No habla de lo que piensas... pero podría
'¡Dios, qué tempestad, qué locura de la naturaleza, si algo así se le mete a un hombre por la bragueta, se vuelve escritor!...'
Lecciones de Baile para Mayores, Bohumil Hrabal.
Lecciones de Baile para Mayores, Bohumil Hrabal.
Viaje con nosotros...
He llegado tarde, muy tarde, a la aventura emprendida por Julio y por Víctor a través del mundo, pero no tan tarde como para no apuntarme a su viaje en Uruguay, que es donde ahora se encuentran después de haber partido de España, recorrido buena parte de África y llegado a América del Sur, muy al sur.
Su web, sus fotos, sus vídeos, sus alegrías y sus penas son buenísimas para culos forzosamente sedentarios como el mío, que mueren por viajar...
PD: les robaron el portátil en Argentina y andan necesitados de ayuda...
Ir a Aborígenes.net >>
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PD: les robaron el portátil en Argentina y andan necesitados de ayuda...
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Esta vida...
Por lo general Anna no decía más de dos palabras..."esta vida", decía, y nada más. Lo decía al pasar, cuando les daba maíz a las gallinas, cuando a los perros les echaba los restos de comida en la perrera. Lo decía por la mañana, cuando abría la puerta que daba al patio. Y por la noche, cuando se sentaba en la cama y golpeaba la almohada con el puño, antes de poner la cabeza sobre ella. Lo decía cuando hablaba con mi padre. Y lo decía en el pueblo, donde la gente se reunía en el paso a nivel para contarse las malas noticias. Anna decía "esta vida" cuando empezaba algo, cuando concluía algo. Y siempre pronunciaba aquellas palabras como si fueran una amenaza, como si la vida fuera exactamente eso: una amenaza.
El texto de arriba pertenece a 'El nadador' (Ed. Acantilado), libro bastante recomendable de la joven alemana Zsuzsa Bánk y del que, pese a haber tardado bastante, por fin he dado buena cuenta.
La historia de 'El nadador' se desarrolla a raíz de la huída de una madre y el desamparo y desarraigo en el que quedan su marido y sus dos hijos tras el abandono. A partir de ahí, página tras página, se cuenta el vagabundeo de quienes buscan tanto su lugar en el mundo como el porqué de su existencia.
Entre tren y tren, Kálmán, Isti y Kata sólo encontrarán 'momentos mágicos de ligereza y felicidad' cuando están cerca del agua, cuando nadan o ven nadar.
El texto de arriba pertenece a 'El nadador' (Ed. Acantilado), libro bastante recomendable de la joven alemana Zsuzsa Bánk y del que, pese a haber tardado bastante, por fin he dado buena cuenta.
La historia de 'El nadador' se desarrolla a raíz de la huída de una madre y el desamparo y desarraigo en el que quedan su marido y sus dos hijos tras el abandono. A partir de ahí, página tras página, se cuenta el vagabundeo de quienes buscan tanto su lugar en el mundo como el porqué de su existencia.
Entre tren y tren, Kálmán, Isti y Kata sólo encontrarán 'momentos mágicos de ligereza y felicidad' cuando están cerca del agua, cuando nadan o ven nadar.
