Siempre hay que elegir
"Imagínate que tienes que elegir entre dos posibilidades. Pasar una noche de amor con una belleza mundialmente famosa, por ejemplo con Brigitte Bardot o con Greta Garbo, pero a condición de que nadie se entere. O cogerla por el hombro con familiaridad y pasear con ella por la calle principal de tu ciudad, pero a condición de no acostarse con ella..."
Milan Kundera, La Inmortalidad.
Babel
Acabo de ver Babel, 2 horas 22 minutos de buen cine. De nuevo González Iñárritu y Arriaga se alían, como en Amores Perros y en 21 gramos, para ofrecernos algo que sobresale de la media de productos que se asoman a las pantallas de cine. Se le pueden poner objeciones, como a todo en esta vida, pero merece la pena ir a verla. Los actores amateurs de Marruecos se salen...
Dice el director que "lo que nos hace felices como seres humanos puede ser muy diferente, pero lo que nos hace desgraciados y vulnerables, más allá de la cultura, la raza, el idioma o el nivel económico, es lo mismo para todos".
A mí, la canción que acompaña a este post, el Who's loving you ( versión de Terence Trent d'Arby -hoy renacido como Sananda Maitreya- y no en la más conocida de Michael Jackson) me hizo muy feliz allá por 1990, no podía dejar de escucharla una y otra vez. Supongo que eran cosas de la edad:
When I had you I treated you bad and wrong my dear
And girl since, since you went away
Don't you know I sit around with my head hanging down
And I wonder who's lovin' you?
I should have never ever ever made you cry
And girl since, since you've been gone
Don't you know I sit around with my head hanging down
And I woonder who's lovin' you?
Life without love is oh, so lonely.
I don't think, I don't think I'm gonna make it.
All my love, all my love, yeah, belongs to you only.
Come on and take it, girl, come on and take it
Because I-I-I, all I can do, all I can do
Since you been gone is cry
And do you, you too, ever wonder or worry your pretty little head
'Bout what I do?
Don't you know I sit around with my head hanging down
And I wonder who's lovin' you.
I-I-I-I I wonder, yeah
I-I-I-I don't know, yeah
Who's lovin' you?
¿Repetiríamos?
Supongamos que estamos felizmente casados (o viviendo en pareja) desde hace años y que, de repente, se presenta alguien en nuestro domicilio y nos da la posibilidad de volver a nacer después de muertos y de volvernos a encontrar en una siguiente vida con nuestra actual pareja.
¿Aceptaríamos u optaríamos por cambiar, por lo desconocido? ¿Querríamos volver a vivir la misma historia de amor con la persona que tenemos a nuestro lado?
Vuelvo siempre a Kundera, es un valor seguro. En 'La inmortalidad' plantea la cuestión que acabo de exponer.
¿Si decidiéramos repetir significaría que lo que sentimos por nuestra media naranja es verdaderamente amor y si optáramos por lo desconocido significaría que no estamos plenamente satisfechos con nuestra relación?
Recuerdo que cuando leí por vez primera 'La inmortalidad', el supuesto me hizo gracia. Más adelante, cuando en alguna reunión de amigos he hablado sobre el mismo ha dejado de divertirme. La pregunta parece un juego intrascendente pero tiene peligro. Es capaz de generar suspicacias entre las parejas que, aún sin querer, piensan sobre él.
Felipe Benítez Reyes
No he leído nada en prosa de Felipe Benítez Reyes, será cuestión de descubrirlo también como narrador, supongo que por algo le acaban de dar el premio Nadal de novela por "Mercado de Espejismos".
En los bares del muelle,
el humo del tabaco
dibuja corrompidos corazones.
En esta habitación, mi cigarrillo
se afana en dibujarme tu figura.
(ESCAPARATE, Fragmentos)
En los bares del muelle,
el humo del tabaco
dibuja corrompidos corazones.
En esta habitación, mi cigarrillo
se afana en dibujarme tu figura.
(ESCAPARATE, Fragmentos)