Neones, putas y gallardones
Don Decepción es el alcalde de la ciudad en la que vivo. Lo último que se le ha ocurrido es ‘ahorrar energía eléctrica y adecentar la estética del paisaje visual urbano, sobre todo en el casco histórico de la ciudad’ (El País), que traducido al cristiano quiere decir que va a prohibir las luces de neón de los anuncios que pueblan las calles, incluso las de las farmacias.
Estos son los asuntos vitales que mantienen ocupado a este gran adalid del buen gusto, a este hacedor de zanjas, parquimétrico convencido, subeimpuestos impenitente, cortacallesduranteelfindesemana porque sí, representante moderado y progresista del PP que, digo yo, que nunca pasea por la céntrica plaza de Soledad Torres Acosta, por la que yo paso a diario. Ver vídeo-denuncia>>.
Estos son los asuntos vitales que mantienen ocupado a este gran adalid del buen gusto, a este hacedor de zanjas, parquimétrico convencido, subeimpuestos impenitente, cortacallesduranteelfindesemana porque sí, representante moderado y progresista del PP que, digo yo, que nunca pasea por la céntrica plaza de Soledad Torres Acosta, por la que yo paso a diario. Ver vídeo-denuncia>>.