Silencio y literatura, concierto de palabras, palabras bailables
Anoche, a esta hora, me recogía. Venía de escuchar cuentos en La Casa de América (fragmentos del Popol Vuh y un cuento de Las Mil y Una Noches) y de recorrerme un Madrid distinto, con aroma a libro. Lo más impactante de la noche lo viví en el café de Belén: jamás vi un establecimiento de este tipo tan en silencio estando tan lleno. Silencio sepulcral y luces de velas para escuchar fragmentos de un escritor checo (Bohumil Hrabal) y de otro croata (Janko Polic Kamov)leídos en sus lenguas originales. Naturalmente, yo no entendía nada de lo que oía pero tampoco me hizo falta; se trataba de participar en un asombroso acto de veneración literaria, en un concierto de palabras, palabras que también se pueden bailar, tal y como comprobé ayer en la Biblioteca Central. La Noche de los Libros....





