Vila-Matas y mi etapa de no-lector
Estoy atravesando una dolorosa y extraña etapa de no-lector de novelas y no dejo de encontrarme a gente que elogia efusivamente la obra de Enrique Vila-Matas, del que no he leído absolutamente nada. Esa gente coincide, además, en recomendarme que me inicie en su escritura con Historia abreviada de la literatura portátil. El sábado, incluso, en El País leí cómo mi querido Paul Auster se declaraba seguidor de Vila-Matas, con el que coincidió en el Instituto Cervantes de Nueva York.
Se me acumula la faena mientras espero que regrese mi furor lector y sustituya a esta mala conciencia que me corroe. Por si fuera poco, hoy ha surgido la figura de Amos Oz, flamante nuevo Príncipe de Asturias de las Letras (Auster fue el del año pasado), de quien tampoco he leído nada.
Aprovechando mi soledad estival y la pronta llegada del fin de mis lunes al sol, ayer fui a ver en la Filmoteca Nacional la muy recomendable Gilietta degli Spiriti, de Fellini.
Se me acumula la faena mientras espero que regrese mi furor lector y sustituya a esta mala conciencia que me corroe. Por si fuera poco, hoy ha surgido la figura de Amos Oz, flamante nuevo Príncipe de Asturias de las Letras (Auster fue el del año pasado), de quien tampoco he leído nada.
Aprovechando mi soledad estival y la pronta llegada del fin de mis lunes al sol, ayer fui a ver en la Filmoteca Nacional la muy recomendable Gilietta degli Spiriti, de Fellini.