Desconectado de la actualidad
Los atentados de Londres del 7-J me pillaron desprevenido, desconectado del mundo, en la playa. Tardé horas en enterarme de lo que había pasado. Esa falta de conexión me hizo sentir mal. La ciudad en la que viví durante bastante tiempo había sido atacada mientras me tostaba al sol, habían colocado bombas en el escenario de buenos recuerdos de mi ayer y yo, sentado en la arena, ajeno al caos y al dolor.
Mantengo contacto con muy poca gente de la que conocí allí. Están bien. Los otros, los muchos otros que se cruzaron en mi camino y de quienes nada sé, desfilaron en imágenes por mi cabeza rápido, muy rápido, al enterarme de lo sucedido.
Hasta aquí el tema londinense, del que no tengo demasiadas ganas de hablar, del que hasta hoy no he querido hablar, pero del que tenía que decir... algo, apenas nada...
Impagables los múltiples blogs y fotoblogs de quienes, en primera persona, han contado a su manera lo ocurrido.
Mantengo contacto con muy poca gente de la que conocí allí. Están bien. Los otros, los muchos otros que se cruzaron en mi camino y de quienes nada sé, desfilaron en imágenes por mi cabeza rápido, muy rápido, al enterarme de lo sucedido.
Hasta aquí el tema londinense, del que no tengo demasiadas ganas de hablar, del que hasta hoy no he querido hablar, pero del que tenía que decir... algo, apenas nada...
Impagables los múltiples blogs y fotoblogs de quienes, en primera persona, han contado a su manera lo ocurrido.





