alguien coló en una de mis bolsas de compras, un perfume que huele a manzana. Curioso e interesante.
Sin embargo, el último regalo que me tocó la fibra ha sido una canción. Pero no porque sea original, sino porque es algo que alguien ha creado, ha tocado, ha inspirado, ha mimado, etc...
Yo soy de esas personas a las que les gusta regalar cosas. He sido capaz de perderme por callejuelas de grandes ciudades para encontrar tiendas maravillosas de apenas unos metros cuadrados y casi siempre, atendidas por viejecitos/as que parecían salidos de algún cuento. He encontrado pañuelos de seda que crujían sólo con mirarlos, vinilos cuya envoltura estaba hecha pedazos, y, sin embargo, el disco permanecía impoluto como el contenido del cofre del tesoro,,,
Siempre he pensado que los regalos son como los libros: ellos me encuentran a mí y ni al revés. A veces ha pasado mucho tiempo. Una vez me tiré casi 3 meses para encontrar un tren de hojalata. Vi miles de ellos, de todas las formas, colores y materiales. Pero no era ninguno de esos. No sentía eso de "es este". Afortunadamente no estaba sujeta a eso de las fechas. Es más, me importan un bledo las fechas puntuales, y una tarde, en otra ciudad, apareció mirándome desde el escaparate de un anticuario. Apareció nada menos que a 475 kms de mi ciudad.

Toda búsqueda tiene su recompensa cuando ves la cara de la persona a la que va destinada el regalo. Suelen pasar por varias fases, la sorpresa, la duda cautelosa de "¿Serán unos calcetines?" , el deseo voraz de romper el papel y los lazos y por fin la cara de "Hala, hala, hala" que suele poner un amigo mío.
Por esta última cara, por apenas 5 segundos casi orgasmáticos, merece la pena todo. Por eso, y por el placer de hacer algo por alguien. Porque te apetece emplear tu tiempo (más que tu dinero) en otra persona. Porque hoy en día emplear tiempo en alguien es el mejor regalo del mundo. Porque valoro más que me regales una amapola a que me regales un collar de perlas.
Porque la canción que estoy escuchando mientras escribo esto, es eso. Porque me une a esa persona. Porque me hace imaginarle componiendo y pensando. Porque le veo tentando a las musas. Porque ha empleado tiempo en hacerlo y le gusta lo que ha hecho. Porque tuvo el detalle de regalármela y hacerla mía cuando originalmente no era así. Porque escuchándola sé algunas cosas que le gustan y otras que no. Y, sobre todo, porque hoy, cuando le echo de menos, me permite tenerle algo más cerca.
Sonando....
Darkita cierra el winamp y sigue dudando si compartir la canción que suena....
Eso me ha hecho pensar en los regalos. En los hechos y los recibidos. He pensado en el último regalo que me han hecho, y eso fue ayer; de manera inesperada alguien coló en una de mis bolsas de compras, un perfume que huele a manzana. Curioso e interesante.
Sin embargo, el último regalo que me tocó la fibra ha sido una canción. Pero no porque sea original, sino porque es algo que alguien ha creado, ha tocado, ha inspirado, ha mimado, etc...
Yo soy de esas personas a las que les gusta regalar cosas. He sido capaz de perderme por callejuelas de grandes ciudades para encontrar tiendas maravillosas de apenas unos metros cuadrados y casi siempre, atendidas por viejecitos/as que parecían salidos de algún cuento. He encontrado pañuelos de seda que crujían sólo con mirarlos, vinilos cuya envoltura estaba hecha pedazos, y, sin embargo, el disco permanecía impoluto como el contenido del cofre del tesoro,,,
Siempre he pensado que los regalos son como los libros: ellos me encuentran a mí y ni al revés. A veces ha pasado mucho tiempo. Una vez me tiré casi 3 meses para encontrar un tren de hojalata. Vi miles de ellos, de todas las formas, colores y materiales. Pero no era ninguno de esos. No sentía eso de "es este". Afortunadamente no estaba sujeta a eso de las fechas. Es más, me importan un bledo las fechas puntuales, y una tarde, en otra ciudad, apareció mirándome desde el escaparate de un anticuario. Apareció nada menos que a 475 kms de mi ciudad.

Toda búsqueda tiene su recompensa cuando ves la cara de la persona a la que va destinada el regalo. Suelen pasar por varias fases, la sorpresa, la duda cautelosa de "¿Serán unos calcetines?" , el deseo voraz de romper el papel y los lazos y por fin la cara de "Hala, hala, hala" que suele poner un amigo mío.
Por esta última cara, por apenas 5 segundos casi orgasmáticos, merece la pena todo. Por eso, y por el placer de hacer algo por alguien. Porque te apetece emplear tu tiempo (más que tu dinero) en otra persona. Porque hoy en día emplear tiempo en alguien es el mejor regalo del mundo. Porque valoro más que me regales una amapola a que me regales un collar de perlas.
Porque la canción que estoy escuchando mientras escribo esto, es eso. Porque me une a esa persona. Porque me hace imaginarle componiendo y pensando. Porque le veo tentando a las musas. Porque ha empleado tiempo en hacerlo y le gusta lo que ha hecho. Porque tuvo el detalle de regalármela y hacerla mía cuando originalmente no era así. Porque escuchándola sé algunas cosas que le gustan y otras que no. Y, sobre todo, porque hoy, cuando le echo de menos, me permite tenerle algo más cerca.
Sonando....
Darkita cierra el winamp y sigue dudando si compartir la canción que suena....





