CÓMO ME HAS LLAMADO ??? !!!!!
...Hace un par de días alguien que apenas me conoce me llamó "competitiva"... y todavía sigo sin entender por qué me ha sentado tan mal...
Os pongo en situación... grupo de gente de trabajo charlando y al comentar yo que esa tarde jugaba mi Barça... el personaje antes mencionado me mira y empieza a soltar " buenoooo, buenoooo, habrá que verte a ti en un partido de esos...ufffff... con lo que competitiva que pareces uffff tienes que ser tela".
Y se quedó tan ancho.
Se quedó tan ancho hasta que me vio la cara de "pero qué me estás contando, pollo"... y se apresuró a añadir "oye, oye , pero que no es malo que a mí me parece una cosa positiva el ser competitiva"...
Pero ya no tenía arreglo...
La mayoría pensaréis que es un comentario normal, sin importancia y que soy una paranoica... pero... hay 2 cositas que...
Una es que nunca me he considerado competitiva...al contrario...puedo ser una tiburona mental pero no laboral.. (o al menos así lo creo yo).
Dos... el personajillo acusador es un mico de 22 años que me conoce desde hace exactamente 6 días.
He sondeado a mi alrededor y una de las mejores opiniones ha sido " no es que seas competitiva, acaso agresiva pero porque sabes cómo hacer las cosas y esa seguridad nos intimida"...
Y en esto andamos....
C O M P E T I T I V A ...
Sonando "Simply Irresistable", Robert Palmer...
Os pongo en situación... grupo de gente de trabajo charlando y al comentar yo que esa tarde jugaba mi Barça... el personaje antes mencionado me mira y empieza a soltar " buenoooo, buenoooo, habrá que verte a ti en un partido de esos...ufffff... con lo que competitiva que pareces uffff tienes que ser tela".
Y se quedó tan ancho.
Se quedó tan ancho hasta que me vio la cara de "pero qué me estás contando, pollo"... y se apresuró a añadir "oye, oye , pero que no es malo que a mí me parece una cosa positiva el ser competitiva"...
Pero ya no tenía arreglo...
La mayoría pensaréis que es un comentario normal, sin importancia y que soy una paranoica... pero... hay 2 cositas que...
Una es que nunca me he considerado competitiva...al contrario...puedo ser una tiburona mental pero no laboral.. (o al menos así lo creo yo).
Dos... el personajillo acusador es un mico de 22 años que me conoce desde hace exactamente 6 días.
He sondeado a mi alrededor y una de las mejores opiniones ha sido " no es que seas competitiva, acaso agresiva pero porque sabes cómo hacer las cosas y esa seguridad nos intimida"...
Y en esto andamos....
C O M P E T I T I V A ...
Sonando "Simply Irresistable", Robert Palmer...
Comentario:
Pero seamos serios, que se puede esperar de un chico de 22 años que no ha trabajado en su vida, que seguramente ha terminado de estudiar hace unos meses y esta intentando ponerse a la altura de las circunstancias, pues nada, de nada. Ademas te dire algo todos hemos sido y somos competitivos en muchos aspectos que parecen normales, nuestra vida diaria es una mera competicion por todo, desde llegar al asiento del metro ese que sa quedado vacio con el vagon repleto de gente, hasta pillar un sitio en la cola de la pescaderia antes de la vieja esa que conocemos que siempre se enrrolla como las personas, a intentar que no nos coman el terreno en el aspecto sentimental alguna lagarta o algun salibilla de esos que hay muchos y nos quiten al chico que nos gusta o la chica que nos atrae, asi que todos somos y seremos competitivos en mas aspectos de lso que vemos, y uno muy importante en el ansia de aprender cosas, y de entenderlas. Mira yo...Yo te tiro los tejos y compitoooo...jejejejeje, Mira que sois las mujeres anda que no le dais vueltas a las cosas...Seamos competitivos y un poquito de fujitsu.
Comentario:
Él lo dijo... y eso es un hecho .
"Cuando yo me examiné a mí mismo y a mis métodos de pensamiento, llegué a la conclusión de que mi imaginación ha significado más para mí que mi inteligencia". Esta es la conclusión a la que llegó Albert Einstein cuando echó la vista atrás. Y es que la creatividad, junto con las habilidades sociales, el pensamiento crítico y la persuasión son algunas de las armas de las que disponemos para llegar a triunfar en la profesión que hayamos elegido. Usarlas o no hacerlo, puede marcar cada uno de los pasos que demos en el camino que nos lleva a las metas que nos hemos marcado. Aprender a sacar provecho de ellas es todo un arte.
Entonces MOOG dice:
La única manera de ser competitiva, no sólo en la vida profesional sino también en la vida personal, es derribar todas las barreras que nos autoimponenos y que impiden el desarrollo de nuestra creatividad.
La educación recibida por muchas generaciones de mujeres se ha centrado en enseñar a encontrar la respuesta correcta, por lo que existe poca práctica y entrenamiento en generar una cantidad significativa de posibles respuestas que nos pueden llevar a ideas creativas. Afortunadamente, la mujer posee la cualidad de no tener una fe desmesurada en la lógica, que aplicada con excesiva antelación en el proceso de generación de ideas acaba por cerrar los caminos a los pensamientos que pueden producir ideas inusuales y diferentes a las del resto.
Las reglas son importantes pero ocasionalmente necesitan ser dejadas de lado para encontrar nuevas vías de expresión, nuevos caminos, que permitan solucionar viejos problemas. La capacidad de improvisación es una cualidad muy apreciada cuando se quiere triunfar, así como también lo es la rapidez. De ella y de olvidar, aunque sólo sea por unos instantes el sentido práctico de la vida, nacen ideas que aunque no parezcan viables en un principio, pueden llegar a transformarse en resultados y ganancias si no son eliminadas demasiado pronto.
Para ser competitivo es necesario apartar de la cabeza el miedo a cometer errores. Destacar requiere dar un salto, asumir riesgos que puede que nos lleven al fracaso. En cualquier caso, cualquier equivocación debe ser considerada como un paso, como una manera de superarse. No hay que olvidar que la presunción de conocimiento también aparece ligada al concepto del riesgo desde el momento en el que se convierte en un muro que cierra al individuo ante cualquier nueva aportación.
Sin embargo, progresar no depende únicamente de la relación de uno consigo mismo, también de la capacidad que el ser humano tiene para interactuar en grupo. De hecho, las habilidades sociales son consideradas cada vez más como un factor primordial para conseguir el éxito, sobre todo si se tiene en cuenta que las reuniones sociales son una parte importante del quehacer de un trabajador, independientemente del cargo que ocupe. Ellas son una ocasión para relajarse con los viejos amigos, encontrar nuevos clientes, buscar y sellar negocios. Si se rompen las reglas "ocultas" de comportamiento, fácilmente puede uno sabotearse a sí mismo.
Los mayores errores en estos casos suelen manifestarse a través del lenguaje corporal. Por ejemplo, dar un apretón de manos débil, que suele denotar inestabilidad e inseguridad; no mantener el cuerpo erguido, algo que se entiende como una falta de interés; fumar incluso cuando está permitido hacerlo si hay gente que no lo hace; no usar chaqueta; acercarse demasiado invadiendo el espacio vital del otro; hablar demasiado alto haciendo pensar que se es dominante; o algo tan poco significativo como poner la mano sobre el hombro de la otra persona cuando apenas acaban de ser presentados.
Pensamiento crítico
En el libro "Heads You Win: How The Best Companies Win" (Simon & Schuster), Quinn Spitzer y Ron Evans, de la conocida empresa consultora Koepner-Tregoe, llegan a la conclusión de que el "pensamiento crítico" es el verdadero camino para llevar a una empresa al éxito.
Según los autores, el pensamiento crítico está compuesto por cuatro habilidades: habilidad para resolver problemas, habilidad para tomar decisiones, habilidad para anticipar tendencias y oportunidades futuras, y habilidad para manejarse dentro de la complejidad. Spitzer y Evans señalan además, que esas habilidades ya no son tareas individuales sino que se han convertido en actividades colectivas.
En resumen, si se desea ser competitivo, no hay más remedio que contar con los demás. En el caso de ser el dueño de la empresa, significaría contratar ejecutivos que tengan esas cualidades o capacitar al personal para que las adquiera.
¿Cómo persuadir a la gente?
Para conseguir las metas que nos hemos marcado muchas veces es más útil ser persuasivo que contar con un buen currículum. Hay que saber convencer a la gente de que su perspectiva o idea es útil y para ello existen técnicas. Lo más importante no es sólo tener ideas sino creer en ellas y comunicarlas de manera eficaz. Pero antes de tratar de persuadir a alguien hay que saber exactamente lo que se quiere, conocer lo que significa la petición que se formula, ser capaz de presentar los beneficios que reportará, y anticipar las posibles objeciones.
Si una persona es capaz de poner en práctica esta fórmula de cuatro puntos y conseguir al mismo tiempo, reducir el estrés intentando no atacar todos los asuntos de golpe, realizando una pausa para respirar profundamente, efectuando algún ejercicio físico, cambiando los "debería" por los "podría"; cediendo algunas veces y evitando las cosas que le causan ira, podríamos decir que está preparada para afrontar la vida laboral con éxito.
QUIERO decir con esto que......
ojalá y lo seas .
MOOG es asquerosamente † † †
"Cuando yo me examiné a mí mismo y a mis métodos de pensamiento, llegué a la conclusión de que mi imaginación ha significado más para mí que mi inteligencia". Esta es la conclusión a la que llegó Albert Einstein cuando echó la vista atrás. Y es que la creatividad, junto con las habilidades sociales, el pensamiento crítico y la persuasión son algunas de las armas de las que disponemos para llegar a triunfar en la profesión que hayamos elegido. Usarlas o no hacerlo, puede marcar cada uno de los pasos que demos en el camino que nos lleva a las metas que nos hemos marcado. Aprender a sacar provecho de ellas es todo un arte.
Entonces MOOG dice:
La única manera de ser competitiva, no sólo en la vida profesional sino también en la vida personal, es derribar todas las barreras que nos autoimponenos y que impiden el desarrollo de nuestra creatividad.
La educación recibida por muchas generaciones de mujeres se ha centrado en enseñar a encontrar la respuesta correcta, por lo que existe poca práctica y entrenamiento en generar una cantidad significativa de posibles respuestas que nos pueden llevar a ideas creativas. Afortunadamente, la mujer posee la cualidad de no tener una fe desmesurada en la lógica, que aplicada con excesiva antelación en el proceso de generación de ideas acaba por cerrar los caminos a los pensamientos que pueden producir ideas inusuales y diferentes a las del resto.
Las reglas son importantes pero ocasionalmente necesitan ser dejadas de lado para encontrar nuevas vías de expresión, nuevos caminos, que permitan solucionar viejos problemas. La capacidad de improvisación es una cualidad muy apreciada cuando se quiere triunfar, así como también lo es la rapidez. De ella y de olvidar, aunque sólo sea por unos instantes el sentido práctico de la vida, nacen ideas que aunque no parezcan viables en un principio, pueden llegar a transformarse en resultados y ganancias si no son eliminadas demasiado pronto.
Para ser competitivo es necesario apartar de la cabeza el miedo a cometer errores. Destacar requiere dar un salto, asumir riesgos que puede que nos lleven al fracaso. En cualquier caso, cualquier equivocación debe ser considerada como un paso, como una manera de superarse. No hay que olvidar que la presunción de conocimiento también aparece ligada al concepto del riesgo desde el momento en el que se convierte en un muro que cierra al individuo ante cualquier nueva aportación.
Sin embargo, progresar no depende únicamente de la relación de uno consigo mismo, también de la capacidad que el ser humano tiene para interactuar en grupo. De hecho, las habilidades sociales son consideradas cada vez más como un factor primordial para conseguir el éxito, sobre todo si se tiene en cuenta que las reuniones sociales son una parte importante del quehacer de un trabajador, independientemente del cargo que ocupe. Ellas son una ocasión para relajarse con los viejos amigos, encontrar nuevos clientes, buscar y sellar negocios. Si se rompen las reglas "ocultas" de comportamiento, fácilmente puede uno sabotearse a sí mismo.
Los mayores errores en estos casos suelen manifestarse a través del lenguaje corporal. Por ejemplo, dar un apretón de manos débil, que suele denotar inestabilidad e inseguridad; no mantener el cuerpo erguido, algo que se entiende como una falta de interés; fumar incluso cuando está permitido hacerlo si hay gente que no lo hace; no usar chaqueta; acercarse demasiado invadiendo el espacio vital del otro; hablar demasiado alto haciendo pensar que se es dominante; o algo tan poco significativo como poner la mano sobre el hombro de la otra persona cuando apenas acaban de ser presentados.
Pensamiento crítico
En el libro "Heads You Win: How The Best Companies Win" (Simon & Schuster), Quinn Spitzer y Ron Evans, de la conocida empresa consultora Koepner-Tregoe, llegan a la conclusión de que el "pensamiento crítico" es el verdadero camino para llevar a una empresa al éxito.
Según los autores, el pensamiento crítico está compuesto por cuatro habilidades: habilidad para resolver problemas, habilidad para tomar decisiones, habilidad para anticipar tendencias y oportunidades futuras, y habilidad para manejarse dentro de la complejidad. Spitzer y Evans señalan además, que esas habilidades ya no son tareas individuales sino que se han convertido en actividades colectivas.
En resumen, si se desea ser competitivo, no hay más remedio que contar con los demás. En el caso de ser el dueño de la empresa, significaría contratar ejecutivos que tengan esas cualidades o capacitar al personal para que las adquiera.
¿Cómo persuadir a la gente?
Para conseguir las metas que nos hemos marcado muchas veces es más útil ser persuasivo que contar con un buen currículum. Hay que saber convencer a la gente de que su perspectiva o idea es útil y para ello existen técnicas. Lo más importante no es sólo tener ideas sino creer en ellas y comunicarlas de manera eficaz. Pero antes de tratar de persuadir a alguien hay que saber exactamente lo que se quiere, conocer lo que significa la petición que se formula, ser capaz de presentar los beneficios que reportará, y anticipar las posibles objeciones.
Si una persona es capaz de poner en práctica esta fórmula de cuatro puntos y conseguir al mismo tiempo, reducir el estrés intentando no atacar todos los asuntos de golpe, realizando una pausa para respirar profundamente, efectuando algún ejercicio físico, cambiando los "debería" por los "podría"; cediendo algunas veces y evitando las cosas que le causan ira, podríamos decir que está preparada para afrontar la vida laboral con éxito.
QUIERO decir con esto que......
ojalá y lo seas .
MOOG es asquerosamente † † †