¡¡Estoy vivo!!
Hoy he abierto los ojos a las 5:06 de la mañana. Cada día duermo peor y sólo consigo vencer el insomnio a base de tranquilizantes y somníferos. Extraño mi habitación. Aquí es todo mucho más frío. No he desayunado. No tenía apetito. En el Telegiornale dicen que me estoy restableciendo y que he pasado la noche tranquilo pero no es verdad. El agujero del cuello me provoca una tremenda sensación de angustia. Cualquiera podría utilizarlo para meterme agua y encharcarme los pulmones. Soy un papa indefenso. Tengo que resistir. Tengo que ser fuerte. Si Dios quiere verme así, postrado, inmóvil, mudo y tembloroso tendré que cargar con mi cruz.
Comentario:





