FIESTA 90´S
¿Que no tienes ningún plan para este fin de semana?, ¿Qué al final te has quedado sin abono para Benicassim?. No te preocupes por que entonces tenemos un plan perfecto: Fiesta 90´S en el Fantasma de los ojos azules. Sacaremos a relucir nuestras mejores galas y desempolvaremos nuestros discos de los 90 para bailar con los Pixies, Pavement, Bis, The Beloved, Charlatans…y un sin fin de grupos que harán que no eches de menos la playa.

Por supuesto el flyer es cortesía de meri.

Por supuesto el flyer es cortesía de meri.
SUMMERCASE SABADO
Segunda jornada del festival, con un cartel a priori menos suculento que el del día anterior. Nada que ver, el Sabado fue el mejor día con diferencia, por eso decidimos darnos prisa y plantamos pronto en el recinto para poder ver la locura del grupo islandés Trabant. Música electrónica, punk descerebrado y una puesta en escena que incluía un striptease nada necesario, por parte del cantante (y es que con ese cuerpo escombro levantaba de todo menos pasiones) que arranco más de una sonrisa fuera del escenario. Una propuesta divertida que fue la mejor manera de empezar la segunda jornada festivalera.

Trabant
Después de ver a los islandeses, tocaba el turno de The Boyfriends, banda sosa donde las haya. El cantante iba embutido en unos pantalones blancos doce tallas más pequeñas y el resto de la banda era un poco cuadro. Al margen de detalles tan superficiales, he de decir que el cantante no dio una nota en su sitio y que hizo que huyéramos a la tercera canción. Falta de carisma encima de un escenario, falta de sintonía con el resto de la banda…un puto infierno, así que nos fuimos a ver a los madrileños Clovis. Era la primera vez que les veía con banda, ya que las anteriores veces siempre les había disfrutado tocando ellos dos solos. Así que era una oportunidad excelente de poder disfrutar de su excelente disco de debut “Respira”y ver las posibilidades que tienen con banda al completo, pero por desgracia no pudo ser así. Un ingeniero de sonido (creo que se llamaba Juan, más que nada por que toda la banda se cago en el) un poco manazas, se encargo de que aquello se convirtiera en una puta tortura. Una lastima, así que nos fuimos con la música a otra parte. En este caso a ver a Dirty Pretty Things, nueva banda de los ex Libertines Carl Barrat (cantante) y Gary Powell (bateria), la verdad es que fue un concierto excelente. Demostraron fuerza encima del escenario y no pararon entre canción y canción, demostrando la efectividad de su disco de de debut “Waterloo To Anywhere”.

The Boyfriends

Clovis
Poco después llego el turno de una de las bandas que más ganas tenia de ver, los suecos Shout Out Louds y del que ya había dado buena cuenta en este blog. La verdad es que el concierto fue estupendo y pudimos disfrutar de nuevas canciones que darán continuidad a su magnifico disco de debut “Howl Howl Gaff Gaff”. Brillaron cuando tocaron temas como “Very Loud”, “Please, Please, Please” o “The Comeback”, confirmando que es una de las bandas con mejor pronóstico del pop Europeo. Melodías pegadizas, teclados casi infantiles y una voz privilegiada son la formula de estos suecos a los que no hay que perder la pista.

Shout Out Louds
Luego llegaría el que fue para mi el mejor concierto del festival los Twilight Singers de Greg Dulli. Intensidad y unas composiciones que te desgarran desde el primer momento. La voz del ex Afghan Whigs derrocho potencia y sensualidad mezclándose con toda la electricidad que derrocharon sobre el escenario. Destacaron momentos de especial intensidad como la hermosa “Teenage Wristband”, una de las mejores canciones de su excelente “Blackberry Belle” o la tensión de “Martin Eden”. Greg Dulli no paró de fumar en todo el concierto y es que una voz como esa no se cultiva con gárgaras de clara de huevo, derrochó simpatía hacia el publico para terminar facturando el que para mi fue uno de los mejores conciertos del festival (pero esto ya lo había dicho no?) intensidad y emoción a partes iguales.

Twilight Singers
Después de ese particular Tour de force que fue el concierto de los Twilight Singers tocaba ver cosas más amables como el directo de los escoceses Belle and Sebastian. Antes me pase para ver el pedo de un Adam Green que pretendía emular a nuestra Massiel con unas cuantas copas, se cayo en repetidas ocasiones y destrozo su personal cancionero. Yo llegue solo para ver como destripaba Jessica y con eso tuve suficiente. Una pena. Pero vamos al grano y al que fue uno de los grandes momentos del festival. Belle and Sebastian se saben ganadores y es que con un repertorio como el que tienen es difícil que la legión de fans se sientan decepcionados. No obstante estuvieron a la altura de las circunstancias y consiguieron meterse al publico en el bolsillo con poco esfuerzo y buen hacer, ya que estuvieron simpatiquísimos, bailaron, invitaron al publico a subir al escenario (un clásico dentro de sus conciertos) y nos regalaron momentazos como ese “I’m a cuckoo”, “Le pastie de la Bourgeoisie” o “Jonathan & David”. Bailamos, cantamos y casi nos quedamos afónicos en uno de los conciertos más divertidos del festival.

El majo de Stuart
Después de los escoceses toco el turno de hacer la parada de avituallamiento y descansar un rato hasta que llegara la hora de ver a los Cardigans. Parece que el festival iba este año de suecos y no me extraña ya que tienen la extraña cualidad de facturar un pop característico, aunque si bien lo de los Cardigans ya no se puede considerar pop sino más bien rock. Y es que el concierto que no dieron los chicos de Nina Persson estuvo lejos de ese pop sofisticado y Naif de sus comienzos. Su cancionero ha evolucionado por otros derroteros y hoy por hoy les va más la grasa que el dulce. No obstante el concierto fue excelente y Nina tiene una voz sorprendente y llena de matices que sus primeros discos escondían. Aun así consiguieron las mayores ovaciones por parte del publico cuando tocaron temas como “Rise & Shine” o “Lovefool”.
Daft Punk se perfilaba como uno de los grandes momentos del festival y la verdad es que estuvieron a la altura de las expectativas. Llevaron una de las mejores estenografías que recuerdo en un concierto y que decir en un festival. Y ofrecieron un concierto donde fueron desgranando sus canciones más conocidas usando como hilo conductor el “Arround the world” de su disco de debut “Homework”. Grandes momentos fueron “Da Funk” el “One More Time” que enlazaron con “Aerodynamic” y que mantuvo en danza a todos los allí presentes.
Y ya por ultimo toco el turno a otro de los grandes momentos del festival, el concierto de Massive Attack. La verdad es que era la primera vez que les veía y no puedo dejar de pensar la cantidad de grandes momentos que me he perdido. Y es que el directo de los de Bristol es impresionante. Con dos baterías que incidían en la rítmica, consiguieron que canciones como Karmakoma sonaran monstruosas. Además contaron con la inestimable colaboración de Elizabeth Fraser (Cocteau Twins) que canto la canción del feto, “Teardrop”, entre otras y que nos hizo flotar con su maravillosa voz. 3D se encargaba de orquestar todas las composiciones con maestría y Horace Andy colaboró en canciones como “Angel”, que sonó increíble, para ya en la recta final regalarnos momentos inolvidables como “Unfinished Sympathy”. Un concierto excelente para cerrar la jornada de conciertos del sábado y que no hace más que confirmar la necesidad de iniciativas de festivales como el Summercase. El próximo año, más y mejor.

Trabant
Después de ver a los islandeses, tocaba el turno de The Boyfriends, banda sosa donde las haya. El cantante iba embutido en unos pantalones blancos doce tallas más pequeñas y el resto de la banda era un poco cuadro. Al margen de detalles tan superficiales, he de decir que el cantante no dio una nota en su sitio y que hizo que huyéramos a la tercera canción. Falta de carisma encima de un escenario, falta de sintonía con el resto de la banda…un puto infierno, así que nos fuimos a ver a los madrileños Clovis. Era la primera vez que les veía con banda, ya que las anteriores veces siempre les había disfrutado tocando ellos dos solos. Así que era una oportunidad excelente de poder disfrutar de su excelente disco de debut “Respira”y ver las posibilidades que tienen con banda al completo, pero por desgracia no pudo ser así. Un ingeniero de sonido (creo que se llamaba Juan, más que nada por que toda la banda se cago en el) un poco manazas, se encargo de que aquello se convirtiera en una puta tortura. Una lastima, así que nos fuimos con la música a otra parte. En este caso a ver a Dirty Pretty Things, nueva banda de los ex Libertines Carl Barrat (cantante) y Gary Powell (bateria), la verdad es que fue un concierto excelente. Demostraron fuerza encima del escenario y no pararon entre canción y canción, demostrando la efectividad de su disco de de debut “Waterloo To Anywhere”.

The Boyfriends

Clovis
Poco después llego el turno de una de las bandas que más ganas tenia de ver, los suecos Shout Out Louds y del que ya había dado buena cuenta en este blog. La verdad es que el concierto fue estupendo y pudimos disfrutar de nuevas canciones que darán continuidad a su magnifico disco de debut “Howl Howl Gaff Gaff”. Brillaron cuando tocaron temas como “Very Loud”, “Please, Please, Please” o “The Comeback”, confirmando que es una de las bandas con mejor pronóstico del pop Europeo. Melodías pegadizas, teclados casi infantiles y una voz privilegiada son la formula de estos suecos a los que no hay que perder la pista.

Shout Out Louds
Luego llegaría el que fue para mi el mejor concierto del festival los Twilight Singers de Greg Dulli. Intensidad y unas composiciones que te desgarran desde el primer momento. La voz del ex Afghan Whigs derrocho potencia y sensualidad mezclándose con toda la electricidad que derrocharon sobre el escenario. Destacaron momentos de especial intensidad como la hermosa “Teenage Wristband”, una de las mejores canciones de su excelente “Blackberry Belle” o la tensión de “Martin Eden”. Greg Dulli no paró de fumar en todo el concierto y es que una voz como esa no se cultiva con gárgaras de clara de huevo, derrochó simpatía hacia el publico para terminar facturando el que para mi fue uno de los mejores conciertos del festival (pero esto ya lo había dicho no?) intensidad y emoción a partes iguales.

Twilight Singers
Después de ese particular Tour de force que fue el concierto de los Twilight Singers tocaba ver cosas más amables como el directo de los escoceses Belle and Sebastian. Antes me pase para ver el pedo de un Adam Green que pretendía emular a nuestra Massiel con unas cuantas copas, se cayo en repetidas ocasiones y destrozo su personal cancionero. Yo llegue solo para ver como destripaba Jessica y con eso tuve suficiente. Una pena. Pero vamos al grano y al que fue uno de los grandes momentos del festival. Belle and Sebastian se saben ganadores y es que con un repertorio como el que tienen es difícil que la legión de fans se sientan decepcionados. No obstante estuvieron a la altura de las circunstancias y consiguieron meterse al publico en el bolsillo con poco esfuerzo y buen hacer, ya que estuvieron simpatiquísimos, bailaron, invitaron al publico a subir al escenario (un clásico dentro de sus conciertos) y nos regalaron momentazos como ese “I’m a cuckoo”, “Le pastie de la Bourgeoisie” o “Jonathan & David”. Bailamos, cantamos y casi nos quedamos afónicos en uno de los conciertos más divertidos del festival.

El majo de Stuart
Después de los escoceses toco el turno de hacer la parada de avituallamiento y descansar un rato hasta que llegara la hora de ver a los Cardigans. Parece que el festival iba este año de suecos y no me extraña ya que tienen la extraña cualidad de facturar un pop característico, aunque si bien lo de los Cardigans ya no se puede considerar pop sino más bien rock. Y es que el concierto que no dieron los chicos de Nina Persson estuvo lejos de ese pop sofisticado y Naif de sus comienzos. Su cancionero ha evolucionado por otros derroteros y hoy por hoy les va más la grasa que el dulce. No obstante el concierto fue excelente y Nina tiene una voz sorprendente y llena de matices que sus primeros discos escondían. Aun así consiguieron las mayores ovaciones por parte del publico cuando tocaron temas como “Rise & Shine” o “Lovefool”.
Daft Punk se perfilaba como uno de los grandes momentos del festival y la verdad es que estuvieron a la altura de las expectativas. Llevaron una de las mejores estenografías que recuerdo en un concierto y que decir en un festival. Y ofrecieron un concierto donde fueron desgranando sus canciones más conocidas usando como hilo conductor el “Arround the world” de su disco de debut “Homework”. Grandes momentos fueron “Da Funk” el “One More Time” que enlazaron con “Aerodynamic” y que mantuvo en danza a todos los allí presentes.
Y ya por ultimo toco el turno a otro de los grandes momentos del festival, el concierto de Massive Attack. La verdad es que era la primera vez que les veía y no puedo dejar de pensar la cantidad de grandes momentos que me he perdido. Y es que el directo de los de Bristol es impresionante. Con dos baterías que incidían en la rítmica, consiguieron que canciones como Karmakoma sonaran monstruosas. Además contaron con la inestimable colaboración de Elizabeth Fraser (Cocteau Twins) que canto la canción del feto, “Teardrop”, entre otras y que nos hizo flotar con su maravillosa voz. 3D se encargaba de orquestar todas las composiciones con maestría y Horace Andy colaboró en canciones como “Angel”, que sonó increíble, para ya en la recta final regalarnos momentos inolvidables como “Unfinished Sympathy”. Un concierto excelente para cerrar la jornada de conciertos del sábado y que no hace más que confirmar la necesidad de iniciativas de festivales como el Summercase. El próximo año, más y mejor.
SUMMERCASE VIERNES
Primera jornada del recién estrenado festival veraniego Summercase, que nace con vocación de ser uno de los festivales de referencia dentro de la geografía española. Y la verdad es que falta hace y más tendiendo en cuenta que en Madrid los festivales de estas características eran prácticamente inexistentes hasta la fecha (siempre y cuando no contemos las primeras ediciones del Festimad o el demasiado ecléctico para mi gusto Metrorock) y como no podía ser de otra forma, nos trasladamos hasta el pedregoso recinto de Boadilla del Monte para dar la correspondiente cobertura.
Pero vamos por partes, empecemos por el que a priori era el día más suculento: El Viernes. Para empezar la ronda de conciertos decidimos decantarnos por los suecos The Concretes, que estuvieron estrenando en directo su reciente álbum “In Colour”. Con una propuesta cercana a la de grupos como The Essex Green o The Ladybug Transistor , los de Estocolmo supieron sacar partido a unas composiciones que en disco no dan mucho juego pero que en directo gana posiciones con el despliegue de instrumentos que realizan.

Después de los suecos, tocaba el turno de ver a The Divine Comedy pasando de puntillas por el concierto de los Dandy Warhols que a mi la verdad es que ni fu ni fa. El concierto sonaba a rayos y la verdad es que es un grupo que no hace demasiada gracia, así que nos fuimos directamente a ver a Neil Hannon y los suyos que también presentaban nuevo disco “Victory for the Comic Muse”. Una de las virtudes de The Divine Comedy es que puedes haberlos visto un millón de veces que siempre acabas emocionándote cuando tocan canciones como “Something for the Weekend” o “Becoming More like Alfie”. Neil Hannon, probablemente uno de los cantantes con peor gusto para elegir camisas, derrocho simpatía, busco la complicidad con el público e hizo que nos deleitáramos con su excelente voz. Sin duda uno de los mejores conciertos del día.

Rufus Wainwright llegó sin banda y con la única compañía de su hermana Lucy para presentarnos un repertorio potencialmente emocional pero que a mi no me termina de convencer. Y no me malinterpreten, el concierto fue excelente y Rufus sabe manejarse entre las tablas como pez en el agua, pero sus canciones no me llegan. Me pasa con grupos como Lambchop, que tienen todos los ingredientes para gustarme pero que no terminan por llenarme. Que se le va a hacer. Aun así no le hacia ninguna falta que estuviera contemplándolo por que tenia a una autentica legión de acólitos exacerbados que no hacían más que pedirle que se quitara la camiseta. Así que imagino que le deje en buena compañía.

Poco después le toco el turno a uno de los grupos más esperados del festival, New Order. En la rueda de prensa, desvelaron en que ocupan actualmente su tiempo los miembros de la banda. Y es que están grabando nuevos temas para la banda sonora del biopic de la vida de Ian Curtis cuyo nombre será Contró, perdon, Control. La verdad es que estuvieron encantadores e incluso se atrevieron a bromear ante preguntas como “¿Que les queda del espíritu Punk de los 70?” ante lo que respondieron que un par de cazadoras que habían guardado sus madres en perfectas condiciones, por lo que estaban muy contentos de la existencia de EBay . Pero vamos a lo que realmente importa, el concierto. Pues bien este estuvo dividido en dos partes. Una primera que fue fundamentalmente roquera y una segunda netamente electrónica. El concierto lo abrieron con una enérgica Krafty, para continuar con Regret (una de mis canciones favoritas) a partir de ahí cayeron en los guiños más manidos de la cultura rock. Poses imposibles por parte de Peter Hook, que no paraba de hacer genuflexiones y movimientos imposibles con su bajo, mientras masacraban “Love Will Tear Us Apart” o “Transmisión”. Una lastima, de verdad. Después toco la parte más electrónica que abrieron con Bizarre Love Triangle, para continuar con un aceptable True Faith.
Terminaron, como no podía ser de otra forma, con un Blue Monday a medio gas. Un concierto que no pasara a los anales de la historia y es que se les notaba sin fuerzas y sin demasiadas ganas.

Después de la decepción parcial de New Order tocaba ver sangre nueva, así que me fui corriendo a ver uno de los grupos con mejores perspectivas en el panorama actual, The Long Blondes. Y la verdad es que no me decepcionaron en absoluto, de hecho para mi fue uno de los mejores conciertos que se pudieron ver el viernes. Por allí sonaron estupendamente temazos como “Giddy Stratospheres”, la hipnótica “Autonomy Boy”, la rítmica “Big Infatuation” o la pegadiza “Appropriation (by any other name)”. Y es que quizás, una de las virtudes de este grupo es la cantidad de referencias que uno puede encontrar en su música. Lo mismo puedes encontrar guiños nueva oleros, como escuchar ecos de la música de Phil Spector. Lastima, que la cantante estuviera tan pagada de si misma y pareciera más una modelo de postín que una cantante con una excelente voz (que a fin de cuentas es lo que era).

Lo de Keane, fue llegar y triunfar con pocos esfuerzos. Los ingleses se saben ganadores y emplearon pocas herramientas para convencer a un público entregado desde el principio del concierto. Y quizás ese fue el error en el que cayeron. Gran parte del repertorio estuvo dedicado a su nuevo, y superproducido, nuevo álbum “Under The Iron Sea” y el problema radica en que se perdieron muchos de los detalles que ornamentan sus nuevas canciones. Por poner un ejemplo “Is It Any Wonder” sonó sin fuelle, “A Bad Dream” uno de los mejores cortes de su nuevo material sonaba anodina e insulsa. No obstante cosecharon las mayores ovaciones cuando repasaron su disco de debut “Hopes and Fears”.
Después de Keane, llegaba el momento de averiguar que deparaba uno de los conciertos que con más ansia llevaba esperando, Brakes. Uno se acerca siempre con cierta suspicacia a este tipo de grupo formado con retales de otros grupos, en este caso Electric Soft Parade y Tenderfoot, por que teme que los egos de unos y otros al final no aporten nada reseñable. No es el caso, el debut de Brakes es uno de los mejores discos que se publicaron el año pasado y ahí estuvieron para confirmar todas las expectativas. Su Folk-Punk bebe de las mejores fuentes (Violent femmes, Pixies…) y sobre el escenario supieron transmitir el caos y la locura que poseen en disco. Una autentica pasada y una lección de cómo ser salvaje en apenas treinta segundos de canción, como en el caso de “Pick Up the Phone”. La locura estalló cuando sonó la bailable y desquiciada “All Night Disco party” o la redonda “Heard About Your band”. Así que después del buen sabor de boca dejado por Brakes tocaba recogerse hasta el día siguiente, el que fue para mí la mejor jornada del festival. Pero eso se lo cuento mañana.

Pero vamos por partes, empecemos por el que a priori era el día más suculento: El Viernes. Para empezar la ronda de conciertos decidimos decantarnos por los suecos The Concretes, que estuvieron estrenando en directo su reciente álbum “In Colour”. Con una propuesta cercana a la de grupos como The Essex Green o The Ladybug Transistor , los de Estocolmo supieron sacar partido a unas composiciones que en disco no dan mucho juego pero que en directo gana posiciones con el despliegue de instrumentos que realizan.

Después de los suecos, tocaba el turno de ver a The Divine Comedy pasando de puntillas por el concierto de los Dandy Warhols que a mi la verdad es que ni fu ni fa. El concierto sonaba a rayos y la verdad es que es un grupo que no hace demasiada gracia, así que nos fuimos directamente a ver a Neil Hannon y los suyos que también presentaban nuevo disco “Victory for the Comic Muse”. Una de las virtudes de The Divine Comedy es que puedes haberlos visto un millón de veces que siempre acabas emocionándote cuando tocan canciones como “Something for the Weekend” o “Becoming More like Alfie”. Neil Hannon, probablemente uno de los cantantes con peor gusto para elegir camisas, derrocho simpatía, busco la complicidad con el público e hizo que nos deleitáramos con su excelente voz. Sin duda uno de los mejores conciertos del día.

Rufus Wainwright llegó sin banda y con la única compañía de su hermana Lucy para presentarnos un repertorio potencialmente emocional pero que a mi no me termina de convencer. Y no me malinterpreten, el concierto fue excelente y Rufus sabe manejarse entre las tablas como pez en el agua, pero sus canciones no me llegan. Me pasa con grupos como Lambchop, que tienen todos los ingredientes para gustarme pero que no terminan por llenarme. Que se le va a hacer. Aun así no le hacia ninguna falta que estuviera contemplándolo por que tenia a una autentica legión de acólitos exacerbados que no hacían más que pedirle que se quitara la camiseta. Así que imagino que le deje en buena compañía.

Poco después le toco el turno a uno de los grupos más esperados del festival, New Order. En la rueda de prensa, desvelaron en que ocupan actualmente su tiempo los miembros de la banda. Y es que están grabando nuevos temas para la banda sonora del biopic de la vida de Ian Curtis cuyo nombre será Contró, perdon, Control. La verdad es que estuvieron encantadores e incluso se atrevieron a bromear ante preguntas como “¿Que les queda del espíritu Punk de los 70?” ante lo que respondieron que un par de cazadoras que habían guardado sus madres en perfectas condiciones, por lo que estaban muy contentos de la existencia de EBay . Pero vamos a lo que realmente importa, el concierto. Pues bien este estuvo dividido en dos partes. Una primera que fue fundamentalmente roquera y una segunda netamente electrónica. El concierto lo abrieron con una enérgica Krafty, para continuar con Regret (una de mis canciones favoritas) a partir de ahí cayeron en los guiños más manidos de la cultura rock. Poses imposibles por parte de Peter Hook, que no paraba de hacer genuflexiones y movimientos imposibles con su bajo, mientras masacraban “Love Will Tear Us Apart” o “Transmisión”. Una lastima, de verdad. Después toco la parte más electrónica que abrieron con Bizarre Love Triangle, para continuar con un aceptable True Faith.
Terminaron, como no podía ser de otra forma, con un Blue Monday a medio gas. Un concierto que no pasara a los anales de la historia y es que se les notaba sin fuerzas y sin demasiadas ganas.

Después de la decepción parcial de New Order tocaba ver sangre nueva, así que me fui corriendo a ver uno de los grupos con mejores perspectivas en el panorama actual, The Long Blondes. Y la verdad es que no me decepcionaron en absoluto, de hecho para mi fue uno de los mejores conciertos que se pudieron ver el viernes. Por allí sonaron estupendamente temazos como “Giddy Stratospheres”, la hipnótica “Autonomy Boy”, la rítmica “Big Infatuation” o la pegadiza “Appropriation (by any other name)”. Y es que quizás, una de las virtudes de este grupo es la cantidad de referencias que uno puede encontrar en su música. Lo mismo puedes encontrar guiños nueva oleros, como escuchar ecos de la música de Phil Spector. Lastima, que la cantante estuviera tan pagada de si misma y pareciera más una modelo de postín que una cantante con una excelente voz (que a fin de cuentas es lo que era).

Lo de Keane, fue llegar y triunfar con pocos esfuerzos. Los ingleses se saben ganadores y emplearon pocas herramientas para convencer a un público entregado desde el principio del concierto. Y quizás ese fue el error en el que cayeron. Gran parte del repertorio estuvo dedicado a su nuevo, y superproducido, nuevo álbum “Under The Iron Sea” y el problema radica en que se perdieron muchos de los detalles que ornamentan sus nuevas canciones. Por poner un ejemplo “Is It Any Wonder” sonó sin fuelle, “A Bad Dream” uno de los mejores cortes de su nuevo material sonaba anodina e insulsa. No obstante cosecharon las mayores ovaciones cuando repasaron su disco de debut “Hopes and Fears”.
Después de Keane, llegaba el momento de averiguar que deparaba uno de los conciertos que con más ansia llevaba esperando, Brakes. Uno se acerca siempre con cierta suspicacia a este tipo de grupo formado con retales de otros grupos, en este caso Electric Soft Parade y Tenderfoot, por que teme que los egos de unos y otros al final no aporten nada reseñable. No es el caso, el debut de Brakes es uno de los mejores discos que se publicaron el año pasado y ahí estuvieron para confirmar todas las expectativas. Su Folk-Punk bebe de las mejores fuentes (Violent femmes, Pixies…) y sobre el escenario supieron transmitir el caos y la locura que poseen en disco. Una autentica pasada y una lección de cómo ser salvaje en apenas treinta segundos de canción, como en el caso de “Pick Up the Phone”. La locura estalló cuando sonó la bailable y desquiciada “All Night Disco party” o la redonda “Heard About Your band”. Así que después del buen sabor de boca dejado por Brakes tocaba recogerse hasta el día siguiente, el que fue para mí la mejor jornada del festival. Pero eso se lo cuento mañana.

SONORAMA 2006
Ya lo avanzaba hace un par de post. Todavía no estaba cerrado el cartel para el Sonorama 2006 pero parece que ya tenemos el programa definitivo, salvo que haya cambios o incorporaciones de última hora.

Pocos cambios respecto a lo ya anunciado y desde luego un cartel más que apetecible para este año. El festival Burgales parece que desde el año pasado ha decidido ponerse a la cabeza de los festivales veraniegos y el cartel que ha presentado este año es más que apetecible.
Podremos bailar como energúmenos con el punk funk de Radio 4 o Delorean; saltar recordando el “Friends Of P” de The Rentals (del Ex Weezer Matt Sharp), ponernos tontorrones con La Buena Vida o disfrutar con el Punk de los Yeah Yeah Yeahs. Un cartel para todos los gustos y colores.

Pocos cambios respecto a lo ya anunciado y desde luego un cartel más que apetecible para este año. El festival Burgales parece que desde el año pasado ha decidido ponerse a la cabeza de los festivales veraniegos y el cartel que ha presentado este año es más que apetecible.
Podremos bailar como energúmenos con el punk funk de Radio 4 o Delorean; saltar recordando el “Friends Of P” de The Rentals (del Ex Weezer Matt Sharp), ponernos tontorrones con La Buena Vida o disfrutar con el Punk de los Yeah Yeah Yeahs. Un cartel para todos los gustos y colores.
TACHENKO
¿Qué todavía no has escuchado el magnifico nuevo disco de Tachenko? Pues no te preocupes, que con solo inscribirte en su web podrás descargarte el álbum completo y además de forma completamente gratuita. Así de fácil y así de sencillo.
Una excelente iniciativa que te permitirá escuchar y disfrutar del nuevo disco de los Zaragozanos: “Las jugadas imposibles”.

Una excelente iniciativa que te permitirá escuchar y disfrutar del nuevo disco de los Zaragozanos: “Las jugadas imposibles”.
