3º Capítulo.. ( Por Julia )
El despertar..
Sus pasos caminaban indecisos y nerviosos por una ruta de superficie transparente, rodeada por la oscuridad. El viento soplaba fuertemente y estuvo a punto de hacerla caer más de una vez..
Tenía frío. Y estaba sola.
Buscó con la mirada algún lugar donde olvidar a la soledad, llamó sin respuesta alguna a personas que nunca se encontrarían en aquel temerario sitio.
Siempre la melodía que dominaba ese mundo era la misma. Silencio.
Corrió por aquel pasillo oscuro, donde no se hallaba ni el más fino halo de luz, donde el único ser con vida que se encontraba allí era ella misma. Paró un instante al ver que sus fuerzas y sus intentos de salir de aquel lugar eran inútiles.
Sintió entonces un aliento tras sí. Un aliento frío, que le hizo estremecerse, y como movida por un resorte, darse la vuelta para toparse con aquellos ojos verdes..
Gritó.
Rea se despertó. Respiraba entrecortadamente, y la ligera camiseta que vestía se le había pegado al cuerpo, producto del sudor. Las manos le temblaban, y el corazón le latía aceleradamente, como si en unos minutos hubiese corrido una larga distancia. Cerró los ojos y trató de tranquilizarse.
" Todo ha sido un sueño.."
Miró unos instantes a Jack, su perro, grande y gris, se podría decir que de la raza hasky, que dormía plácidamente a su lado. Se pasó la mano por el cabello, queriendo estar durmiendo como lo hacía él, maldiciendo a aquel sueño que la había desvelado.
Se levantó con delicadeza y se dirigió hacia el balcón. Abrió los ventanales de par en par, deseando sentir el aire fresco en su rostro, necesitando el consuelo y la presencia de la luz de la luna iluminando sus ojos. Suspiró, aún temblando.
Tenía frío, pero en aquel instante no le importaba. Sólo quería tranquilizarse, olvidar completamente a aquellos ojos verdes que había presenciado en aquel sueño, mejor dicho, aquella pesadilla.
Apoyó la cabeza sobre el marco del balcón y cerró los ojos de nuevo, sumiéndose en el descanso. Se abrazó a sí misma notando como el viento la llamaba.
Sintió que la oscuridad de su habitación traía a la inseguridad consigo. Nunca le había gustado la oscuridad. Siempre había tenido cierto miedo a ella..
Se volvió y miró hacia el interior del cuarto. El color negro reinaba en la mayoría de los rincones de la habitación, sin dejar paso a ningún halo de luminosidad. Allí, a aquellas horas de la noche, la luz no existía. Allí, en aquellos momentos, para Rea, la oscuridad salía de su escondite, eliminando a la calidez de su cuarto y trayendo al frío, a miles de malos recuerdos y sentimientos, incluso al pánico.
Exhaló un suspiro y chasqueó los dedos. Sonrió al ver que en el aire habían aparecido varias llamas, que emanaban una luz blanca y bonita, que daban tranquilidad y expulsaban a la preocupación. Se alegró al comprobar que la luz combatía con la oscuridad en aquellos instantes, llevándose la victoria.
Alzó la mirada y observó detenidamente la luna. Centró sus ojos en el cielo, en aquel oscuro manto que se alzaba por encima de todo el mundo. Aquel sitio en el que también, cada noche, se libraba una batalla entre la luz de las estrellas, y la oscuridad del universo.
De repente algo en su interior comenzó a gritarle, le decía algo que ella no entendía. Frunció el ceño al sentir, de alguna manera, el peligro muy cerca. Aquella voz no se equivocaba para nada. Todo pasó muy rápido.
Vio el destello de la hoja de una espada, que rápida como la luz, veloz como la propia Rea, se lanzó contra ella, y si no hubiese sido por la reacción de la chica, se hubiese internado en su cuerpo, provocando una muerte violenta.
La espada se clavó con fuerza en el marco de madera y Rea gritó. Retrocedió rápidamente, mientras sus ojos miel estaban fijos en aquella figura, negra, que entraba por el balcón, acompañada del arma que había estado a punto de matarla.
Rea tropezó y cayó, chocando su espalda contra la pared. Jack se despertó y centró su atención en aquel desconocido, comenzando a ladrar.. La luz de las llamas que Rea mantenía con su magia iluminaron el atractivo rostro del desconocido.. Iluminaron su pelo negro como el ala de un cuervo, sus ojos verdes intensos.
Rea volvió a gritar. Sintió que el pánico y el terror transcurrían por sus venas a toda velocidad. El desconocido se acercó, y la joven de alguna manera intentó moverse, pero el miedo la había paralizado. Sus ojos no podían desprenderse de la chispeante mirada verde de él.
- Hola pequeña.
Comentario:
wpa sigue asi juliaa la mejorrrrrrrrrrrrrrrrr k es mu wpa xd
yo soy el primer comentario
xD
seguid asin k cada vez aenganxa mas y mas xd bsssssss ( a julia)
xD
yo soy el primer comentario
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seguid asin k cada vez aenganxa mas y mas xd bsssssss ( a julia)
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