<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[Déjà Vu]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Notas e informaciones sobre volei: ligas, torneos, fotografías, comentarios, amigos...]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Juego de niños]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Juego de niños]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Juego de niños]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_16.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.fvmp.es/fvmp2/guia/4.0.guia-municipio.html?codine=12055"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/sanmateo.jpg" alt="" border="0" width="256" height="340"/></a><br/><br/><p align='justify'>Ana y María iban a jugar al carrerón de la iglesia. A veces se entretenían con juegos de siempre como el sambori, la comba o el pollito inglés. Nunca se adentraban en el carrerón, porque en su estrechez de luces y sombras no sabían que podía esconder. No lo sabían y en eso residía la emoción de las dos niñas cada vez que se quedaban en el lindel de aquel camino.<br/>Un día Ana y María se decidieron a atravesarlo. Cogidas de la mano sentían el peso de los contrafuertes, el frío y el calor del sol, pero nada más. Al final sólo había un mirador de cara a la extensa meseta. Ana y María permanecieron un rato allí en silencio.<br/>Nunca más volvieron a jugar al carrerón de la iglesia.</p><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Por encima de la tierra]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Por encima de la tierra]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Por encima de la tierra]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_15.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.averlo.com/Turismo/Europa/61.htm"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/cementerio.jpg" alt="" border="0" width="294" height="200"/></a><br/><a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/dejavu/files/silencio.mp3">silencio.mp3</a><br/><br/><p align='justify'>Silencio, hay gente que escucha. Y no puedes pisar porque haces ruido. En todo caso puedes seguir la senda sigilosa. Tu presencia les distrae, aunque sabes que a ti la suya te incomoda. Los pájaros en los árboles no son más que sus murmullos. A fuerza de ignorancia han tenido que salir a reivindicar su olvido. Porque sienten lo que tu sientes y ellos también quieren sentir, no solo ser contemplados.</p>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Cuando las aguas vuelven a su cauce]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Cuando las aguas vuelven a su cauce]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Cuando las aguas vuelven a su cauce]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_13.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.mgar.net/var/piratas4.htm"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/barco.jpg" alt="" border="0" width="264" height="190"/></a><br/><br/><p align='justify'>Si el capitán Fouchard levantara la cabeza no podría reconocer lo que sus ojos cansados habían escudriñado en otro tiempo. Atrás quedaban las batallas de cañones, sables cruzando en el aire, banderas blancas o negras, o blancas sobre negro... La llegada de un galeón ya no suscitaba temor. Ni si quiera había marineros. Sin embargo, ahí permanecía implacable la muralla. Pero ya no había tesoros, no había tierras que conquistar, no había peligro.</p>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Adivinanza]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Adivinanza]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Adivinanza]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_12.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.berlin.de/english/index.html"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/espejo.jpg" alt="" border="0" width="289" height="190"/></a><br/><br/><p align='justify'>¿Qué es esa cosa redonda que muestra la mentira de la realidad? ¿Cuál es la realidad misma? ¿Dónde están las personas que una vez vinieron de alguna parte? ¿Y de dónde surgen las cosas que existen aquí y allá? ¿Estamos aquí o allí? ¿Es ahora o después? <br/>¿Qué es?</p><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Cuaderno de bitácora 2]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Cuaderno de bitácora 2]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Cuaderno de bitácora 2]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_11.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.terrebretagne.com"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/playa.jpg" alt="" border="0" width="194" height="266"/></a><br/><br/><p align='justify'>La naturaleza nos obsequiaba a cada paso. Bajando una pendiente de maleza y arena se encontraba el paraíso. Una bahía de mar colonizada por mejillones nos invitaba a permanecer allí para siempre. No sólo era el agua gélida, ni las caprichosas rocas que se disfrazaban bajo cualquier textura viva, ni las falsas aberturas pedregosas, ni la suave brisa. Lo era todo y no era nada.<br/>Réfléchir à son tour, mais ne pas penser.<br/>Pero de nuevo la misma amenaza. Dentro de unas horas, puede que incluso minutos, el paisaje visible desaparecería. Teníamos que pensar en escapar de nuevo.</p>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Yan]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Yan]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Yan]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_10.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.wall-berlin.org/"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/muro.jpg" alt="" border="0" width="289" height="190"/></a>     <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/dejavu/files/Another_Brick_In_The_Wall.mp3">Another_Brick_In_The_Wall.mp3</a><br/><br/>Hay historias que se cuentan por sí mismas.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Ailleurs]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Ailleurs]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Ailleurs]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_9.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.montmartrenet.com/">"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/montmatre.jpg" alt="" border="0" width="190" height="269"/></a><br/><br/><p align='justify'>Alquien me contó una vez que existe una máquina capaz de proyectar cualquier lugar donde quiera que te encuentres. Sólo tienes que susurrarle el nombre, entonces la máquina empieza a temblar y en cuestión de segundos muestra frente a ti el lugar que habías deseado. <br/>Estas imágenes son muy reales, no como las fotos, los hologramas, las proyecciones... Simplemente parece que puedas caminar hasta allí.</p>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Enfrentamiento]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Enfrentamiento]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Enfrentamiento]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_8.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.parisbalades.com/Cadres/cadres12reuilly.htm"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/FINANZAS.jpg" alt="" border="0" width="191" height="269"/></a><br/><br/><p align='justify'>    Hace muchos años yo me erigí como el pilar de las civilizaciones. Mi fortaleza alojaba a familias, pero también a tesoros y arsenales. Los más importantes templos de culto y poder eran admirados por la contundecia de mis formas. Un día, la misma resistencia que me había otorgado majestuosidad fue rechazada por el vano y el cristal. Un material, que ni si quiera era natural, que no era valiente para dejarse ver, dominaba las alturas desde los invisibles cimientos.<br/>Ahora informe permanezco, buscando una identidad frente a quien me humilla.</p>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[¿verde esperanza?]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[¿verde esperanza?]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[¿verde esperanza?]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_7.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://www.paris.fr/fr/environnement/jardins/liste_jardins/parc_floral/default_parc_floral.ASP"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/nenufar.jpg" alt="" border="0" width="290" height="192"/></a><br/><br/><p align='justify'>El feto duerme mientras el manto verde de esperanza le arropa.Mientras, la capa protectora se consume a cada suspiro. Llegará un momento en que saldrá de la sombra, se levantará desperezando los brazos y se dirigirá al mundo sin saber que ya no hay manto, ni capa, sino un campo de batalla.</p>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Entonces]]></title><link rel="Déjà Vu" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/dejavu/atom.xml" title="Déjà Vu"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200505]]></issued><modified><![CDATA[200505]]></modified><created><![CDATA[200505]]></created><summary><![CDATA[Entonces]]></summary><author><name><![CDATA[Alguien que estuvo allí]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Entonces]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/dejavu/c_6.htm"><![CDATA[<a target="_blank" href="http://perso.numericable.fr/~bdecorte/Index.htm?F_1.htm"><img src="http://blogs.ya.com/dejavu/files/St.honore.jpg" alt="" border="0" width="267" height="182"/></a><br/><br/><p align='justify'>¿Donde estás? Todavía en sueños de ojos abiertos creo que recorro la calle. Cada día era distinto porque siempre descubría cosas nuevas. Siempre había un detalle, que escapaba a mi percepción para que pudiera asombrarme en todo momento. Otras veces la marcha ascética me impedía detenerme. Entonces, mis pies caminaban intuitivos.<br/>Ya no recorro la calle, aunque si puedo rehacer el camino. Sin embargo, no recuerdo los detalles porque no estoy allí para sorprenderme.</p>]]></content></entry></feed>
