Jarmusch y La estanquera de Vallecas
Hoy la alegría de acabar mi jornada laboral se ha visto incrementada cuando, al llegar cerca de casa, me he encontrado con el rodaje de la próxima película del cineasta estadounidense Jim Jarmusch, Los límites del control.
Es habitual en Malasaña encontrar equipos de cine trabajando, pero que el autor de Ghost Dog o Broken Flowers, entre otras, haya elegido la plaza de San Ildefonso como escenario de su nuevo proyecto no es tan normal.
Durante el tiempo que lo he estado viendo, Jarmush observaba, rígido y sereno, cómo todo el mundo se movía al son de sus pocas indicaciones -¿confianza o mucho ensayo previo?-.
No había demasiados mirones en comparación con el número de miembros del equipo de rodaje.
De Bill Murray, quien repite de protagonista con Jarmusch, como ya lo hiciera en Broken Flowers, no ha habido noticias. Al menos, yo no lo he visto.
A quien también eché de menos fue al mendigo fijo de la plaza. No sé si se exilió voluntariamente o recibió una invitación para ello.
La mayoría de curiosos que se arremolinaba en torno a la grabación, gente del barrio, no sabía ni quién era Jarmusch ni había visto ninguna de sus películas. Los mayores aprovechaban para recordar, como si hubiera sido ayer, el rodaje de 'La estanquera de Vallecas' en ese mismo emplazamiento. Sólo han pasado 21 años de aquello.
PD: Las bandas sonoras de las películas de Jarmusch pueden ser tan bonitas como peligrosas para la salud mental de quienes las escuchan...
Es habitual en Malasaña encontrar equipos de cine trabajando, pero que el autor de Ghost Dog o Broken Flowers, entre otras, haya elegido la plaza de San Ildefonso como escenario de su nuevo proyecto no es tan normal.
Durante el tiempo que lo he estado viendo, Jarmush observaba, rígido y sereno, cómo todo el mundo se movía al son de sus pocas indicaciones -¿confianza o mucho ensayo previo?-.
No había demasiados mirones en comparación con el número de miembros del equipo de rodaje.
De Bill Murray, quien repite de protagonista con Jarmusch, como ya lo hiciera en Broken Flowers, no ha habido noticias. Al menos, yo no lo he visto.
A quien también eché de menos fue al mendigo fijo de la plaza. No sé si se exilió voluntariamente o recibió una invitación para ello.
La mayoría de curiosos que se arremolinaba en torno a la grabación, gente del barrio, no sabía ni quién era Jarmusch ni había visto ninguna de sus películas. Los mayores aprovechaban para recordar, como si hubiera sido ayer, el rodaje de 'La estanquera de Vallecas' en ese mismo emplazamiento. Sólo han pasado 21 años de aquello.
PD: Las bandas sonoras de las películas de Jarmusch pueden ser tan bonitas como peligrosas para la salud mental de quienes las escuchan...





