Una luz antimonotonía
¿'Serendipity', 'serendipia'? Es fácil dejarse seducir por la sonoridad del término en inglés y ceder a la tentación de ejercer de esnob empleando el neologismo españolizado. A mí me encanta su significado y lo reivindico como fórmula válida de avanzar en la vida -sin suerte no somos nada- pero, aún a sabiendas de que mi frase pierde fuerza y misterio, prefiero hablar de 'chiripa'. Hay mucho imbécil suelto...
Feria del Libro 2007: el Acantilado y Lulú
Tiempo de feria del libro en Madrid. Sé que nuevamente me quedaré paralizado ante el stand 308, expositor de Acantilado. Tengo en mente una adquisición...
Hablando de libros, ¿por qué no publicar aquellas hojas que amontonamos en sabe-Dios-ya-qué-parte? Ahora es más fácil que nunca: sin salir de casa, sin ediciones mínimas, sin costes elevados, sin largas esperas, sin editores al uso, con posibilidades reales incluso de venta, llamando tan sólo a la puerta de Lulú...
Hablando de libros, ¿por qué no publicar aquellas hojas que amontonamos en sabe-Dios-ya-qué-parte? Ahora es más fácil que nunca: sin salir de casa, sin ediciones mínimas, sin costes elevados, sin largas esperas, sin editores al uso, con posibilidades reales incluso de venta, llamando tan sólo a la puerta de Lulú...
El precio del arte
Hace unos días saltaba la noticia de que un cuadro de Rothko se había convertido en la pieza de arte contemporáneo vendida a mayor precio en una subasta. Centro blanco alcanzó la nada despreciable cantidad de 54 millones de euros y fue adquirida por un comprador anónimo.
La compra-venta de obras de arte es un buen negocio y mueve grandes sumas de dinero pero, ¿cuánto cuesta realmente una obra de arte? Pregunta sin respuesta, me temo, aunque en ocasiones nos ayude el propio autor: el joven escultor alicantino Gabriel Rufete ha realizado algunos de sus últimos trabajos soldando monedas de un céntimo y ha tenido la ocurrencia de llamar a una de sus obras '13 euros', al haber empleado justamente 1300 céntimos en su realización.
Aún suponiendo que el arte tuviera su precio, los caprichos no lo tienen.

Dos de las obras de Gabriel Rufete: a la derecha, 13 euros; a la izquierda, Céntimos, 1979-2007
La compra-venta de obras de arte es un buen negocio y mueve grandes sumas de dinero pero, ¿cuánto cuesta realmente una obra de arte? Pregunta sin respuesta, me temo, aunque en ocasiones nos ayude el propio autor: el joven escultor alicantino Gabriel Rufete ha realizado algunos de sus últimos trabajos soldando monedas de un céntimo y ha tenido la ocurrencia de llamar a una de sus obras '13 euros', al haber empleado justamente 1300 céntimos en su realización.
Aún suponiendo que el arte tuviera su precio, los caprichos no lo tienen.

Dos de las obras de Gabriel Rufete: a la derecha, 13 euros; a la izquierda, Céntimos, 1979-2007
Etiquetas: arte
Retratos en el Thyssen
Hoy cerró en el museo Thyssen la muestra temporal 'El espejo y la máscara. El retrato en el siglo de Picasso'. Exposiciones como ésta no deberían acabarse nunca. Es difícil poder contemplar obras tan valiosas en un mismo espacio, máxime cuando la mayoría de ellas pertenecen a colecciones privadas. Muchas son las que me han impactado y muchas las que jamás había visto. Sin embargo, sobre todas ellas, el Autorretrato con farolillo chino, de Schiele (mucho más pequeña de tamaño de lo que imaginaba), el Retrato de una muchacha ,de Gauguin (cuyas reproducciones y fotografías en Internet no hacen justicia a los verdaderos colores pálidos, azul y rosa, de la obra), y un retrato poco conocido de Nusch Éluard (no ha habido forma de hallar una imagen de éste en la Red), firmado por Picasso en 1940, han sido las que más me han llegado. También ha sido especial encontrarme frente a frente con tres obras de Modigliani, por quien siento debilidad. Gente como Grosz, Dix, Schad (representantes de la llamada Nueva Objetividad alemana) y Nussbaum , con cuya obra estaba poco familiarizado han sido un grato descubrimiento.
Etiquetas: arte
Quiero ser titiritero
Definitivamente, quiero ser ¡TITIRITERO!... recorrer el mundo entero con un espectáculo como el que anoche me cautivó (Le bal de fous, de Les Chiffonnières & Le Quarantième Rugissant) ha de ser algo hermoso...
Detrás de todo gran espectáculo hay un duro trabajo:
Detrás de todo gran espectáculo hay un duro trabajo:
Etiquetas: titeres
Titirimundi
Decir Titirimundi, el Festival Internacional de Teatro de Títeres de Segovia, es lo mismo que decir ilusión, sueños, magia y fantasía, caras alegres y bocas abiertas, aplausos y ovaciones infinitas. La ciudad del acueducto acoge entre el 8 y el 15 de mayo a las mejores compañías de títeres y de teatro de animación del mundo en una cita anual tanto para niños como para todos aquellos que no caemos en el error de pensar que es un evento sólo para los más pequeños de la casa.
Titirimundi es hoy un gigante que al desperezarse posa sus extremidades fuera de la propia ciudad que lo acoge para recalar con algunos de sus espectáculos en lugares cercanos como Madrid, donde dentro del programa de fiestas de San Isidro somos muchos los que lo aguardamos con impaciencia año tras año.
Como mi fanática afición a las marionetas es plenamente compatible con mis obligaciones de padre, en estos días estoy disfrutando, al menos, de una obra por jornada. Entre las que he visto he asistido a dos representaciones asombrosas: la que abrió el festival, a cargo de los franceses Aristobulle, y la que hoy mismo ha ofrecido el ruso Víctor Antonov.
Aristobulle son una compañía formada por Renaud y Françoise Swetschin que con Ilusions sur macadam (Ilusiones sobre asfalto) ofrecieron una actuación de magia de alta calidad aderezada con una importantísima dosis de humor. Renaud, a plena luz del día y a no más de un par de metros de distancia de un entregado público fue capaz de tumbar a su compañera sobre la punta del palo de una escoba y hacerla levitar apoyada tan sólo en una muleta, en dos de los números más sorprendentes de los que constaba un show cuyo único pero fue que tuviera final.
Por otra parte, el espectáculo de Víctor Antonov, un maestro de San Petersburgo en el arte de las marionetas de hilo, logró arrancar los aplausos infantiles y los vítores entusiastas de los mayores gracias a una actuación llena de belleza y de pequeños detalles, de diminutos guiños humorísticos tiernos. Circo en los hilos es el título de un show por el que pasan un payaso cantarín, un esforzado forzudo, un mago misterioso, un tragasables con un camello volador, una familia de monos acróbatas, unos malabaristas en monociclo, una bella trapecista y una voluptuosa y voluminosa bailarina árabe; habitantes de un pequeño circo que provoca enormes emociones.
Titirimundi es hoy un gigante que al desperezarse posa sus extremidades fuera de la propia ciudad que lo acoge para recalar con algunos de sus espectáculos en lugares cercanos como Madrid, donde dentro del programa de fiestas de San Isidro somos muchos los que lo aguardamos con impaciencia año tras año.
Como mi fanática afición a las marionetas es plenamente compatible con mis obligaciones de padre, en estos días estoy disfrutando, al menos, de una obra por jornada. Entre las que he visto he asistido a dos representaciones asombrosas: la que abrió el festival, a cargo de los franceses Aristobulle, y la que hoy mismo ha ofrecido el ruso Víctor Antonov.
Aristobulle son una compañía formada por Renaud y Françoise Swetschin que con Ilusions sur macadam (Ilusiones sobre asfalto) ofrecieron una actuación de magia de alta calidad aderezada con una importantísima dosis de humor. Renaud, a plena luz del día y a no más de un par de metros de distancia de un entregado público fue capaz de tumbar a su compañera sobre la punta del palo de una escoba y hacerla levitar apoyada tan sólo en una muleta, en dos de los números más sorprendentes de los que constaba un show cuyo único pero fue que tuviera final.
Por otra parte, el espectáculo de Víctor Antonov, un maestro de San Petersburgo en el arte de las marionetas de hilo, logró arrancar los aplausos infantiles y los vítores entusiastas de los mayores gracias a una actuación llena de belleza y de pequeños detalles, de diminutos guiños humorísticos tiernos. Circo en los hilos es el título de un show por el que pasan un payaso cantarín, un esforzado forzudo, un mago misterioso, un tragasables con un camello volador, una familia de monos acróbatas, unos malabaristas en monociclo, una bella trapecista y una voluptuosa y voluminosa bailarina árabe; habitantes de un pequeño circo que provoca enormes emociones.
Etiquetas: titirimundi
Mujeres desesperadas

Es un placer pasar por delante de esta tienda de la madrileña calle de San Roque y contemplar a la maniquí más bella... Más fotos de esta mini-serie aquí>>
¡Pedazo de músicos!
Un buen amigo hubiera pasado mucho rato conmigo disfrutando de este espectáculo callejero de primera categoría de haber vivido en Madrid. Cualquiera que pase por el centro de la capital se encontrará fácilmente con este grupo o con otros similares.
Etiquetas: musicacallejera





