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mujer blanca soltera busca....
Adelante, sin miedo, hurga en mi vida, que yo hurgaré en la tuya. Besitos
Acerca de
Mi nombre es Berta,y bueno, comienzo este blog en un momento de mi vida bastante delicado. Estoy a punto de examinarme para una oposición, hace 3 meses que mi novio se marchó a vivir lejos y yo sigo aquí intentando llevar la vida lo mejor posible. y sobre todo mirando al futuro con entusiasmo. Seguro que ha de llegar algo muy bueno. Mi dirección e-mail: bertukki@hotmail.com bertukki@hotmail.com
Sindicación
 
como las abejas a la miel
Así volví a él, como las abejas a la miel. Ya me tenía enganchada. Yo ya no podía pensar en otra cosa que no fuera Alberto y sus brazos, Alberto y su nervio, Alberto y su fuerza, Alberto y Alberto y Alberto...

Fui a verle y me sentó sobre sus rodillas, y me hizo caricias en la espalda mientras susurraba a mis oídos todo lo que me iba a hacer. Creo que se me estaba derritiendo literalmente el sexo. Él sintió mi calor y me sentó en un taburete alto, me bajó las bragas y me hizo sexo oral. Yo estaba mareada de placer pero no quería que dejara de hacerlo. Él siguió y siguió y me llevó al orgasmo... después de tanto tiempo sin sentir ahí estaba, un orgasmo con otro hombre. Qué placer por Dios. Pero aún tenía muchas ganas de él, quería tenerle dentro, pero aquel no iba a ser el día.

Tres días después pasé a verle y quedamos en su casa. Allí pude gozar con él plenamente. Fue maravilloso, fue verdaderamente maravilloso. Mi excitación y nuestro placer no tenían fin.

Y mi sueño se cumplió. ya no soñaba y soñaba sino que sentía y sentía.
 
y qué más??
Pues nada, la cosa continúa. Desaparecí de la tienda después de aquel beso y me marché del pueblo. Estuve dos semanas fuera y luego volví a la casa de mi novio. Era sábado el día que volví. teníamos una cena con amigos así que me arreglé en casa y salimos cogiditos de la mano. De camino al sitio donde habíamos quedado me encontré con el chico de la tienda y le vi hacer un gesto de sorpresa al verme y dar media vuelta y marcharse. A mi me dolió ver ese gesto. Yo quería hablar con él pero... yo estaba acomodada en mi relación, no me apetecían sobresaltos.

Al día siguiente y acompañada de una amiga de mi pareja y mía del pueblo, pasé a propósito por el puesto de hippies de su amigo por si le veía y ahí estaba, sentado, dentro del puesto. Yo pasé de largo, el corazón me galopaba en el pecho y me temblaban las piernas. Cuando ya había pasado de largo me giré. Él me estaba mirando. Yo le saludé con la mano y luego pasé por delante del puesto y le dije que estaba en la ciudad haciendo unos trámites. Creo que no me escuchó, sólo me dijo que me pasara al día siguiente por la tienda.

El lunes por la mañana pasé por la tienda. Él estaba en la puerta, me hizo pasar, y cuando estaba dentro comenzó a bajar la persiana. Yo me puse nerviosa y le dije que no, así que la subió de nuevo y pasamos a la trastienda. Allí nos besamos. Él quería hacerme el amor, quería quitarme la ropa, pero yo le frenaba constantemente, le besaba, le apartaba las manos de mi ropa, le abrazaba, le sujetaba por las muñecas para que no me desnudase... me tenía que marchar, allí era peligroso, así que me dio su teléfono, yo mi email y me marché de nuevo.

Pasé tres días en casa soñando con los brazos de este hombre, con su fuerza, su fiereza, su pasión... y soñando y soñando y soñando...
 
desenlace del burla burlando
En esto estábamos cuando en septiembre y aún en su pueblo, bajé a saludar a una amiga que tiene una tienda muy bonita cerca de casa.
Llamo al timbre, me abren, entro, y aparece un hombre de unos 38 años, moreno, pelito largo por la nuca... yo le pregunté por mi amiga y me dijo que no estaba, que estaría de baja unos meses y que él era su cuñado, que iba a hacerse cargo del comercio mientras ella se recuperaba.
Él se levantó del mostrador, se acercó a mi y me preguntó si yo era amiga de su cuñada. Estuvimos hablando un ratito, me dijo que pasara a verle cuando quisiera y luego me marché.
Dos o tres días más tarde bajé al supermercado y de vuelta a casa me lo crucé por la calle cerquita de su tienda. Él me apartó el pelo del cuello y me dio un beso en la mejilla. A mi esto no me gustó del todo, y menos en plena calle, pero la verdad es que el chico me caía muy bien, así que le mentí y le dije que casualmente iba a pasar en ese momento por la tienda a verle, así que nos dirijimos allí y me senté un ratito con él en la trastienda. Estuvimos charlando, luego, en la puerta me dio un tierno abrazo y me marché.

A la semana siguiente, decidí pasar a verle una mañana que mi novio estaba en casa preparando algo del trabajo. De nuevo me senté en la trastienda con él y estuvimos hablando. Me dijo que tenía un regalo para mi y me dio unos pañuelos para el pelo del puesto de hippies de su amigo Blas. Eran preciosos. Me sugirió que me lo probase y que me mirase en el baño. Yo entré y en esto llamaron al timbre de la tienda. Yo le dije que me marchaba, él me dijo que no me fuera, que esperase dentro, yo que no... él se conformó, me pidió un abrazo, y luego acercó despacito sus labios a los mios y yo me rendí a él. Me acarició el culo, metió sus manos debajo de mi minifalda y yo... le dejé hacer. Vuelve a sonar el timbre, me dice que espere dentro pero yo le dije que no. Me marché. Sí, me marché....
 
consecuencias del burla burlando
En septiembre, mi chico compró una revista deportiva en la que venía un artículo guiando a los hombres en las caricias femeninas.

Estábamos en la playa, él abrió el artículo, y con una entonación del tipo "veeenga, leeré esto", en plan, venga, que la nenita caprichosa no se conforma con que le baje las bragas y se la meta, que la nena quiere encima que la toque.... Creo que hacía siglos que no me sentía tan mal.

El detonante fue cuando llegué a casa, abri la revista y comencé a leer y a recordar lo bonito, lo excitante y lo bueno que es estar con un buen amante, con un hombre que se entrega, que te come y acaricia no sólo por darle placer a la chica sino por placer propio, que , repito, te come y acaricia con una pasión inmensa y que vas sintiendo cada vez más placer y excitación. Al darme cuenta de que llevaba tanto tiempo sin sentir y sin recibir se me abrió un agujero en el pecho y comencé a llorar desconsolada. Él se puso fatal, pero en el fondo pienso que le importunaba mi reacción, le importunaba tener que plantearse que quizás deba ser mejor amante si no quiere perderme. Yo no siento nada con él, claro que puede perderme. Yo, hace mucho mucho tiempo que tengo fantasías con otros hombres, a veces con hombres que conozco y otras veces, simplemente sueño con un hombre anónimo que me haga sentir mujer otra vez, que se muera por mi sexo, que se lance a mi sexo con pasión y excitación.... y sueño y sueño

Joder, soy joven, no quiero renunciar al placer.

Puse las cartas encima de la mesa y le dije que no iba a volver a acostarme con él hasta que no recapacitase y hasta que no tomara otra actitud hacia el sexo. Que yo ya no le quería dar más sin recibir nada a cambio, y que si tanto asco le da, el resultado sería que no nos volveremos a tocar más.

Han pasado ya dos largos meses y no hemos vuelto a hacer el amor.
 
burla burlando ya van dos años....
Aunque hace tiempo que no publico nada, ahora, sinceramente, lo necesito. Creo que al escribir y leer me daré cuenta de algunas cosas que ahora no puedo ver por todo el terremoto en el que me veo ahora.

Tengo una relación con un hombre de 37 años desde hace dos años y medio. Todo ha ido bien salvo detalles. El TODO, que ha ido bien es que nos llevamos bien, que es un hombre tranquilo, delicado para hablar, transparente, dulce, cariñoso, trabajador, limpio... el ALGO que no ha ido tan bien es nuestra diferencia de ver la vida en algunos aspectos como que a mi me encanta conocer sitios nuevos, hacer alguna escapada de vez en cuando etc... y a él no hay quien lo saque de su pueblo. Vivimos en la ciudad entre semana y los fines de semana, puentes y verano hay que estar en el pueblo... tampoco ha sido idílico el tema de los fines de semana puesto que yo soy una persona muy diurna, que me gusta disfrutar de los fines de semana haciendo actividades al aire libre con gente, salir con el club de montaña, quedar con gente para correr, hacer una excursión en bicicleta... pero él... él quiere estar en el pueblo, estar todo el sábado por la mañana en casa limpiando, leyendo, estudiando y qué se yo y por la noche salir de fiesta, acostarse tarde y con unas copas en el cuerpo y pasar el domingo por la mañana encamado. Luego, si salimos un ratito el domingo tiene que ser por supuesto los dos solos porque todos los amigos están de resaca en la cama. A mi esto me mata... me mata literalmente. Si algún fin de semana le digo "no va más, necesito salir al monte con la gente", adivinad qué hace él... se va al pueblo y nos vemos el domingo por la noche.

Lo OTRO que ha ido mal en la relación ha sido el sexo. A mi al principio me gustaba por la novedad de hacer el amor las primeras veces con un chico nuevo, que núnca por sus cualidades amatorias, y esto ha pasado factura. Yo he cometido el grave error de fingir muchísimas veces, con lo cual, el único que lo ha pasado bien después de los tres primeros meses ha sido él.

Yo, varios años más joven que él, cuando le conocí y empezamos a salir me moría por hacer el amor con él pensando que con sus años y divorciado sabría tratar a una mujer en la cama, pero poco tiempo pasó hasta que me di cuenta de que no tenía ni la más remota idea, y no sólo eso, sino que no tenía el más mínimo interés en aprender.

El problema gordo es que a él le da asco el sexo femenino, con lo cual núnca me ha tocado y ni mucho menos me ha hecho jamás sexo oral, eso ya es para él motivo de angustia total. Todas las chicas sabemos que sin estimulación externa, a no ser que una, por la situación o la novedad esté muy muy muy excitada, única y exclusivamente con la penetración no somos capaces de alcanzar un orgasmo. Pues yo llevo dos años sin sentir uno, porque al nene le da asco el sexo femenino.

Yo me siento dolida porque yo sí me he volcado en él en las relaciones. Yo sí le he hecho caricias con pasión, no sólo por el gozo de verle disfrutar sino porque yo disfruto mucho haciéndolo, me resulta excitante y me encanta.Me da tanta tristeza no poder recibir núnca yo... que no le excite tocarme...

Sí, lo he hablado con él, pero el problema de fondo es su asco, y no sé si esto tiene solución.

Me ama, es buena persona, le quiero, nos respetamos mucho, vivimos bien, tenemos buenos amigos... no sabemos follar, no tengo orgasmos con él.